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11 May 2022 - 11:02 p. m.

Un recorrido por Colombia para conocer sus retos de manejo de agua y transición energética

Garantizar agua limpia y energía no contaminante son dos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) a escala mundial. Isagén y BIBO de El Espectador, bajo la dirección técnica de WWF, llevarán a cabo los “Encuentros por el agua y la energía renovable” en seis regiones del país para conocer los avances y objetivos. Sus conclusiones serán claves para un próximo gobierno.
Digital generated image of abstract circular chart made of stone and grass showing different segments of alternative energy and nature.
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Foto: Andriy Onufriyenko

La transformación en el manejo del agua y la energía es tan importante, que forma parte de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) planteados en 2015, una hoja de ruta que deben seguir los líderes del mundo con el fin de, como lo señala la ONU, tener “una oportunidad para que los países y sus sociedades emprendan un nuevo camino con el que mejorar la vida de todos, sin dejar a nadie atrás”.

Durante los últimos 10 años, los “Encuentros por el agua”, liderados por Isagén y BIBO de El Espectador, bajo la dirección técnica de WWF Colombia, ha propuesto enfocarse sobre la gestión del recurso hídrico y la gobernanza del agua para identificar los retos, las prioridades y las soluciones desde las perspectivas de actores de distintos sectores: el Gobierno, las empresas, la sociedad civil y la academia. Adicionalmente, en 2021, la transición hacia fuentes de energía renovables entró en la conversación, y desde entonces estos espacios abordan ambas temáticas y son denominados “Encuentros por el agua y la energía renovable”.

Este año, tomando en cuenta que el próximo 7 de agosto se posesionará el nuevo gobierno y que con él se pondrá en marcha un plan de gobierno que establecerá nuevos objetivos, programas, inversiones y metas desde ese momento hasta 2026, los encuentros generarán espacios de diálogo alrededor de retos y acciones priorizadas en agua y energía, que permitan enfrentar los desafíos actuales, así como generar recomendaciones de política en ambos frentes para el nuevo Plan Nacional de Desarrollo. Entre junio y octubre habrá cinco encuentros regionales en Medellín, Manizales, Bucaramanga, La Guajira y Meta, y en noviembre se llevará a cabo el encuentro nacional, que recogerá los hallazgos de la gira regional. En todos ellos participarán representantes de los gobiernos nacional, regional y local, corporaciones autónomas regionales, consejos de cuencas, sector privado/productivo, sociedad civil, academia y sociedad civil.

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“La importancia de estos espacios es escuchar a distintas voces en torno a la discusión. Los encuentros nos permiten identificar, por ejemplo, los distintos tipos de conflictos potenciales de uso del recurso hídrico en el país y las potenciales soluciones a los mismos”, resumió Luis Germán Naranjo, director de Conservación y Gobernanza de WWF Colombia y quien ha liderado el apoyo técnico a estos espacios desde sus inicios.

¿Cómo está la gestión del agua en Colombia?

En el país existe la Política Nacional para la Gestión Integral del Recurso Hídrico (GIRH) desde 2010. Este año se cumple el período de implementación de la política. “A partir de los resultados se deben sentar las bases para lo que sigue, después de la evaluación de la política”, explicó al respecto Fabián Caicedo, director de Gestión Integral del Recurso Hídrico del Ministerio de Ambiente. Caicedo espera que la siguiente política mantenga el enfoque de gestión integral del agua y que se fortalezca la seguridad hídrica.

Este concepto, básicamente, se refiere a que todos los colombianos puedan tener agua de la mejor calidad en cualquier momento del día. Para lograr esto, sostuvo Caicedo, se debe integrar la gestión de distintos ministerios, como el de Vivienda y el de Energía, para garantizar el cuidado y la conservación de las cuencas principales de agua.

Para 2030, Colombia tiene varias metas con relación a la gestión del agua. Por una parte, se propuso que el 100 % del territorio cuente con agua potable y alcanzar un 68 % del tratamiento de aguas residuales urbanas domésticas. En el marco de la Ley de Acción Climática, también se planteó que el Ministerio de Ambiente debe formular mínimo 135 Planes de Ordenación y Manejo de Cuencas Hidrográficas (Pomca).

