Durante dos fines de semana, del 28 al 30 de septiembre y del 5 al 7 de octubre, se llevó a cabo la feria Bioexpo es innovación 2023, que por primera vez se realizó en dos ciudades: Cúcuta y Bucaramanga, uniendo a los departamentos del Gran Santander en torno a un objetivo en común: ampliar las oportunidades de los emprendimientos que le apuestan al desarrollo rural sostenible, con productos que van desde alimentos hasta moda, cosmética y turismo sostenible. (Le puede interesar: RCOY: el evento que reúne jóvenes de Latinoamérica en torno a la crisis climática)
Como país invitado de honor, Bioexpo 2023 recibió a Venezuela, presentando por primera vez emprendimientos de dos países. Además, la feria contó con la participación de inversionistas, representantes del sector financiero y de la cooperación internacional.
Entre estos últimos, se destacó la participación del programa de Desarrollo Rural con Enfoque Territorial (DRET II) de la Unión Europea, la Agencia Italiana de Cooperación para el Desarrollo (AICS) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Este ha sido un aliado del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible en la promoción de estrategias de desarrollo que prioricen la conservación del medio ambiente y su biodiversidad mientras generan bienestar social y económico en las comunidades.
Una de estas estrategias ha sido estimular los negocios verdes por parte de la Unión Europea y su programa Desarrollo Local Sostenible (DLS), que desde el 2016 promovió la implementación del Plan Nacional de Negocios Verdes en conjunto con el Ministerio de Ambiente y en colaboración con las autoridades ambientales locales y las mipymes del país; obteniendo como resultado el apoyo a más de 1.900 emprendimientos verdes, 140 de los cuales participaron en Bioexpo 2023. (Le recomendamos: Los filósofos que hicieron que Bogotá sea hoy tierra caliente)
“A lo largo de estos años nos hemos esforzado en demostrar que los negocios verdes pueden ser un sector innovador de la economía. Por ejemplo, con el programa DLS en el año 2021 se apoyaron 395 negocios verdes en conjunto con la Oficina de Negocios Verdes. Estos emprendimientos generaron ventas de 32 millones de euros y 4.900 puestos de trabajo (41 % para mujeres). Además, más del 40 % de los negocios verdes apoyados están ubicados en áreas PDET, en áreas de especial interés ambiental o de núcleo de deforestación. Es una muestra de la alineación de este programa con la implementación del primer punto de la reforma rural integral incluida en el Acuerdo de Paz”, explicó el jefe de Cooperación de la Unión Europea en Colombia, Alberto Menghini, quien estuvo presente en la feria, reafirmando el compromiso de la Unión Europea con los negocios verdes.
Este compromiso también se vio reflejado en la organización de ruedas de negocios lideradas por la Cámara de Comercio de Bucaramanga y otras cuatro cámaras del país comprometidas con la sostenibilidad ambiental, bajo el programa Al-Invest verde. También se realizó una rueda de financiamiento verde a través de Asobancaria y entidades bancarias asociadas, con más de 250 micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) y 13 entidades financieras y fondos de inversión. (También puede leer: Más de mil especies en Colombia están amenazadas, ¿cómo protegerlas?)
La apuesta del DRET II en Bioexpo
José Manuel Perea, jefe de la Oficina de Negocios Verdes del Ministerio de Ambiente, destacó la participación del programa DRET II en la agenda académica del evento: “Bioexpo es innovación, y parte de esa innovación está en la agenda académica, que para nosotros es fundamental. Por eso agradecemos la participación de la Universidad de Bolonia y los valiosos aportes en conocimientos que traen los expertos italianos”. Se trata de cuatro conversatorios organizados en el marco del convenio de transferencia tecnológica y de conocimientos firmado por el DRET II y la Universidad de Bolonia, en Italia.
Expertos italianos y representantes de negocios verdes de Italia compartieron sus experiencias y conocimientos en temas como agricultura orgánica, productos agroalimentarios con certificados de la Unión Europea, sistemas de indicación geográfica, tecnologías verdes en poscosecha y procesamiento de alimentos, estrategias de negocios verdes en Europa y casos de éxito en Italia, entre otros, despertando el interés de productores colombianos.
