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Mujeres y juventud rural: sin ellas no hay campo, sin campo no hay alimento

Información institucional | ¿Quién cultivará nuestros alimentos en el futuro? Mientras el campo envejece, mujeres y jóvenes rurales están transformando las cadenas agrícolas y demostrando que la sostenibilidad también se construye con inclusión.

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Cooperación Alemana para el Desarrollo (GIZ)
15 de julio de 2026 - 04:28 p. m.
El censo cacaotero de Fedecacao 2023 estima que las mujeres representan cerca del 28.9% de los productores
El censo cacaotero de Fedecacao 2023 estima que las mujeres representan cerca del 28.9% de los productores
Foto: Cortesía
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El futuro de las cadenas globales de suministro agrícola depende de la inclusión y el empalme generacional. En los últimos años el promedio de edad de los productores agrícolas ha estado aumentando. Esto, sumado a la migración de la juventud rural a las ciudades, ha desencadenado escasez de mano de obra y el llamado “envejecimiento del campo”. Por eso es importante fomentar el liderazgo y participación de las mujeres y jóvenes rurales en una agricultura sostenible, que proteja los ecosistemas y al mismo tiempo traiga desarrollo social y abastecimiento de materias primas para la agroindustria global.

Panorama rural femenino en Colombia

Históricamente, las mujeres rurales han tenido mayores barreras de acceso a la tierra, ingresos desiguales en comparación con los hombres y menor acceso a educación.

En el sector palmero, las mujeres representan cerca del 14% del empleo directo y desempeñan un papel cada vez más importante en la producción sostenible. El sector avanza en una mayor presencia femenina en espacios técnicos, de sostenibilidad y liderazgo.

Por otra parte, para el sector bananero, aunque la participación de las mujeres ha aumentado, diferentes estudios la sitúan entre el 7 % y el 15 % de la fuerza laboral. Su presencia se concentra en labores de empaque, selección de fruta y control de calidad; sin embargo, también se evidencia una participación creciente en cargos técnicos, de supervisión y liderazgo, impulsada por iniciativas que promueven la equidad de género y el fortalecimiento de capacidades.

El censo cacaotero de Fedecacao 2023 estima que las mujeres representan cerca del 28.9% de los productores. Su aporte va mucho más allá del cultivo: son protagonistas en la adopción de prácticas sostenibles, el fortalecimiento de las organizaciones y el desarrollo de sus comunidades.

Teniendo en cuenta que Colombia es uno de los principales países productores de materias primas para las industrias en Europa, la Cooperación Alemana para el Desarrollo (GIZ) ha trabajado en Colombia para apoyar la sostenibilidad de las cadenas de suministro de café, cacao, palma de aceite, caucho natural y banano.

Colombia y Alemania: aliados por la inclusión en las cadenas de suministro

Los gremios han sido aliados clave para fomentar la participación y liderazgo de mujeres y jóvenes; el trabajo conjunto entre la Cooperación Alemana para el Desarrollo (GIZ) y la Federación Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite, Fedepalma, ha rendido frutos para la formulación, construcción e implementación de una política de género sectorial.

Esta política tendrá un impacto en más de 7.000 palmicultores, y tiene el objetivo de disminuir brechas como: la mayor informalidad en las condiciones laborales de las mujeres, la diferencia en salarios entre hombres y mujeres, siendo que en muchos casos ellas están mejor capacitadas y una menor autonomía económica de las mujeres mientras que atienden más tareas en el hogar.

El proceso de construcción de una política sectorial también ha servido para el intercambio de conocimientos entre sectores, donde la Federación Nacional de Cacaoteros - Fedecacao ha estado desarrollando durante años, actividades para la inclusión en este sector colombiano y la implementación de la política de género e inclusión social (GESI). El proyecto Innovación en Cadenas Agrícolas Sostenibles (INCAS Global+) implementado por la Cooperación Alemana para el Desarrollo GIZ apoyó este proceso, capacitando en temas de inclusión a más de 900 personas de diferentes grupos poblaciones.

El objetivo de estas políticas es garantizar igualdad de oportunidades para mujeres y hombres en el acceso al empleo, la formación, los recursos productivos y la participación en espacios de decisión, reconociendo el rol fundamental de las mujeres en el desarrollo de estos sectores.

La estrategia de INCAS Global+ no solo involucró a los gremios, también a actores clave a lo largo de la cadena de suministro en varios sectores productivos, estas son algunas de las experiencias exitosas hechas realidad a través de este proyecto que transformó más de 10.000 unidades agrícolas en el país.

