Video de tiburón en aguas antárticas heladas no es nuevo, pero vale la pena verlo otra vez

Aunque se creía que no había tiburones en el Océano Antártico, una cámara el Centro de Investigación de Aguas Profundas (Minderoo-UWA), de Australia, registró por primera vez a un individuo en estas aguas heladas. En días recientes, las imágenes se han vuelto a difundir.

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20 de febrero de 2026 - 06:20 p. m.
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Una cámara del Centro de Investigación de Aguas Profundas Minderoo-UWA, de Australia registró, por primera vez, a un tiburón nadando en las profundas y heladas aguas del Océano Antártico. Aunque el hallazgo se dio a conocer hace casi un año, las imágenes se han vuelto a difundir debido a su mención en algunas agencias de noticias.

El video muestra a la especie Somniosus pacificus, conocida como “tiburón dormilón”, que mide entre tres y cuatro metros de largo. En su momento, Heather Stewart, geóloga marina y profesora que hizo parte de la expedición, contó que una de las imágenes más inusuales que capturó el equipo fue la de este tiburón, a 490 metros de profundidad. “Fue sin duda muy inesperado”, dijo.

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Se trata del primer registro de un tiburón en el Océano Antártico, pues los expertos creían que no habitaban estas aguas heladas, tan al sur del planeta. El animal observado se encontraba a una temperatura de cerca de 2 °C.

“Fuimos allí sin esperar ver tiburones porque existe una regla general que dice que estos animales no se ven en la Antártida”, declaró recientemente Alan Jamieson, director del centro de investigación. “Y ni siquiera es pequeño, es un tiburón enorme, como un tanque”.

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El tiburón dormilón es una especie depredadora de aguas profundas que puede alcanzar una edad de entre 250 a 300 años. Además, es de gran relevancia ecológica. Hallarla en el Océano Antártico, apuntó Minderoo-UWA, cambió lo que se sabe sobre la distribución de los tiburones, así como sobre su capacidad para sobrevivir en ambientes extremos.

Los investigadores tienen la teoría de que el cambio climático y el aumento de temperatura en los océanos puede estar empujando a estos animales hacia aguas más frías del hemisferio sur. Sin embargo, los datos sobre su distribución, especialmente en áreas remotas como la Antártida, suelen ser limitados.

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Jamieson tiene la expectativa de que otros tiburones vivan a la misma profundidad, ya que podrían alimentarse de cadáveres de ballenas, calamares gigantes y otras especies marinas que, al morir, van al fondo del mar.

Además, de acuerdo con el centro de investigación, alrededor de donde se hizo el registro existe un corredor cálido, a través del cual los tiburones se podrían aventurar más hacia el sur. Sin embargo, para estudiar mejor este asunto, serán necesarios grandes esfuerzos de investigación. Existen muy pocas cámaras que se pueden ubicar a esa profundidad y solo pueden operar de diciembre a febrero, durante la temporada de verano en el hemisferio sur.

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