“Nos encantó hablar del interés de algunos productores amazónicos por plantearse el objetivo de registrarse como indicación geográfica, porque la Amazonia es un territorio conocido a nivel global, que se asocia con la tutela del medio ambiente y la valorización de sistemas productivos que respetan el medio ambiente. Pero también, los productos de la Amazonia están relacionados con una tradición étnico-cultural, con un patrimonio inmaterial de Colombia y los pueblos amazónicos”, afirmó el jefe de cooperación de la Unión Europea.
El funcionario, además, participó activamente en el diálogo generado a partir de los conversatorios de los expertos italianos, aportando un dato que muchos desconocen sobre el rol especial de Colombia en los sistemas de protección de indicaciones geográficas en Europa: “El café de Colombia ha sido la primera indicación geográfica reconocida por la Unión Europea fuera de las fronteras de la Unión”.
Por su parte, el jefe de la Oficina de Negocios Verdes recalcó la importancia de compartir en una plataforma como Bioexpo 2023 los conocimientos y experiencias de la academia y el sector privado italiano: “Creemos que es un espacio y un catalizador importante para esta visión económica que pasa del extractivismo a una economía para la vida. Definitivamente, hemos encontrado en el DRET II y en la Unión Europea unos aliados cruciales para movilizar los negocios verdes”.
Además del aporte a la agenda académica, el programa DRET II apoyó la participación de siete negocios verdes y cinco proyectos que hacen parte de la estrategia de rutas territoriales. Estos asistieron a la feria, aunque todavía no cuenten con certificación de negocio verde, para tener la oportunidad de compartir experiencias con otros proyectos similares y así estar en contacto con ideas que pueden nutrir y complementar sus emprendimientos.
Allí se encontraban, entre otros, la empresa de producción de cacao y subproductos Zurron’s, de Rionegro, Santander; la iniciativa de turismo sostenible de Fedena, en Riofrío, Valle del Cauca, y las mujeres indígenas de Leticia, Amazonas, asociadas en Agrosolidaria para promover el turismo en su región.
Uno de los negocios verdes apoyados por el programa es la Cooperativa Multiactiva Comunitaria del Común (Comuccom), iniciativa que surgió en 2020, cuando un grupo de firmantes de paz en el antiguo Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación Heiler Mosquera, en Putumayo, decidieron emprender con un criadero comunitario para la producción de tilapias, la producción de árboles nativos y la meliponicultura.
Hoy, tres años más tarde, gracias al apoyo del programa DRET II, pueden mostrar sus productos y servicios en una de las vitrinas más importantes del sector, y con la estrategia de proyectos piloto podrán ser parte activa de la creación e implementación de políticas públicas para el desarrollo rural y ambiental del país.
Al hacer un balance de los resultados de la feria, Armando Aroca, representante de la Cooperativa, afirmó que lograron “construir redes de negocios y la posibilidad de darse a conocer para conseguir nuevas oportunidades. Es una experiencia muy enriquecedora porque, más allá de las redes sociales, esta es una gran ventana para nosotros”.
De hecho, los resultados finales reportados por el Ministerio de Ambiente muestran que se cerraron más de $64.000 millones en acuerdos comerciales durante la feria en Cúcuta y Bucaramanga, además de $10.600 millones en acuerdos financieros. En el cierre de la feria, la ministra Susana Muhamad destacó los resultados y el impacto generado: “Hemos querido impulsar en la economía popular verde que pasemos de los emprendimientos individuales a fomentar mucho más la asociatividad, las alianzas y los ecosistemas de economía regional regenerativa y verde”.
Para Muhamad, el apoyo a la bioeconomía y a los negocios verdes no termina con la feria. “Esperamos seguir ampliando más acuerdos marco, crear los ecosistemas de negocios verdes y que esta economía movilice el producto interno bruto de Colombia” aseguró.