
Por primera vez, un grupo de científicos capturó el nacimiento de un cachalote (Physeter macrocephalus) en el Caribe. Según destacaron los investigadores, el nacimiento de los individuos de esta especie requiere de un esfuerzo de grupo, pues la cachalota que estaba dando a luz recibió la ayuda de otras diez a lo largo del proceso.
“Las ballenas tienen un alto nivel cognitivo y una vida social compleja, pero el estudio de esta gigantesca especie marina ha supuesto todo un reto. Los investigadores utilizaron imágenes tomadas con drones de alta densidad y análisis de redes avanzados para revelar la dinámica del nacimiento de un cachalote en el Caribe”, comentó Sacha Vignieri, editora de la revista Science.
El hecho documentado ocurrió en julio de 2023, en las costas de Dominica. Alrededor de las 11:12 de la mañana comenzó la fase de expulsión del parto (que duraría en total 30 minutos) de una ballena que viene siendo monitoreada por un grupo de investigadores del proyecto CETI, una organización sin ánimo de lucro con sede en la isla caribeña de Dominica dedicada a la investigación del cachalote.
Luego de esto, “otras hembras adultas se colocaron cerca de ella, mostrando una mayor sincronía en su orientación y una mayor proximidad. Las salpicaduras de sangre y la posterior observación del recién nacido marcaron el momento del parto, a las 11:46 de la mañana. El grupo pasó rápidamente a mostrar un comportamiento cohesionado y muy activo; los individuos se turnaron para levantar al recién nacido, sosteniéndolo físicamente y empujándolo hacia la superficie, en consonancia con la necesidad de sostener a un neonato con flotabilidad negativa”, explican los autores del estudio publicado en la revista Science.
En entrevista con el portal ScienceNews, David Gruber, investigador del proyecto CETI, cuenta que la detección de este hallazgo ocurrió de manera fortuita. “Literalmente, pasaron con el bebé justo por delante de nuestra embarcación”. Y explicó que esta colaboración entre estos individuos se debe a que “la cría de cachalote tiene una flotabilidad negativa, por lo que se habría hundido”.
En ese sentido, los investigadores señalan que situaciones de alto riesgo, como este tipo de nacimientos, llevaron a esta especie a desarrollar el instinto de cooperación.
“Nuestros resultados sugieren que una hembra de la familia dirigió la asistencia durante el parto y que, tras el nacimiento, todos los individuos se orientaron hacia el recién nacido y ayudaron a levantarlo, turnándose en un esfuerzo coordinado y conjunto de todos los miembros del grupo. A pesar de la segregación observada históricamente en la búsqueda de alimento, las barreras de parentesco se disolvieron cuando todos los miembros del grupo contribuyeron”, concluyen los autores del estudio. “Estos análisis aportan pruebas de la asistencia durante el parto en una especie no primate, un comportamiento que durante mucho tiempo se ha considerado exclusivo de los seres humanos y sus parientes cercanos”.
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