22 Mar 2018 - 10:06 p. m.

La colombiana que dirige la colección de mariposas más grande del mundo

Blanca Huertas es la curadora de la colección más grande y antigua de mariposas del mundo, en el Museo de Historia Natural de Londres, Inglaterra.

Redacción VIVIR

La semana pasada, en el programa de radio de la BBC, Outlook, la entomóloga colombiana Blanca Huertas habló sobre mariposas durante casi diez minutos, apenas respirando para hacer pausas. Huertas es la responsable de la colección más grande y antigua del mundo de mariposas en el Museo de Historia Natural de Londres, en Reino Unido, que cuenta con cinco millones de ejemplares, algunos colectados por famosos biólogos como Henry Walter Bates o Charles Darwin.

Esta fue la historia que contó en BBC:

“Nací en Colombia, Suramérica, al igual que mi padre, entre las montañas de Colombia, y veíamos muchos programas de National Geographic y de la BBC. El solía llevarnos a visitar a la familia en las montañas, así que al principio era un poco intenso porque nos llevaba en caminatas de tres o cuatro horas en las montañas para ver la naturaleza y era  mortificante, pero poco a poco crecimos alrededor de esas montañas y empezó a gustarme.

Al principio me interesé por las plantas, entonces empecé a recolectar pequeñas flores y hojas. Claro que veía las mariposas pero no las podía atrapar porque era muy pequeña, tenía 12 o 13 años, y no tenía una red de mariposas, además, en Colombia era difícil conseguir equipo especializado para eso, aún lo es.

Por eso, mi papá y yo rompimos una escoba que teníamos en la casa y le pusimos una red, mi mamá corto un viejo par de jeans de mi hermano y conseguimos un gancho de ropa para el anillo. Mi papá se acercó a un poste de luz y con eso formó el anillo, y así armamos mi primera red de mariposas.

Con esa red comencé a coleccionar mariposas y la usé por mucho tiempo.

El periodista de la BBC le pregunta por qué su obsesión con las mariposas, si pudo haber sido cualquier otro elemento de la naturaleza: plantas, flores. Huertas responde:

“Coleccionar plantas era de alguna manera, muy sencillo. Con las mariposas era un reto porque ya tenía la red, ya podía coleccionarlas, y ahora, ¿cómo las conservaba? Las avispas o las abejas son fáciles, las colectas y ya está. Pero a las mariposas hay que meterlas en sobres, relajar las alas, expandirlas, dejarlas secar por un par de días, luego “desmontarlas”. Ahí van a estar bien preservadas, entonces encontré un reto y además, mucha belleza porque hay muchas variedades en Colombia. Es increíble. Cada vez que vas a un hábitat diferente vas a ver algo distinto, desde las más pequeñas y marrones a las súper grandes azules”.

El amor de Huertas por las mariposas la llevó a la universidad en Bogotá, donde estudió Biología, y a expediciones con estudiantes de la británica Universidad de Cambridge a zonas remotas de la selva colombiana en búsqueda de nuevas especies, escribe BBC. Luego viajó a Reino Unido para trabajar como voluntaria en la colección de mariposas más importante del mundo: el Museo Natural de Historia de Londres.

“Este era mi sueño, estar en esta colección, la más grande y antigua del mundo. Me autofinancié la estadía en Londres por dos meses. Comía barras de chocolate para desayunar y almorzar. No tenía más dinero, y convertir pesos colombianos a libras era un poco complicado. Así fue durante un tiempo. Luego, el superhéroe de las mariposas, mi héroe, el director de la colección del Museo, anunció que se iba a retirar. Y yo pensé “Para qué estar más aquí, qué sentido tiene”. Pero me di cuenta de que su trabajo iba a ser ahora mi trabajo. Es uno de esos momentos en donde piensas que estás en el lugar equivocado, pero si miras con atención, siempre estuviste en el lugar correcto. Este trabajo, o este título de “curadora de mariposas” lo tienen máximo, unas 5 personas en el mundo. Por eso es un privilegio.

La colección del Museo Natural de Historia Natural tiene 5 millones de mariposas.

He encontrado un par de nuevas especies de mariposas. La más emocionante fue una expdición en 2015 y fuimos a un área remota de la Serranía del Chiribiquete en el helicóptero. El piloto nos dejo a mí y otras 3 personas y nos dijo “Vuelvo por ustedes en una semana”. Y eso hicimos, recolectamos mariposas, y luego, vimos algo que jamás habíamos visto. Yo ya estaba en el Museo, entonces sabía que eso que veía era nuevo. Y lo era. Lucía como una pequeña y aburrida cosa café, nada especial, pero al mismo tiempo. Pero cuando la traes al laboratorio y comienzas a ver los libros y a buscar en internet y en las colecciones, y encuentras que nadie ha recolectado esto antes, es maravilloso”.

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