El mundo después de la pandemia deberá ser “verde”

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La asamblea climático del Reino Unido aceptó que el plan económico “del futuro” debería ayudar a alcanzar emisiones netas de carbono cero.

En Reino Unido existe una figura: el Climate Assembly UK, un grupo de 108 miembros del público elegidos para ser representativos de la población del Reino Unido y para ayudar a dar forma a la política climática futura mediante el debate de opciones para alcanzar emisiones netas de carbono cero (el objetivo de ese gobierno para 2050, y de otros países como Colombia).

Esta semana, ocho de diez miembros de ese comité declararon que las medidas tomadas por los gobiernos para ayudar a la recuperación económica de Covid-19 deberían estar diseñadas para ayudar a alcanzar el cero neto, y una proporción aún mayor, 93%, dijo que, a medida que el bloqueo disminuyó, el El gobierno y los empleadores deberían alentar los cambios en el estilo de vida para reducir las emisiones.

De acuerdo con un reporte publicado por The Guardian, trabajar desde casa sería una opción popular pues reduce la movilidad. También habrá que cambiar la frecuencia y manera en la que viajan las personas. “El gobierno debería aprovechar la oportunidad de repensar la inversión en infraestructura y apoyar a las industrias con bajas emisiones de carbono”, dicen los miembros de esa asamblea.

“El brote de coronavirus y el posterior bloqueo han tenido un gran efecto en la economía y la vida de las personas. Se ha vuelto importante para el Gobierno, el Parlamento y las organizaciones empresariales considerar seriamente un enfoque de recuperación que no cause más daño al planeta. Discutimos el brote de coronavirus en la asamblea climática y fue bastante claro que muchos de los miembros de la asamblea consideraron que este período debería aprovecharse como una oportunidad para alentar una recuperación económica verde con un enfoque en promover estilos de vida más limpios y ecológicos y una economía que premie sostenibilidad a corto plazo beneficios que dañarían el planeta”, dice el informe publicado por el Climate Assembly UK esta semana.

Por ejemplo, la pandemia ha resucitado el plástico de un solo uso. Hasta el 22 de mayo se han distribuido a comunidades autónomas y otros organismos más de 113 millones de mascarillas, más de 36 millones de guantes de nitrilo, más de 210.000 gafas de protección, más de 353.000 batas, 4,7 millones de test rápidos, más de 852.000 kits PCR y más de 880.000 de calzas o delantales, entre otros. Desde el 10 de marzo, en total el material sanitario supera ya los 159 millones de unidades.

A escala internacional, y según datos recogidos por los servicios aduaneros chinos, en el mes de marzo China vendió cerca de 3.860 millones de mascarillas a los países afectados por la pandemia, además de 37,5 millones de trajes de protección, 16.000 respiradores y 2,84 millones de kits de detección de la COVID-19. Todos estos productos de plástico, la mayoría de usar y tirar y de complicado reciclaje –ya que se trata de artículos sanitarios– se fabrican por millones. En busca de un material para frenar los contagios en la pandemia de COVID-19, el plástico ha sido el mejor candidato.

Hasta ahora, cada año llegaban a mares y océanos cerca de 12 millones de toneladas de residuos plásticos, el equivalente a 1.200 veces la Torre Eiffel, según Greenpeace. Si durante los últimos años se ha observado el impacto ambiental de estos desechos tanto en el medio acuático como en el terrestre, es evidente que el incremento en la producción de material plástico a raíz de la COVID-19 traerá consecuencias negativas para el medio ambiente.

La idea mencionada con más frecuencia por los miembros de la asamblea era limitar o condicionar la inversión en industrias con alto contenido de carbono. Las opiniones incluyeron: “Todo el dinero gastado en el rescate de las industrias de combustibles fósiles que se están muriendo (la industria de la aviación, el petróleo del mar del Norte) es dinero desperdiciado en industrias que de todos modos no sobrevivirán”. “No creo que las compañías de petróleo o gas deban recibir rescates, de todos modos querrás detenerlas, entonces, ¿por qué apoyarlas? ¿Apoyar a las personas que trabajan para ellas pero no a las compañías? Eso es porque no son compatibles con la red cero”. “No debería financiar activamente a los peores delincuentes”.

Uno de los puntos más frecuentes relacionados con repensar e invertir en infraestructura. Algunos comentarios aquí fueron generales, por ejemplo: “Esta es una oportunidad para repensar la infraestructura prácticamente y de una manera amigable”. “El gobierno debe orientarse en la dirección correcta, con los objetivos correctos: después de una emergencia, el foco está en la infraestructura. Por lo tanto, este es el mejor momento para la acción del Gobierno y para la inversión correcta en los lugares correctos “. Otros señalaron ideas más específicas, por ejemplo, en torno al aislamiento de edificios, la energía eólica marina, los vehículos electrónicos y la infraestructura relacionada, banda ancha, ciclismo, energía solar para nuevas construcciones, transporte público más seguro (por ejemplo, “taxis que tienen pantallas y seguridad de higiene”), baterías para almacenamiento de energía y bibliotecas en línea para facilitar el estudio en el hogar. Un pequeño número de miembros de la asamblea mencionó tipos de infraestructura donde no querrían ver inversiones, por ejemplo, “menos construcción de carreteras”, “no hay nuevas pistas de aterrizaje del aeropuerto”.

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