28 Oct 2020 - 10:45 p. m.

Lanzan primera expedición para conocer el estado de las aves de Colombia

Una nueva Expedición Bio comenzó en medio de la pandemia. Tendrá lugar en cinco localidades cuya avifauna fue muestreada hace más de un siglo por ornitólogos del Museo Americano de Historia Natural: Fusagasugá (Cundinamarca), Honda (Tolima), San Agustín (Huila), Morelia (Caquetá), y Barbacoas (Nariño).

Más de un siglo después, científicos colombianos repetirán las expediciones que hicieron naturalistas del Museo Americano de Historia Natural liderados por Frank M. Chapman que darán cuenta del estado actual de la avifauna en Colombia, por lo que el sueño de muchos ornitólogos colombianos de potenciar los datos que tomó el equipo liderado por Frank M. Chapman, se hará realidad.

Y es que para este visionario naturalista estadounidense, más que descubrir especies, su principal interés consistía en entender cómo se distribuyen las aves y cómo evolucionaron en Sudamérica. Un objetivo de investigación que se renueva luego de más de un siglo con la puesta en marcha del proyecto “Expediciones BIO: Alas, Cantos y Colores”.

En esta nueva versión de expediciones BIO, se busca incorporar datos históricos y modernos sobre las aves en el territorio nacional para identificar los cambios en su diversidad, genética poblacional y estado de conservación, teniendo en cuenta los cambios en el paisaje, así como los efectos del cambio climático para formular estrategias de desarrollo sostenible como el aviturismo.Con “Expediciones BIO Alas, cantos y colores” se generará importante información sobre el impacto de las actividades humanas sobre las comunidades de aves en los últimos 110 años, la cual será de gran ayuda para pronosticar y prevenir futuros impactos sobre nuestra biodiversidad.

“Con estas expediciones aportamos a la generación y apropiación del conocimiento en Colombia, haciendo énfasis en la importancia de la historia para los muestreos de biodiversidad, y trabajando con las comunidades para generar sentido de pertenencia y proporcionar alternativas económicas en zonas rurales”, aseguró la Dra. Natalia Ocampo, coordinadora de las “Expediciones BIO Alas, cantos y colores” del Instituto Humboldt.

Dado que el propósito será seguir los pasos de Chapman y su equipo, el proyecto se desarrollará en cinco localidades cuya avifauna fue muestreada hace más de un siglo por ornitólogos del Museo Americano de Historia Natural: Fusagasugá (Cundinamarca), Honda (Tolima), San Agustín (Huila), Morelia (Caquetá), y Barbacoas (Nariño).

La comitiva la integran diez expedicionarios: cinco ornitólogos de la Universidad Nacional, del Instituto Humboldt y de las Universidades Javeriana de Cali y la Universidad de los Andes; así como cinco invitados locales entre estudiantes biología y personas con amplio interés y conocimiento en aves de las localidades seleccionadas. Es financiada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación. En cada una de las expediciones se harán presalidas en las que se explorará el terreno, se concertará con las comunidades y se adelantarán los permisos pertinentes para las salidas en campo. Luego se llevarán a cabo las observaciones y el conteo de aves, para finalmente colectar especímenes y hacer un muestreo completo.

“Lo más importante es que cuando entendemos qué ha pasado en tiempos pasados podemos predecir o prevenir lo que va a pasar en el futuro. Todos los sitios que vamos a muestrear en las expediciones tienen distintas historias de cambio del paisaje, algunos han sido altamente fragmentados, han perdido mucho hábitat; otros han mantenido su cobertura por mucho tiempo; en otros se ha cambiado sus ecosistemas naturales por agrosistemas”, aseguró Hernando García Martínez, Director General del Instituto Humboldt.

Después de cada expedición, un equipo de científicos con énfasis en procesos sociales visitarán las localidades para hacer talleres de apropiación del conocimiento con los principales actores locales. Durante estos talleres se compartirá toda la información obtenida durante las expediciones y se trabajará con la comunidad para diseñar una estrategia de monitoreo periódico de la avifauna.Uno de los principales resultados de estas expediciones es el desarrollo de una ruta nacional de aviturismo que incluya las distintas localidades. Este modelo será diseñado por un economista y con la ayuda de la comunidad local y los ornitólogos involucrados en las expediciones. El proyecto potenciará el desarrollo de rutas aviturísticas y fortalecerá a los proveedores y guías de aviturismo ya establecidos.

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