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Con respecto a esto, Caicedo indicó que el objetivo de garantizar agua potable al 100 % de la población, a cargo del Ministerio de Vivienda, está avanzando principalmente en las partes urbanas. Por otro lado, el Ministerio de Ambiente cumplió con la meta de hacer el tratamiento del 54 % de aguas residuales para el final de este período presidencial. Las asociaciones entre gobernaciones, prestadores de servicios públicos y las autoridades nacionales deben continuar y expandirse, opina Caicedo, ya que el trabajo conjunto permitirá lograr mejores cohesiones y avances en la seguridad hídrica.

Además del fortalecimiento de este elemento, el funcionario dijo que es prioritario que el siguiente gobierno implemente los Planes de Ordenación y Manejo de Cuencas Hidrográficas, “para disminuir las amenazas que enfrentan las regiones, que son hidroclimáticas, es decir, inundaciones, avalanchas y deslizamientos”. Pero más allá de estas labores de mitigación, las autoridades también deben potenciar las oportunidades que ya existen, añade, como el fortalecimiento del Consejo Nacional del Agua.

¿Cómo vamos en la transición hacia energías renovables?

El último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) indicó que, si queremos que el aumento de temperatura de la Tierra no supere los 1,5° C para finales del siglo, el consumo de carbón debe caer entre 67 y 83 % para 2030. El Grupo básicamente señaló que la hoja de ruta de los países se debe enfocar en la “reducción en el uso general de combustibles fósiles, ampliar el despliegue de energía de bajas emisiones, migrar a portadores de energía alternativa y lograr la eficiencia y conservación de la energía”.

El gobierno de Iván Duque asumió el compromiso de reducir el 51 % de sus emisiones a 2030 y será carbono neutro para 2050. Estas metas han sido calificadas como ambiciosas por el Centro ODS para América Latina y el Caribe, especialmente si se tiene en cuenta que sectores como la agricultura, ganadería y minería -que generan la mayor cantidad de gases de efecto invernadero­ representan también una parte importante de la economía, más o menos el 13 % del PIB, según el Ministerio de Minas y Energía.

Colombia ya tiene una trayectoria con la generación de energía hidroeléctrica. Según la Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica (Acolgén), el 68 % de la energía del país proviene de esta fuente renovable. Sin embargo, para cumplir la meta de la mitigación de las emisiones, el país tiene que acelerar su transición hacia otras fuentes de energías renovables no convencionales, como la solar y la eólica, por ejemplo.

La mayor inclusión de estas fuentes en la matriz eléctrica colombiana es muy reciente. Para 2019, el país solo tenía el 0,2 % de energías renovables no convencionales en la matriz energética. De acuerdo con estimaciones del Ministerio de Minas y Energía, este año espera superar la meta del 16 %, con una proyección para 2023 del 20 %. Un informe de 2021 de la Agencia Internacional de Energía (IEA, por su sigla en inglés) indicó que la meta de participación de energías renovables en la generación de electricidad debe ser del 61 % para 2030 y 88 % para 2050, a nivel global.

Esta transición trae varios retos, como asegurar el suministro de energía para todos los colombianos, incluso aquellos que suplen sus necesidades de energía a partir de la tala de bosque, con madera. El docente Andrés Amell manifestó al Centro ODS para Latinoamérica que en Colombia hay más de un millón de familias que hacen uso de la madera para la cocción de alimentos y calentamiento de sus viviendas.

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Los “Encuentros por el agua y la energía renovable” se han venido realizando en el país durante los últimos 10 años. A lo largo de las sesiones, los actores participantes han hecho una serie de recomendaciones para ser tenidas en cuenta, principalmente para la gestión del agua desde las regiones. Entre estas se ha destacado la importancia de generar vínculos entre actores nacionales y regionales para fortalecer la implementación de las recomendaciones. Con relación al agua, en 2018 se señaló que instrumentos de ordenamiento territorial como los Planes de Ordenamiento de Cuencas (Pomcas) deben estar articulados con los programas de gobierno.

Más allá de recomendaciones puntuales, los participantes han resaltado la importancia de incentivar la educación y la colaboración entre las distintas regiones para compartir casos e historias de éxito con relación a la gestión del agua y la transición energética. “Este año la apuesta es convertir estos encuentros en una oportunidad para generar recomendaciones desde las regiones en el marco de la formulación del Plan Nacional de Desarrollo, que llevará a cabo el próximo gobierno”, aseguró Ximena Barrera, directora de Relaciones de Gobierno y Relaciones Internacionales de WWF Colombia.

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