2 Oct 2020 - 11:51 p. m.

Estudio muestra avances en conservación de ecosistemas de agua dulce en la Amazonia

La investigación demostró cómo se pueden proteger las especies de agua dulce a través de esfuerzos de conservación dirigidos especialmente a ellas pues, según señala el documento, “rara vez se consideran en estrategias de conservación a gran escala”.

Redacción Ambiente

Medio Ambiente

Aunque ocupa tan solo el 1% de la superficie de la Tierra, el agua dulce alberga una décima parte de todas las especies conocidas, es vital para la regulación de clima y funciona como fuente de alimento para los humanos y animales. Lo cierto es que, a pesar de su importancia en la naturaleza, los ecosistemas de agua dulce se enfrentan frente a una grande amenaza.

Gracias a un nuevo estudio realizado por científicos internacionales en la Amazonia brasileña, se demostró que el rediseño de proyectos de conservación podría generar grandes beneficios para los ecosistemas de agua dulce que se encuentran en estado crítico.

La investigación, publicada en la Revista Science, evaluó más de 1.500 especies de agua dulce en la Amazonia brasileña como: peces, libélulas e invertebrados acuáticos. También examinaron especies terrestres, incluidas plantas, aves y escarabajos peloteros. Los resultados, demostraron cómo se pueden proteger las especies de agua dulce a través de esfuerzos de conservación dirigidos especialmente a ellas pues, según señala el documento, “rara vez se consideran en estrategias de conservación a gran escala”.

Lea: Ecosistemas de agua dulce emiten grandes cantidades de CO2 a la atmósfera al secarse

“La planificación de la conservación generalmente se enfoca en proteger las especies que viven en la tierra. Se supone que las especies de agua dulce serán protegidas de manera incidental, es decir, por casualidad, como resultado de los esfuerzos para conservar las especies terrestres. Sin embargo, mostramos que las iniciativas de conservación que se centran en especies terrestres protegen solo el 20% de las especies de agua dulce que habrían sido protegidas mediante la conservación dirigida a ellas. Para enfrentar la crisis de la biodiversidad acuática, las especies que viven en ríos, arroyos y lagos deben incorporarse explícitamente a la planificación de la conservación”, señaló Cecilia Gontijo Leal, de la Universidad de São Paulo y la autora principal del estudio.

Para los investigadores del estudio es claro como las especies terrestres han tenido todo el foco de los esfuerzos de conservación, por lo que aún hay cientos de vacíos en la información que se conoce sobre la distribución de las especies de agua dulce especialmente en las regiones tropicales donde se encuentran la mayoría de estas. Esto planeta un primer obstáculo para la planificación de proyectos de conservación.

Sin embargo, el estudio mostró un nuevo método para proteger especies de agua dulce en estas circunstancias. “Las especies de agua dulce dependen de manera crucial de la conectividad de los sistemas fluviales. Al diseñar redes de reservas de conservación que tengan en cuenta dicha conectividad, descubrimos que la protección del agua dulce aún podría duplicarse. Esto muestra que existen pocos impedimentos para mejorar enormemente la conservación del agua dulce en regiones del mundo con pocos datos”, dijo Silvio Ferraz, de la Universidad de São Paulo.

La respuesta, según los investigadores, está en generar una planificación de conservación que incorpore tanto información sobre especies terrestres como especies de agua dulce. Los resultados del ejercicio demostraron cómo la protección de las especies de agua dulce se puede aumentar hasta en un 600% sin reducir la protección de especies terrestres.

“La urgencia de la crisis de biodiversidad que ahora enfrenta la humanidad significa que ya no podemos pasar por alto las muchas especies importantes y en peligro de extinción que habitan en aguas dulces. Nuestros hallazgos muestran que la conservación que piensa en los ecosistemas y los hábitats pueden proporcionar resultados sustancialmente mejorados en comparación con esfuerzos más específicos”, agregó Jos Barlow, profesor de la Universidad de Lancaster y quien también participó en el estudio.

Aunque el estudio no abordó métodos de conservación específicos para especies de agua dulce o terrestres, los investigadores señalan puede utilizarse como guía para identificar áreas prioritarias en otros lugares, lo que informará el desarrollo y despliegue de los métodos de conservación más adecuados.

Durante los últimos 50 años, las poblaciones de vertebrados de agua dulce se han visto afectadas en un 83 %, es decir más del doble de la caída de vertebrados terrestres y marinos, que han disminuido en alrededor del 40 % el mismo período.

La caída de la biodiversidad de agua dulce ha sido causada por diferentes factores generados por el ser humano como: pérdida y degradación del hábitat, sobreexplotación y sobrepesca, brote de algas, construcción de presas, y la introducción de especies exóticas. Estas presiones ahora se ven amplificadas por tensiones adicionales como el cambio climático, los microplásticos y la contaminación bioquímica.

Comparte:
X