8 Jun 2018 - 3:00 a. m.

La NASA, entre negar o creer en el cambio climático

Desde que Donald Trump se posesionó hace más de un año como presidente de los Estados Unidos, una de sus posturas más controvertidas ha sido la negación del cambio climático. Su decisión de retirarse del Acuerdo de París, el pacto internacional más amplio para reducir las emisiones a la atmósfera, es apenas un ejemplo de su escepticismo, al igual que la actitud que le ha ordenado asumir a la Agencia Espacial estadounidense (NASA) desde el inicio de su administración.

- Redacción Vivir

Las publicaciones de la NASA en su página de Facebook lo muestran. Según un seguimiento hecho en redes sociales por Crowd Tangle, antes de las elecciones presidenciales la información que compartía la agencia en sus plataformas estaba enfocada principalmente en el cambio climático, con un pico de 122 publicaciones registradas en agosto de 2016. Mientras que para el mes de la inauguración de Trump el número de entradas bajó a 53 publicaciones en esta red social, cifra que no ha sido superada desde entonces.

El problema no es sólo la cantidad de publicaciones que hacen, sino lo que escriben y lo que se prohíbe escribir por orden del republicano. “Se nos desaconsejó utilizar el término calentamiento global en redes sociales”, aseguró Laura Tenenbaum, exdivulgadora científica para la NASA, en el medio español Eldiario.es.

Según el testimonio de Tenenbaum, quien renunció el pasado octubre después de una década de trabajo, “la NASA ha dejado de promover y de hacer hincapié en la comunicación sobre ciencia climática. La ha minimizado. A personal de la agencia le preocupa que Trump recorte la financiación a la ciencia sobre el clima”, citó el portal.

Pero no todo son malas noticias para el medio ambiente. Al parecer, este grande de la investigación aeronáutica y aeroespacial aún guarda una esperanza en su nuevo administrador elegido por Trump y confirmado con 50 votos en el Senado a finales de abril.

A pesar de que Jim Bridenstine no tiene experiencia científica ni una hoja de vida robusta en el ejército, a este congresista republicano de Oklahoma se le coló la duda entre tanta negativa.

Bridenstine, quien ocupa ahora el puesto más alto en la NASA después de que por más de un año este cargo estuviera desolado, acaba de asegurar durante una audiencia en el Senado que sus puntos de vista evolucionaron.

En su intervención, el funcionario dijo que “la Evaluación Climática Nacional que incluye a la NASA, e incluye el Departamento de Energía e incluye NOAA, ha declarado claramente que es extremadamente probable —es el lenguaje que usan— que la actividad humana es la causa dominante del calentamiento global”, concluyó. El anuncio le valió hasta aplausos por parte de los senadores demócratas.

Luego de mostrarse como uno de los mayores adeptos del negacionismo de Trump, la noticia de que Bridenstine cambió de opinión después de “escuchar a muchos expertos y leer mucho” toma por sorpresa a muchos. De hecho, hace un par de días, el funcionario le dijo a The Washington Post que “llegó a la conclusión de que el dióxido de carbono es un gas de efecto invernadero y hemos puesto mucho de él en la atmósfera y, por lo tanto, hemos contribuido al calentamiento global que hemos visto. Y lo hemos hecho de manera muy significativa”.

No obstante, su renovada postura no alcanzó para que el primer mandatario, ni Scott Pruitt, administrador de la Agencia de Protección Ambiental, hicieran declaraciones. Ambos, líderes en desmentir las subidas de temperatura mundiales y las consecuencias del cambio climático, han permanecido en silencio tras el nuevo aire que llega a la NASA después de creer.

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