9 Jul 2021 - 8:53 p. m.

Recuperación del Arroyo Corozal: un ejemplo de gobernanza local

En medio de la vía que desde el municipio de El Banco (Magdalena) conduce a Chimichagua (Cesar), los viajeros atraviesan un pequeño pueblo que ocupa los dos lados de la carretera.

Redacción Bibo

Algunas casas y una típica iglesia católica, dan la bienvenida a quienes llegan a El Guamo, corregimiento de Chimichagua, ubicado en el kilómetro 25; que como muchos otros lugares de la costa Caribe, se caracteriza por sus calles soleadas, niños jugando debajo de los árboles y personas sentadas recibiendo la brisa en la entrada de sus viviendas.

Es allí, en un lugar de rincones típicos del Cesar, en donde, desde 2019, la comunidad se reúne y llevan a cabo acciones con el fin de recuperar una de las fuentes hídricas más tradicionales: el Arroyo Corozal. Un espacio de encuentro y recreación que ha marcado la vida de muchos de sus pobladores, pero que, actualmente, es poco concurrido pues con los años se ha ido secando debido al deterioro ambiental del ecosistema.

Nosotros queremos recuperar el balneario, las especies nativas de nuestro territorio, toda la fauna y flora. Que los chicos de ahora utilicen el Arroyo Corozal como lo hacíamos nosotros antes. Queremos que sea el sitio turístico del corregimiento, pero siempre protegiendo la biodiversidad”, aseguró Mary Luz Alfaro, representante del Consejo Afro Ángela Olaya.

Esta iniciativa, al ser una estrategia de conservación impulsada por actores sociales locales como el consejo comunitario Ángela Olaya, fue propuesta por Fundación Natura, a través del proyecto GEF Magdalena Cauca Vive, como una potencial OMEC (Otras Medidas Efectivas de Conservación Basadas en Áreas), debido a que hace parte del mosaico de Zapatosa y es un ejemplo en términos de gobernanza local.

Las OMEC son áreas geográficamente definidas que no están dentro de un área protegida, en donde se llevan a cabo procesos de restauración y cuidado de los ecosistemas y que son gobernadas y gestionadas por actores sociales que trabajan por la conservación de la biodiversidad, las funciones y los servicios ecosistémicos asociados.

Por eso, con el objetivo de brindarle apoyo a la comunidad y recuperar este recurso hídrico tan importante para la zona, lo primero que se hizo fue una validación de los criterios para considerarla una potencial OMEC, esto se realizó a través del proyecto “Adaptación de los criterios sobre otras medidas efectivas de conservación basadas en áreas (OMEC) al contexto colombiano”, liderado por Resnatur, en alianza con el Instituto Humboldt, la Fundación Natura y el Proyecto de Áreas Protegidas Locales, con apoyo del Programa de Pequeñas Donaciones del GEF-PNUD.

Este proceso dejó en evidencia que para conseguir el objetivo, se requería un plan de fortalecimiento en el que participara la comunidad, principalmente integrantes del consejo comunitario. Por lo que se decidió trabajar desde tres puntos clave. El primero tuvo como eje central la elaboración de un plan de recolección de basuras liderado por Mary Luz Alfaro, adecuando un espacio dentro del corregimiento para hacer el proceso de recolección de desechos, además de una campaña de sensibilización con los jóvenes, sobre la importancia de apropiarse de los procesos de reciclaje en su territorio.

El segundo aspecto abordado fueron las buenas prácticas agrícolas. Por lo que con el liderazgo de José David Ramos, agricultor de la zona, se han realizado jornadas de capacitación a agricultores en diversos temas como: el desarrollo de abonos orgánicos y el establecimiento de un cultivo comunitario en donde se puedan implementar los conocimientos adquiridos en estas actividades.

Para finalizar, el tercer punto consiste en la elaboración de un plan ecoturístico para el reconocimiento del Arroyo Corozal, que funcione como estrategia de sostenibilidad económica para la comunidad. “Estamos restaurando la zona de esta fuente hídrica con árboles maderables y frutales. La idea es que esto nos traiga también avistamiento de aves y que, poco a poco, el arroyo pueda ser considerado como un destino ecoturístico en la región”, aseguró Erlys Hernández, quien ha liderado este proceso.

Fue evidente la necesidad de iniciar un proceso de restauración para aumentar la fauna y la flora del Arroyo, de manera que se convierta en un lugar que atraiga turistas nacionales e internaciones. Con este objetivo se desarrollaron espacios de capacitación a los jóvenes de la región para que ellos se conviertan en un futuro en guías turísticos”, añadió Daniela Rey Rodero, apoyo a la gestión de Gobernanza del proyecto GEF Magdalena Cauca Vive.

Con todos estos procesos, Fundación Natura, a través del proyecto GEF Magdalena Cauca Vive, deja capacidad instalada en la comunidad para que personas como Mary Luz Alfaro, José David Ramos, Erlys Hernández y la población joven, desarrollen sus propios procesos en el corregimiento, siempre teniendo como eje principal la conservación de sus ecosistemas y el desarrollo de sus territorios.

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