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El arroz alimenta al mundo, pero también está agravando la crisis climática

Un estudio publicado en Nature Food advierte que las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por los arrozales se duplicaron en los últimos 60 años y ya equivalen a 1.100 millones de toneladas de CO₂ al año. Aunque el arroz alimenta a más de la mitad de la población mundial, científicos del Boston College alertan sobre el creciente impacto climático de este cultivo y proponen medidas para reducir sus emisiones sin afectar la producción de alimentos.

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26 de mayo de 2026 - 01:44 p. m.
-FOTODELDÍA- Kathmandu (Nepal), 23/06/2023.- Agricultores plantan arroz en un arrozal durante el comienzo de la estación monzónica en el pueblo de Tinpiple, en las afueras de Katmandú, Nepal, 23 de junio de 2023. EFE/NARENDRA SHRESTHA
-FOTODELDÍA- Kathmandu (Nepal), 23/06/2023.- Agricultores plantan arroz en un arrozal durante el comienzo de la estación monzónica en el pueblo de Tinpiple, en las afueras de Katmandú, Nepal, 23 de junio de 2023. EFE/NARENDRA SHRESTHA
Foto: EFE - NARENDRA SHRESTHA
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El cultivo de arroz se está convirtiendo en un problema cada vez mayor para el medio ambiente. Científicos del Boston College informaron en la revista Nature Food que las emisiones de gases de efecto invernadero provenientes de los arrozales se han duplicado en los últimos 60 años, hasta alcanzar el equivalente a 1.100 millones de toneladas de dióxido de carbono al año.

“Nuestro objetivo era comprender el impacto climático total de los sistemas de cultivo de arroz —no solo el metano, sino todos los principales gases de efecto invernadero en conjunto— e identificar vías realistas para su mitigación”, explicó, citado en una nota de prensa publicada por la institución, Hanqin Tian, profesor de Ciencias de la Tierra y del Medio Ambiente del Boston College, autor principal del estudio y director del Centro de Ciencias del Sistema Terrestre y Sostenibilidad Global del Instituto Schiller para la Ciencia y la Sociedad Integradas.

Los investigadores saben que el arroz representa un importante dilema global. Por un lado, alimenta a más de la mitad de la población mundial y constituye una de las principales fuentes de calorías para millones de personas, especialmente en Asia, África y América Latina. Pero, al mismo tiempo, su producción tiene un creciente costo ambiental. El principal problema está en los arrozales inundados. Cuando los campos permanecen cubiertos de agua durante largos períodos, el suelo pierde oxígeno y se crean condiciones ideales para microorganismos que producen metano, uno de los gases de efecto invernadero más potentes. Además, el uso intensivo de fertilizantes también libera óxido nitroso, otro compuesto altamente contaminante.

Según Tian, su investigación constituye la evaluación global más completa realizada hasta ahora sobre las emisiones asociadas al cultivo de arroz, ya que analiza de manera conjunta los cambios en el metano, el óxido nitroso y el carbono del suelo entre 1961 y 2020. El trabajo también refleja la enorme expansión de esta actividad agrícola en el planeta: la superficie mundial dedicada al arroz pasó de cientos de millones de acres y se ha mantenido entre 397,4 millones de acres en 2015 y 426 millones en 2024.

Para dimensionarlo, un acre equivale a poco más de 4.000 metros cuadrados. Eso significa que actualmente el arroz ocupa en el mundo una extensión cercana a 1,7 millones de kilómetros cuadrados, un área superior al tamaño combinado de países como Francia, Alemania y España.

A pesar del panorama, los investigadores creen que todavía existe margen para reducir el impacto ambiental del arroz sin afectar la producción de alimentos. El estudio señala que una mejor gestión agrícola podría disminuir las emisiones globales del sector en cerca de un 10 % sin comprometer el rendimiento de los cultivos. Para lograrlo, los científicos proponen entonces varias medidas. Una de las más importantes, dice el estudio, es optimizar el manejo del agua en los arrozales para evitar inundaciones permanentes, ya que esas condiciones favorecen la producción de metano. También recomiendan reducir el exceso de residuos orgánicos que se devuelven al suelo y mejorar la eficiencia en el uso de fertilizantes nitrogenados, responsables de liberar óxido nitroso, otro potente gas de efecto invernadero.

“Se trata de soluciones prácticas y escalables que los agricultores pueden adoptar hoy mismo”, afirmó Susan Pan, coautora del estudio y profesora asociada de ingeniería en el Boston College, además de directora de investigación del Centro de Ciencias del Sistema Terrestre y Sostenibilidad Global. “Ofrecen una vía significativa para que la agricultura contribuya a los objetivos climáticos a corto plazo, incluidas las metas de reducción de metano”.

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Juan Andres Lopez Silva(50764)Hace 1 hora
El articulo dice que el estudio presenta varias medidas de solución, pero no las menciona! Regular escrito…
  • Juan Felipe(21162)Hace 12 minutos
    Leímos el mismo artículo? " Una de las más importantes, dice el estudio, es optimizar el manejo del agua en los arrozales para evitar inundaciones permanentes, ya que esas condiciones favorecen la producción de metano. También recomiendan reducir el exceso de residuos orgánicos que se devuelven al suelo y mejorar la eficiencia en el uso de fertilizantes nitrogenados, responsables de liberar óxido nitroso, otro potente gas de efecto invernadero"
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