El cambio climático es la principal causa de las más recientes olas de calor que se han registrado en el mundo. Y aunque hay varias que han sido muy conocidas, como las presentadas en Estados Unidos o en Australia, hay otras que pasaron desapercibido. Sin embargo, una reciente investigación publicada en la revista Science Advances ha revelado las olas de calor más intensas de la historia en todo el mundo. (Lea: El deshielo de la Antártida vuelve a registrar cifras alarmantes)
Los investigadores de la Universidad de Bristol explican que la ola de calor del oeste de América del Norte, que se presentó en el verano del año pasado, tuvo un máximo en las regiones canadienses: 49,6 °C en Lytton, Columbia Británica. Y aunque se creyó que estas cifras batieron récord, los científicos encontraron que había otras cinco olas de calor en todo el mundo que fueron aún más graves, pero que en gran medida no se informaron.
Vikki Thompson, autor principal del texto y científico climático de esta institución, explicó que la reciente ola de calor en Canadá y Estados Unidos conmocionó al mundo. “Pero, mostramos que ha habido algunos extremos aún mayores en las últimas décadas. Usando modelos climáticos, también encontramos que es probable que los eventos de calor extremo aumenten en magnitud durante el próximo siglo, al mismo ritmo que la temperatura promedio local”, añadió a Eureka Alert.
Para determinar esas otras olas que se habían registrado, el equipo calculó qué tan extremas eran las olas de calor en relación con la temperatura local. Encontró que las tres más calientes de la historia estaban en el sudeste asiático, en abril de 1998, que alcanzó los 32,8 °C; en Brasil, en noviembre de 1985, con un máximo de 36,5 °C; y en el sur de Estados Unidos, en julio de 1980, con 38,4 °C. (Puede leer: Una muy mala señal: los dos polos del planeta se calientan a la vez)
“Es importante evaluar la gravedad de las olas de calor en términos de la variabilidad de la temperatura local porque tanto los humanos como el ecosistema natural se adaptarán a esto, por lo que en las regiones donde hay menos variación, un extremo absoluto más pequeño puede tener efectos más dañinos”, contó a Eureka Alert, Vikki Thompson, del Instituto Cabot para el Medio Ambiente de esta institución.
Con el propósito de anticipar las tendencias de las olas de calor en el resto de este siglo, el equipo desarrolló unas proyecciones por medio de modelos climáticos. “Los niveles indicados por el modelado de la intensidad de las olas de calor aumentarán en consonancia con el aumento de las temperaturas globales”, señala el documento. (Le puede interesar: Ola de calor extremo de 2019 mató a 354 pingüinos)
🌳 📄 ¿Quieres conocer las últimas noticias sobre el ambiente? Te invitamos a verlas en El Espectador. 🐝🦜