Una línea de café que fomenta la inclusión y el empalme generacional

Un resultado de cooperación exitosa entre la Cooperación internacional y el sector privado se hizo posible en alianza con la Cooperativa Central de Caficultores del Huila – COOCENTRAL, una organización que incorpora en su “ADN” el fomento del liderazgo femenino y de jóvenes rurales. La línea de café “mujeres cafeteras”, desarrollada previamente por la cooperativa es un ejemplo de esto y el proyecto INCAS Global+ se sumó a la iniciativa del desarrollo de una línea de café que promoviera la producción entre jóvenes del departamento del Huila; con este objetivo se lanzó al mercado la línea de café “Notas de juventud”, un programa que actualmente incluye a más de 580 jóvenes y que les ofrece un mejor precio en el momento de la venta.

Yeimy Lorena Celis, Directora ejecutiva de Fundecafé – COOCENTRAL afirma: que el cambio con las mujeres cafeteras ha sido significativo. “Basado en el empoderamiento y la visibilidad que se logra tener con las mujeres. Como resultado de este proyecto tenemos un camino que es el mejoramiento productivo y gracias a eso las mujeres tienen un mayor ingreso gracias a esa productividad.”

Una de las jóvenes productoras, Leidy Tatiana Fierro, comparte su experiencia como participante de la línea de café de jóvenes: “Este proyecto es una experiencia única, para todos los jóvenes ha sido de gran ayuda. Yo vivo muy contenta … y notas de juventud ha sido lo máximo. Poder estar en una feria, poder decir: el primer café que se sacó fue de aquí de la finca… ese es un aporte maravilloso para los jóvenes”

Potenciando el liderazgo femenino

Otra de las acciones que realizó el proyecto, en alianza con Fundación Carlota, fue un plan piloto de fortalecimiento a mujeres rurales para mejorar habilidades en gobernanza, asociatividad, liderazgo y metas. Este proceso estuvo enfocado en el empoderamiento de las comunidades locales en el departamento de Caquetá, especialmente con mujeres emprendedoras en el ámbito de la producción y comercialización. Con enfoque en finanzas familiares y personales aplicadas al día a día y empleando un modelo productivo de jabones artesanales con un ingrediente esencial: el cacao.

Pilar Gómez, Directora de Proyectos en Fundación Carlota, comenta: “El gran cambio que hemos tenido fue en el de punto de vista de las mujeres, porque se ha visto su motivación y empoderamiento, ahora ellas no se limitan a su labor de amas de casa y pasan a un rol más participativo desde el punto de vista de cómo ellas pueden aportar a sus familias y diversificar su economía”.

Liderazgo ambiental con enfoque de género: formando agentes de cambio para un sector bananero más sostenible

La sostenibilidad de las cadenas agrícolas no depende únicamente de la adopción de nuevas tecnologías o prácticas productivas; también requiere fortalecer las capacidades de las personas que hacen posible la producción en el territorio. Por ello, la Cooperación Alemana para el Desarrollo (GIZ), en alianza con Uniban y Fundación Unibán, impulsó la Escuela de Liderazgo Ambiental con Enfoque en equidad de Género, una iniciativa orientada a fortalecer las capacidades ambientales, sociales y de liderazgo de trabajadores del sector bananero. Basada en la estrategia de formador de formadores, la Escuela buscó empoderar especialmente a los comités ambientales y de género de las fincas para promover la adopción y sostenibilidad de medidas de adaptación y mitigación frente al cambio climático.

A lo largo del proceso, los participantes fortalecieron conocimientos en liderazgo, comunicación, territorio y cambio climático, comprendiendo la finca como parte de un ecosistema vivo. Además, reflexionaron sobre equidad de género y convivencia, incorporando principios de respeto, corresponsabilidad y justicia social en su trabajo diario.

El proceso fortaleció el liderazgo ambiental, promovió una mayor participación de mujeres y jóvenes y dejó capacidades instaladas para formular e implementar iniciativas que contribuyan a la sostenibilidad del sector bananero.

Iniciativas como las políticas de género, la línea de café de jóvenes, el plan piloto de inclusión de mujer rural en la cadena de cacao y la Liderazgo ambiental con enfoque de género evidencian el compromiso de estas cadenas de suministro para asegurar un futuro sostenible e inclusivo.

El proyecto en cifras:

Además de estas acciones, el proyecto INCAS Global+ se destacó por:

  • Incluir a más de 10.000 mujeres y 7.500 jóvenes en capacitaciones que fortalecieron su liderazgo y apropiación de la sostenibilidad.
  • Apoyar a más de 9.500 personas para fortalecer sus capacidades para la mitigación y adaptación al cambio climático.
  • Mejorar las condiciones laborales para más de 13.500 personas.
  • Lograr la producción sostenible en 67.000 hectáreas cultivadas.
  • Destinar 31.000 hectáreas a conservación.

Por Cooperación Alemana para el Desarrollo (GIZ)

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