4 Sep 2020 - 1:07 p. m.

Con implante de plumas gavilán regresa a su hábitat natural en el Huila

El ave tenía múltiples síntomas de maltrato como garras y pico limados y las plumas del ala izquierda mutiladas.

Redacción Ambiente

Medio Ambiente

La heroína de esta historia se llama Johana González. La mujer, habitante del municipio de San Agustín, se dio cuenta que un gavilán colicorto (Buteo brachyrus) permanecía bajo el poder de una familia del barrio Siloé y decidió pagar por el animal con el propósito de salvarle la vida.

El pasado 4 de julio el ave ingresó al Hogar de Paso de Fauna Silvestre de la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena-CAM, con marcados signos de maltrato, sin plumas y desnutrido.

Luego de 20 días y una vez restablecido anímicamente, el ejemplar fue trasladado hasta el Centro de Rehabilitación de Aves Rapaces San Isidro de la Fundación Águilas de Los Andes en la ciudad de Pereira, con el fin de recibir injerto de plumas primarias y secundarias en sus alas y cola.

Según Alexander Ospina, director de FADA “lo primero que hacen los traficantes o tenedores ilegales de aves, es amputar con tijera las plumas de estos animales para impedirles que vuelen”.

Al gavilán colicorto le realizaron un procedimiento que en cetrería se llama imping o injerto de plumas. “Durante más de 20 años hemos almacenado plumas que han mudado otros gavilanes, para poder realizar estos procedimientos, pues la estrategia que usan los traficantes, de cortar las plumas, les causan a las aves, traumas muy grandes que, de no ser por un procedimiento de implantes, no volverían a volar”, explicó el Director de FADA.

Así mismo, el animal recibió tratamiento para el mejoramiento de su pico y garras, de tal manera que una vez regresado a su hábitat natural, pudiera valerse por sí mismo.

El injerto y la liberación del animal se dieron con éxito y este pudo regresar a su habitat natural.

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