El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Las guardianas del bosque: fórmula para el bienestar económico y y la conservación

Cómo la forestería comunitaria cohesiona, conserva y propicia modos de vida para las comunidades que viven en los bosques tropicales.

María Isabel Henao | WWF Colombia

29 de junio de 2026 - 10:47 a. m.
Miembros de la comundad del municipio de Carmen del Darién, en el departamento del Chocó.
Foto: WWF Colombia

A veces creemos que no tocar es conservar y que ni un árbol debería ser talado. Y sí, pero no. Los bosques también han evolucionado con los seres humanos. La Amazonía es un ejemplo cercano, donde los pueblos indígenas reconocieron su interdependencia con la selva, convivieron de manera sostenible contribuyendo a la transformación de su entorno al crear suelo fértil para sembrar huertos (chagras) y afectaron la selección de especies, favoreciendo aquellas que les eran útiles para alimentarse o para prácticas culturales. Estos pueblos no talaron grandes extensiones de bosques ni esquilmaron sus suelos, pero sí que aprovecharon el bosque en pie y la madera.

En un mundo inundado de plásticos y microplásticos que contaminan los ecosistemas y afectan de manera nociva la salud de las personas y los animales; el mobiliario, los juguetes y utensilios de madera parecen un recuerdo del pasado que se heredaban y mantenían en las familias por generaciones. Hoy día nos sumergimos en chécheres con obsolescencia programada que a los pocos años terminan en la basura. Dominan en el mercado materiales aglomerados con apariencia de madera, para que nuestra psiquis sienta el calor de hogar, la comodidad y sensación al tacto suave de este noble material. Pero esto no tiene por qué ser un recuerdo si privilegiamos madera con sello FSC (Forest Stewarship Council), y el trabajo de la forestería comunitaria, que extrae de manera sostenible madera del bosque, que lo cuida para que se regeneren nuevas plántulas, sea saludable y dé hogar a otras especies, a la vez que modos de vida a miles de personas.

Guardiana del bosque

Brenda Victoria, participante de la estrategia. /Cortesía Forestales Daríen
Foto: WWF Colombia

Brenda Paola Victoria nació en Bojayá, a tres horas por vía fluvial del corregimiento de Domingodó, y creció en Curbaradó, cabecera municipal de Carmen del Darién, en el departamento del Chocó. Es una administradora financiera que estudió en Medellín y volvió a su territorio en la pandemia. Ella recuerda a su abuela, una mujer que enviudó joven, que nunca volvió a casarse y vivió prácticamente sola en su parcela del bosque con 3 hijos pequeños. Pudo hacerlo porque “para nosotros el bosque es como una nevera donde hay medicinas, alimentos y sustento. El bosque siempre ha sido generoso con nosotros. Ella aprovechaba los árboles de su parcela de manera tradicional: mandaba a hacer canoas, varias canoas durante seis meses, y luego viajaba a Quibdó para venderlas. Regresaba con alimentos y con cosas para sus hijos. Eso siempre me ha generado mucha admiración, porque demuestra el conocimiento profundo que tenía del bosque y de cómo vivir de él sin destruirlo”.

La historia de Forestales Darién

Forestales Darién nace como una organización creada por cuatro consejos comunitarios que comparten el mismo territorio y río, y decidieron hacer aprovechamiento forestal de manera reglamentada y con trazabilidad, pero también de forma competitiva en el mercado. Hoy tienen cerca de 9.000 hectáreas proyectadas para un aprovechamiento a 20 años, donde cada año se intervienen áreas pequeñas. Dice Brenda Victoria: “Hay un estigma muy fuerte frente al aprovechamiento forestal, pero lo que se aprovecha es una fracción mínima del total del bosque, árboles que cumplen con la regulación, árboles maduros que han cumplido un ciclo y una función dentro del bosque y que talarlos no va a afectar al conjunto”.

Forestales también de un análisis profundo de por qué los jóvenes ya no quieren ir al bosque y hacer las labores que hacen parte de su historia e identidad; el cual reveló problema serio de seguridad y salud en el trabajo. Los jóvenes reportaron padres y abuelos sufriendo dolores, mutilados o sordos, por tanto, el no desear hacer labores tan duras sin garantías. Las mujeres plantearon apoyar el proceso siempre y cuando se salvaguardara la vida de sus hijos, implementando procedimientos donde no esté en riesgo su vida. “Desde el cuidado personal empezó a construirse Forestales, bajo garantías laborales, de salud y de seguridad en el trabajo, que hoy prácticamente no existen en el territorio” señala Brenda Victoria.

