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18 Jan 2022 - 1:32 a. m.

Cambio climático estaría relacionado con varias afectaciones en la salud de bebés

Más de diez artículos científicos analizaron los riesgos que temperaturas elevadas e incendios forestales -fenómenos cada vez más frecuentes por la crisis climática- tenían sobre las mujeres embarazadas y los recién nacidos.
Las marchas a favor de acciones contra el cambio climático también llegaron a Estambul, Turquía. Las emisiones mundiales se dirigen a alcanzar en 2021 los niveles anteriores a la pandemia.
Las marchas a favor de acciones contra el cambio climático también llegaron a Estambul, Turquía. Las emisiones mundiales se dirigen a alcanzar en 2021 los niveles anteriores a la pandemia.
Foto: AFP - Agencia AFP

La revista académica Paediatric and Perinatal Epidemiology publicó hace unos días un volumen especial titulado Cambio climático y salud reproductiva, perinatal y pediátrica en el que recoge más de 10 artículos académicos que estudian la crisis climática y el aumento de temperaturas con la salud de los recién nacidos.

Las investigaciones, realizadas en distintos lugares del mundo y por diversos equipos, tratan entre otros temas, sobre la relación que existe entre el riesgo de parto prematuro espontáneo a raíz de las altas temperaturas, los efectos sobre los menores de la contaminación del aire y los riesgos que pueden padecer las mujeres embarazadas al estar cerca de un incendio forestal. (Puede leer: Más de 70 empresas le piden a la ONU un tratado sobre contaminación por plásticos)

Gregory Wellenius, profesor de la escuela de salud pública de la Universidad de Boston, y editor de este volumen junto a su colega Amelia Wesselink, pintó el panorama general en entrevista con The Guardian: “Desde el principio, desde la preconcepción, pasando por la primera infancia, hasta la adolescencia, estamos empezando a ver importantes impactos de los riesgos climáticos en la salud”.

Aumento de calor, aumento de peso

Uno de los estudios, que analizó más de 200.000 nacimientos ocurridos entre 2008 y 2013 en hospitales de Israel, concluyó que la exposición a temperaturas más elevadas se asocia a un rápido aumento de peso de los bebés.

Dado que la infancia es fundamental para determinar el peso en la edad adulta, y que las personas obesas pueden sufrir más con las altas temperaturas, los investigadores señalaron que “el trabajo tiene importantes implicaciones tanto para el cambio climático como para la epidemia de obesidad”. (Le puede interesar: Extinción de animales dificulta adaptación de plantas al calentamiento global)

Riesgos por incendios forestales

Uno de los efectos ya visibles del cambio climático tiene que ver con el aumento en la ocurrencia de incendios forestales y su gravedad. Científicas de California encontraron que para las mujeres embarazadas que estuvieron expuestas a incendios de este tipo el mes previo a dar a luz, el riesgo de que su bebé naciera con gastrosquisis, un defecto que hace que los intestinos del recién nacido salgan del cuerpo a través de un orificio, eran dos veces mayores que las mujeres que no habían estado expuestas.

Las investigadoras, que analizaron más de dos millones de nacimientos ocurridos en este estado entre el 2007 y el 2010, identificaron que cerca del 40% de las mujeres estuvieron expuestas a incendios forestales durante sus embarazos. El riesgo de que un bebé naciera con gastrosquisis aumentaba en un 28 % si su madre había estado cerca de uno de estos fenómenos durante el primer trimestre del embarazo.

Altas temperaturas y partos prematuros

Dos estudios, uno llevado a cabo en Australia y el otro en Texas, Estados Unidos, analizaron la relación entre las altas temperaturas y los nacimientos prematuros. En el primer caso, las investigadoras descubrieron que las mujeres embarazadas de Nueva Gales del Sur que, una semana antes de dar a luz, se hallaban en el 5 % de los lugares más calientes, tenían un 16 % de riesgo adicional de tener un parto prematuro. (También puede leer: La NASA advierte que en 10 años se alcanzará el techo de calentamiento global)

En el segundo caso, los investigadores hallaron que, entre el 2007 y el 2011 en el condado de Harris, una de cada cuatro mujeres en estado de embarazo estuvo expuesta al menos a un día muy caluroso, es decir, jornadas en las que las temperaturas eran más altas que el 99% de los otros días. El riesgo de tener un parto prematuro aumentaba en un 15 % al día siguiente de que se registrara la alta temperatura.

Para las científicas de este último caso: “las advertencias de salud pública durante las olas de calor deberían incluir a las personas embarazadas, sobre todo teniendo en cuenta nuestro hallazgo de asociaciones más fuertes en las primeras etapas de la gestación, cuando las consecuencias de los nacimientos prematuros son más graves”.

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