2 May 2018 - 5:02 p. m.

Enfermedades transmitidas por insectos se triplicaron debido a las altas temperaturas

Un informe del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos reveló que, debido a las crecientes temperaturas, este tipo de enfermedades han triplicado su aparición. Sin embargo, la relación todavía es motivo de estudio.

Redacción vivir y AFP

Las enfermedades provocadas por mosquitos, garrapatas y pulgas se triplicaron en Estados Unidos entre 2004 y 2016, favorecidas por las altas temperaturas y una sociedad global crecientemente interconectada, señalan las autoridades.

La información fue revelada por el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades  (CDC, por sus siglas en inglés) de ese país. De acuerdo con esa institución, entre 2004 y 2016 se reportaron de 643.000 casos de 16 enfermedades relacionadas con esos vectores.

El crecimiento fue exagerado: casos de enfermedad de Lyme, fiebre de las Rocallosas, el virus del Nilo occidental y otros, no superaron los 27.000 en 2004, mientras que en 2016 escalaron hasta los 96.000.

Lo más grave es que el informe advierte que dado que muchos casos no son reportados, esas cifras son probablemente "netamente" inferiores a las reales.

Además, la CDC reportó que en estos 13 años, a Estados Unidos han entrado por lo menos nueve nuevas enfermedades transmitidas por mosquitos, garrapatas y pulgas.

La pregunta de fondo es: ¿por qué? según Lyle Petersen, el director de la división contra enfermedades transmitidas por insectos de la CDC, el aumento de las temperaturas tiene mucho que ver.

De acuerdo con el reporte, las altas temperaturas le permiten a las poblaciones de pulgas expandirse a nuevos lugares. Además, la llegada cada vez más temprana de la primavera, unida a la llegada tardía del otoño, aumenta la duración de la temporada en la que estos vectores se reproducen y difunden.

Sin embargo, el informe fue muy cuidadoso en no mencionar las palabras “cambio climático”. “Lo único que puedo decirles es que las temperaturas crecientes tienen un numero de efectos considerables sobre estas enfermedades transmitidas por vectores”, dijo Petersen.

Esta precaución no solo se relacionaría con el hecho de que el gobierno central de Estados Unidos, en cabeza de Donald Trump, ha negado el cambio climático en varias ocasiones y ha repartido instrucciones prohibido el uso de este y otros términos en los informes oficiales de las agencias gubernamentales. 

También tendría que ver con que hacer estas aproximaciones de causa y efecto en enfermedades tan complejas como estas sería, cuando menos, irresponsable. 

Algunos científicos explicaron tras el lanzamiento del reporte que, por ejemplo, otro factor que podría jugar un papel fundamental es la destrucción de los ecosistemas de osos, coyotes, lobos y otros similares que se alimentan de ratas y venados, los mejores huéspedes para este tipo de vectores. Con sus depredadores cada vez más escasos, estos animales –y las garrapatas y pulgas contaminadas– abundan cerca a entornos humanos.

Otra causa, aun sin estudiar, podría ser la alteración de la velocidad con la que la enfermedad llega a la saliva de animales como las ratas, o a que ante temperaturas cálidas, el ciclo de reproducción de los insectos vectores se acorte.

Una vocera de la agencia norteamericana le dijo a la revista norteamericana Wired que “en Estados Unidos sigue siendo poco claro la forma en la que el cambio climático se relaciona con la distribución y la aparición de estas enfermedades. “Sin embargo, hay investigaciones en marcha que pueden ayudarnos a resolver esta importante pregunta”. 

 

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