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La última superviviente conocida de esta rara mariposa murió en un zoológico de Albuquerque

La oruga pertenecía a la mariposa ajedrezada de las montañas Sacramento, una especie que solo habita en un pequeño ecosistema del sur de Nuevo México. Investigadores aún continúan las búsquedas en estado silvestre con la esperanza de hallar nuevos ejemplares.

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26 de mayo de 2026 - 12:11 p. m.
La oruga, nacida en 2022 como parte de un programa de conservación, murió después de meses sin alimentarse y sin despertar de la hibernación inducida por sus cuidadores. /Robert Webster
La oruga, nacida en 2022 como parte de un programa de conservación, murió después de meses sin alimentarse y sin despertar de la hibernación inducida por sus cuidadores. /Robert Webster
Foto: Robert Webster
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La mariposa ajedrezada de las montañas Sacramento es considerada una de las especies nativas más raras de Nuevo México. Habita únicamente en zonas de alta montaña del Bosque Nacional Lincoln, en el sur del estado, especialmente en las praderas húmedas de las montañas Sacramento. Sin embargo, no ha sido vista en estado silvestre desde 2022. Ahora, se confirma la muerte de la última oruga de esta mariposa que permanecía bajo cuidado humano en el Zoológico, Acuario y Jardín Botánico de Albuquerque y en Tingley Beach (ABQ BioPark).

La información fue confirmada en las últimas horas por el periódico The New York Times y por la New Mexico BioPark Society, la organización de apoyo del ABQ BioPark. “Lamentablemente, la oruga no despertó de su letargo invernal esta primavera”, señaló la entidad. Según el informe publicado por el Times, el insecto había sobrevivido durante tres años sin completar su transformación en mariposa, mucho más tiempo del que los especialistas creían posible. Con el paso de los meses, además, había dejado de alimentarse. Sus cuidadores decidieron entonces inducirla a la hibernación con la esperanza de que despertara recuperada en primavera. Sin embargo, eso nunca ocurrió. La oruga murió antes de completar su metamorfosis.

“No fue una sorpresa”, le dijo a The New York Times Quin Baine, especialista en supervivencia de especies de invertebrados de la New Mexico BioPark Society y científico encargado de cuidar al insecto. “Fue simplemente lamentable”. Según relató el Times, la oruga nació en el BioParque en 2022, después de que investigadores capturaran cuatro mariposas silvestres con el objetivo de intentar preservar la especie bajo cuidado humano. De esas mariposas nacieron más de 160 orugas, pero con el paso de los meses todas murieron. La que falleció recientemente era la última superviviente conocida.

“Este es un desenlace desgarrador para todos los que han seguido a esta oruga y cuidado de esta frágil especie. Al mismo tiempo, su tiempo bajo cuidado humano brindó a nuestro equipo y socios una oportunidad única para aprender más sobre una mariposa que muy pocas personas han estudiado tan de cerca”, señaló la New Mexico BioPark Society en una publicación en redes sociales. “Agradecemos a todos los que trabajan para proteger a esta mariposa y el singular hábitat de pradera de montaña que considera su hogar”.

Pero el mensaje sugiere algo importante: aunque la mariposa ajedrezada de las montañas Sacramento no ha sido vista en estado silvestre desde 2022, los científicos todavía no la consideran oficialmente extinta. Los especialistas creen que podrían existir pequeños grupos sobrevivientes en zonas remotas y difíciles de explorar de las montañas. De hecho, el equipo del parque confirmó que las búsquedas de campo continuarán durante el verano. “Mantenemos la esperanza de encontrar más ejemplares”, indicaron los investigadores, que siguen monitoreando las praderas húmedas de alta montaña donde históricamente habitó la especie.

La rareza de la mariposa ajedrezada de las montañas Sacramento se explica, en parte, porque su presencia está limitada a un área muy pequeña del sur de Nuevo México. A diferencia de otras especies de mariposas que pueden encontrarse en distintos ecosistemas o regiones, esta solo habita en algunas praderas húmedas de alta montaña dentro de las montañas Sacramento.

Además, depende de un hábitat muy específico y delicado. Necesita condiciones de humedad, temperatura y vegetación muy particulares para completar su ciclo de vida. El problema es que esos ecosistemas alpinos y de montaña se han vuelto cada vez más vulnerables debido a las sequías prolongadas, los incendios forestales y el aumento de las temperaturas asociado al cambio climático. Los científicos creen que esos cambios han reducido considerablemente las áreas aptas para la especie y fragmentado las poblaciones que aún podrían sobrevivir.

A eso se suma otra dificultad: aun cuando la mariposa seguía presente en estado silvestre, sus poblaciones eran tan pequeñas y dispersas que resultaba muy difícil encontrarlas y monitorearlas. Por eso, la ausencia de avistamientos desde 2022 preocupa tanto a los investigadores, aunque todavía mantienen la esperanza de hallar ejemplares en zonas alejadas.

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