Los cachalotes (Physeter macrocephalus) hacen parte de los animales más grandes del mundo. Este gigante marino puede alcanzar los 18 metros en su etapa adulta y pesar hasta 57 toneladas, más del peso que puede alcanzar una tractomula cargada al tope de su capacidad.
Además, tienen varias particularidades que han sido estudiadas recientemente por la ciencia, como su complejo sistema de comunicación. Recientemente, un grupo de científicos publicó en la revista Journal of Experimental Biology una investigación inédita sobre otro comportamiento asombroso: cómo duermen los cachalotes.
En su estudio, describen cómo estos cetáceos han adaptado su descanso a la vida marina. Al ser mamíferos, necesitan salir a superficie con frecuencia para respirar. Pero, esto no impide que puedan tomar breves siestas.
Lo particular es la posición en la que lo hacen. “Los cachalotes descansan mientras flotan bajo la superficie en una posición vertical estereotípica única. Se cree que esta posición les permite dormir eficazmente al protegerlos de la acción de las olas superficiales, evitando así el esfuerzo que supone ascender a mayores profundidades”, señalan en el artículo.
Se sumergen a unos 25 metros de profundidad y duermen durante 10 o 15 minutos. Como explican los científicos, esto les permite evitar la turbulencia de las aguas superficiales, pero ahorran energía al no tener que sumergirse a mayor profundidad.
Sin embargo, con la posición había otra duda para los investigadores. Los cachalotes se caracterizan por tener una cabeza demasiado grande, que llega a medir hasta un tercio del tamaño de todo su cuerpo, según la International Whaling Commission, que reúne información de los cetáceos en el mundo.
“La cabeza de un cachalote es enorme —ocupa casi un tercio de su cuerpo— y está llena de aceite, cera y aire. Dado que todos estos materiales flotan, ¿cómo logran estos cachalotes permanecer bajo el agua sin emerger a la superficie como un corcho mientras duermen?“, escribió The Company of Biologists en un comunicado sobre el estudio.
La solución que encontró el cachalote para mantenerse sumergido en posición vertical mientras duerme, plantean los científicos, es “soplar burbujas”. Analizaron a 10 individuos que se encuentran monitoreados en aguas de Noruega, y que han sido investigados durante varios años.
Notaron que estos individuos liberan burbujas constantemente durante sus períodos de sueño. Luego, realizaron una simulación computarizada con las características conocidas del cuerpo de un cachalote y su capacidad para almacenar gas en su cuerpo para bucear.
De esta manera, establecieron que la liberación de burbujas les permite alcanzar una flotabilidad neutra, permitiéndoles dormir durante algunos minutos a estas profundidades.
Aún se desconoce mucho sobre cómo duermen los cachalotes, pero este estudio da algunas luces sobre el comportamiento de uno de los cetáceos más grandes del mundo.
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