Ser mujer en un mundo de leñadores

“Para mí ha sido muy difícil. El ‘bullying’ ha sido fuerte: que no están de acuerdo con que yo esté ahí porque soy mujer, que no tengo la capacidad de cargar un tablón, de echarlo al hombro, de coger un bote e ir a la unidad de manejo a resolver un problema. Y yo les digo: ustedes tienen razón, ustedes no me contrataron para eso. Para eso están ustedes. A mí me contrataron para pensar, para salir a negociar, para gestionar”. Así nos cuenta Brenda del espacio que se han venido ganando ella como lidereza y tantas otras mujeres de las comunidades. Yendo a las capacitaciones a las que los hombres “no tenían tiempo de ir”, en los cargos de secretaría y tesorería de los consejos comunitarios, así empezaron a informarse para sentarse en las mesas de toma de decisiones.

WWF trabajando de la mano con las comunidades

Dice Brenda que el trabajo de WWF ha sido fundamental, pues las capacitaciones brindadas les han abierto muchas puertas, sobre todo en temas de monitoreo: “cosas que en el territorio ya se venían haciendo, pero no sabíamos para qué servían. Llegaban instituciones, recogían información y nosotros no sabíamos ni siquiera para qué la estaban usando. Con WWF logramos entender el sentido de todo eso”.

Gracias a ese acompañamiento, Forestales ha podido avanzar hacia la certificación del sello FSC. Las mujeres han participado en capacitaciones de monitoreo de biodiversidad, del bosque, del agua, de la fauna y la flora. Actividades que, los saberes ancestrales ya conocían, pero que nunca habían sido reconocidas como labores técnicas.

No ad for you

“Hay algo de WWF que a mí me encantó, y es que bajaron la conversación a los términos de mi comunidad. Para mí eso es fundamental. Empezamos a preguntarnos por qué las mujeres no iban a las capacitaciones. Al principio eran los horarios, que no se ajustaban a sus responsabilidades. Entonces se cambiaron los horarios. Hubo una ocasión en la que una de las chicas llegó con su niño, porque el río estaba muy crecido y no podía dejarlo. En otros espacios eso habría sido un problema, pero aquí nadie dijo: ‘eso no se puede’. Buscamos estrategias para que algunos cuidaran a los niños, jugaran con ellos, los pusieran a pintar y los distrajeran. Lo valioso fue que WWF se acomodó a esa realidad, en lugar de imponer una dinámica externa. Eso permitió que las mujeres realmente se quedaran, aprendieran y se apropiaran del conocimiento”.

Los escollos en el camino, retos y dificultades de la forestería comunitaria

Los territorios donde se trabaja por sacar adelante la extracción sostenible del bosque lidian con falta de conectividad, suministro intermitente de energía, climas que no favorecen el mantenimiento de archivos físicos o del hardware, formación educativa limitada y necesarios requisitos, regulaciones y controles de ley que hay cumplir, pero si acompañamiento real para las comunidades. Son necesarios proyectos de largo plazo, cadenas de valor que fortalezcan a las comunidades y le den valor agregado a la madera, así como ruedas de negocios donde los compradores no lleguen con la tara de que trabajar con las comunidades es difícil, con el pero de que no hay suministro constante o imaginando riesgos que no existen.

No ad for you

“Hoy la madera está arrumada en el bosque y con clientes esperando. Para venderla necesitamos plata para el transporte, porque el desembosque es muy costoso. Es decir, sacarla del bosque hasta un río donde la podamos meter en una canoa con suficiente capacidad que ya tenemos, para sacarla hasta el pueblo”, apunta Brenda.

El futuro más allá de la madera y los sueños para el bosque

La madera es solo un pedacito de la torta. El verdadero negocio del bosque no es únicamente maderable, sino que también está en las semillas, resinas, frutos o plantas medicinales, al igual que el turismo que busca la biodiversidad a través del avistamiento de aves, por ejemplo, es más rentable. Brenda cuenta que cuando llevan comunicadores o personas de afuera al territorio, la gente sale llorando, porque no puede creer tanta diversidad junta. Ella dice: “Yo sueño con que podamos tener empresas en el territorio que transformen los productos del bosque, que tengamos autonomía económica y que no tengamos que migrar para sobrevivir. Que podamos vivir allá dignamente, cuidando el bosque, sin talarlo ni destruirlo. Sueño con cadenas de valor completas, con productos orgánicos, con sellos, con valor agregado, aprovechando que tenemos una abundancia natural que no existe en ningún otro lugar del mundo. Esto toma tiempo y necesita acompañamiento de largo plazo, seguridad en el territorio, presencia y voluntad real del Estado”.

No ad for you

Brenda cierra compartiéndonos su sentir profundo sobre el bosque que ama: “Entrar por primera vez a una unidad de manejo forestal es una experiencia muy fuerte: maravillosa y confrontadora. Uno llora de la emoción, se siente chiquitico ante árboles enormes, como edificios de cincuenta pisos, pero con hojas. Estar dentro del bosque, con esa humedad, con esa inmensidad, lo replantea todo. Uno se siente como una hormiga y se pregunta hasta dónde llega el ego del ser humano. Porque al final esos árboles llevan ahí años, décadas, siglos, sirviendo, dando, sosteniendo la vida”.

Por María Isabel Henao | WWF Colombia

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.