5 Jun 2019 - 11:35 p. m.

La deforestación en la Amazonia brasileña alcanza récord histórico

La mayor selva tropical del mundo, que es un proveedor vital de secuestro de carbono y oxígeno, perdió 739 kilómetros cuadrados durante los 31 días de mayo, lo que equivale a dos campos de fútbol por minuto.

- Redacción Vivir

Terra Brasilis es una plataforma desarrollada por el INPE para organización, acceso y uso a través de un portal web de los datos geográficos producidos por sus programas de monitoreo ambiental. Publica información equivalente al boletín de alertas tempranas que cada cuatro meses publica el Ideam sobre deforestación en Colombia, y la semana pasada, emitió una alerta que cayó como un baldado de agua fría para los ambientalistas de Brasil: la Amazonía brasileña perdió 739 kilómetros cuadrados durante el mes de mayo, el equivalente a dos canchas de fútbol por minuto. 

La deforestación de la Amazonia brasileña aumentó gracias al presidente Jair Bolsonaro, que ha otorgado "pases libres" a la tala ilegal, la agricultura y la minería.

De acuerdo con The Guardian, si bien un solo mes es demasiado corto para confirmar las tendencias a largo plazo, mayo se considera una guía importante porque marca el inicio de la estación seca, que es cuando se realiza la mayor parte de la quema y otras formas de remoción de bosques. A menos que el gobierno envíe una señal clara de que no tolerará una mayor aceleración, los ambientalistas temen que haya un aumento en los próximos meses que podrían hacer de 2019 uno de los peores años de deforestación en la memoria reciente.

"El gobierno no puede negar estos números de su propia agencia. La pregunta ahora es qué harán al respecto ", dijo Carlos Souza, del grupo de monitoreo independiente Imazon. “A finales de julio. Tendremos una idea clara del impacto de los movimientos recientes para desmantelar las políticas ambientales". 

El diaro británico recuerda tres episodios en donde la nueva política de Bolsonaro es más clara: au ministro de medio ambiente, Ricardo Salles, quien fue condenado por fraude ambiental y nunca había visitado la región del Amazonas antes de este año, ha socavado aún más la moral al no nombrar jefes regionales y al despedir a inspectores veteranos. A principios de esta semana, Folha informó que se estaba moviendo para privatizar el monitoreo satelital del bosque. También ha tocado las puertas de los donantes Noruega y Alemania para decidir cómo se gastarán los $ 1.3 mil millones del Fondo Amazonía, y en el congreso, el lobby agrícola dominante está presionando por más relajaciones, incluida la separación de las áreas protegidas.

De acuerdo con un informe de RAISG, el 68% de las áreas protegidas de la Amazonia están en riesgo. Por un lado están la minería y el petróleo. Los dos sectores juntos suman 208 millones de hectáreas concesionadas, el 24,5 % de toda la Amazonia. Pero lo más preocupante, según los investigadores, es que 87,2 millones de hectáreas de las 390 millones que están dedicadas a la conservación (bien sea área protegida o territorio indígena) están directamente amenazadas por esos proyectos, entre otras. 

 

 

 

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