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Según la secretaria general de la Organización Metereológica Mundial, Celeste Saulo, “durante los últimos tres meses han prevalecido unas condiciones neutras, es decir, no se ha producido un episodio de El Niño ni de La Niña”. Sin embargo, a partir de este mes, eso podría cambiar.
El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) ha comunicado que existe un 71% de probabilidad de que de septiembre a noviembre se desarrolle La Niña, un fenómeno en el que se genera un enfriamiento del Océano Pacífico ecuatorial y por tanto produce cambios en la circulación atmosférica tropical. Además, podría persistir hasta el primer trimestre de 2025.
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El Ideam ha señalado que la intensidad de este fenómeno podrá ser débil, por lo que se espera que en septiembre haya lluvias por debajo del promedio histórico en gran parte del territorio nacional. “Para la Orinoquia y la Amazonia, e incluso en algunas zonas de la cordillera entre límites de estas regiones, se mantienen las predicciones de déficit de lluvias”.
Saulo destaca que “desde junio de 2023 hemos sido testigos de una prolongada racha de temperaturas excepcionales en la superficie terrestre y marina del planeta. Incluso aunque se forme un episodio de La Niña y ejerza un efecto de enfriamiento a corto plazo, ello no invertirá la tendencia a largo plazo de aumento de las temperaturas mundiales fruto de los gases de efecto invernadero que retienen el calor en la atmósfera”.
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No obstante, en octubre y noviembre se espera que aumenten las precipitaciones por encima de lo acostumbrado, principalmente en las regiones Caribe, Andina, y Pacífica. Ante ello, el instituto ha resaltado la necesidad de adoptar medidas para prevenir los posibles impactos de La Niña, que se dará al mismo tiempo que la temporada de ciclones tropicales.
En julio, el director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) estimó que a causa de este fenómeno “alrededor de 550.000 familias podrían verse afectadas, 16.000 viviendas destruidas y otras 224.000 averiadas, así como afectaciones en más de 2.201.000 hectáreas de cultivos y 6.184.771 animales”, las pérdidas, agregó, “en el peor de los escenarios”, estarían alrededor de los $20 billones.
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El Sistema de Alertas Tempranas (SAT) ha advertido que es importante monitorear la evolución del clima durante los próximos meses. Asimismo, el Ideam ha pedido a las autoridades locales, los organismos de socorro y a las comunidades tomar medidas preventivas. “Invitamos a la ciudadanía en general, a estar atentos en las publicaciones que se realizan a través de nuestras redes sociales y los boletines que se emiten en nuestra página web”, comunicó.
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