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El último boletín del Servicio Geológico Colombiano (SGC) sobre el volcán Nevado del Ruiz señala que ha habido algunas variaciones frente a la actividad que se ha presentado en días anteriores. La actividad sísmica asociada al fracturamiento de roca al interior del edificio volcánico mostró, frente al domingo 16 de abril, un leve aumento en el número de sismos.
De acuerdo con el SGC, este tipo de sismicidad “estuvo principalmente caracterizada por la ocurrencia de sismos pequeños, localizados en el cráter Arenas, los cuales se asocian a la actividad del domo (protuberancia o montículo) de lava ubicado en el fondo del cráter. La sismicidad que se localiza al suroccidente del volcán también presentó niveles bajos en energía y se mantuvo a una distancia promedio del cráter de 5,0 km”.
En palabras un poco más sencillas, estos indicadores señalan que la actividad del volcán, que debe ser monitoreada de manera constante, continúa siendo muy inestable. Por ese motivo, la actividad continúa en nivel naranja, lo cual quiere decir que existe una mayor probabilidad de que, en los próximos días o semana, haga una erupción mayor a las que ha hecho en los últimos 10 años. (También puede leer: Volcán nevado del Ruiz fue incluido en el decreto de Situación de Desastre Natural)
“Para cambiar de nivel y retornar a nivel amarillo se requiere un tiempo prudencial donde se puedan observar tendencias y patrones que permitan inferir la posible disminución de la actividad”, explica el SGC.
Según esta entidad, también ha continuado la sismicidad relacionada con el movimiento de fluidos al interior de los conductos volcánicos, y asociada a emisión de ceniza. “La altura máxima de la columna de gases y/o ceniza observada fue de 1100 m, medidos desde la cima del volcán con una dirección de dispersión predominante hacia noroccidente”, se lee en el último boletín.
Así mismo, han continuado las anomalías térmicas en el fondo del cráter, las cuales se observan desde plataformas satelitales.
Ante esta situación, hace unos días la Unidad de Gestión del Riesgo presentó la estrategia para que los cinco municipios que se encuentran en una mayor amenaza en caso de erupción puedan realizar una evacuación.
Sin embargo, hay 22 municipios, de cuatro departamentos, que están en estado de amenaza alta. Por parte de Tolima, departamento que declaró calamidad pública a principios de este mes, hay 14 municipios: Ambalema, Armero, Casabianca, Falan, Fresno, Herveo, Honda, Lérida, Líbano, Murillo, Palocabildo, San Sebastián de Mariquita, Venadillo y Villahermosa.
En Caldas, Anserma, Chinchiná, Manizales, Neira, Palestina y Villamaría, son los municipios con más riesgo.
Mientras que en Cundinamarca se encuentra Guagudas, y en Risaralda, Santa Rosa de Cabal.
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