2 Apr 2019 - 4:50 p. m.

Las ranas Romeo y Julieta tienen su primera cita para salvar a su especie

La última pareja de ranas acuáticas de Sehuencas, una especie endémica de Bolivia, se encontró a comienzos de este año. Sus cuidadores aseguran que el primer encuentro, en marzo pasado, fue exitoso.

Redacción Medio Ambiente y AFP

Un paciente Cupido hace su tarea entre las ranas Romeo y Julieta, los últimos ejemplares de una especie en riesgo en Bolivia, donde se busca su preservación. El macho, que vivía en solitario desde hace 10 años, al fin conoció a la hembra, y se esfuerza por copular.

"La primera cita entre Romeo, la última rana acuática de Sehuencas que se conocía, y Julieta, cuyo descubrimiento en la naturaleza fue noticia en todo el mundo en enero, fue tan buena que los dos han estado viviendo juntos en el acuario de Romeo desde entonces", dijeron en un comunicado conjunto las organizaciones Museo de Historia Natural Alcide d'Orbigny y la Global Wildlife Conservation (GWC).

El primer encuentro entre los dos anfibios fue el 1 de marzo pasado, confirmó a la AFP la herpetóloga Teresa Camacho, aunque las dos entidades recién la oficializaron este lunes.

Julieta y otras cuatro ranas de Sehuencas (Telmatobius yuracare) fueron halladas en enero pasado en la región de Cochabamba y colocadas en un acuario. Esta especie está amenazada por un letal hongo que se extiende por las selvas tropicales latinoamericanas, y ha diezmado sin piedad las poblaciones de ranas en estos ecosistemas. (Contexto: Un hongo está acabando, literalmente, con los anfibios)

Si bien aún no se produjo el esperado apareamiento, los encargados de las ranas aseguraron que no hay apuro para el macho, el soltero que en 2017 había dejado de emitir sus cantos en búsqueda de una hembra.

En un último intento desesperado por salvar la especie, los cuidadores de Romeo le crearon un perfil en Twitter, en donde “la rana más solitaria del mundo” tuiteaba sobre su difícil situación. El año pasado, en el día de San Valentín, las organizaciones le crearon un perfil en Match.com, como parte de una estrategia para recaudar fondos y así buscarle su “Julieta”. Gracias a la estrategia se recaudaron 25.000 dólares que sirvieron para hacer la expdición al bosque húmedo boliviano en donde encontraron a la hembra “Julieta”, con quien hoy comparte acuario.

Ahora, Romeo "está luchando un poco para encontrar la posición correcta para el amplexo, la posición de apareamiento para las ranas, donde el macho abraza a la hembra y la sostiene hasta que pueda fertilizar sus huevos cuando ella los suelta en el agua", dijeron las dos entidades.

El macho actúa, hasta ahora, como un perfecto "caballero", señalaron. "¡Se están llevando muy bien! Romeo sigue a Julieta alrededor de su acuario compartido (que antes era el departamento de soltero de Romeo) y con frecuencia renuncia a sus gusanos para que Julieta pueda disfrutarlos".

Si no se produce el "clic" natural entre los dos, señalaron las dos entidades, "volvemos a intentarlo" con paciencia. Si se da la fecundación, los renacuajos serán reintroducidos al medio natural, no sin antes haber verificado su capacidad de resistir al letal patógeno quitridio, ni sin construir una red de apoyo con las comunidades locales para su cuidado.

De acuerdo con GWC, la rana de Sehuencas es totalmente acuática y su especie fue una vez abundante en el fondo de pequeños arroyos o ríos y en pozos en el bosque montañoso de Bolivia.

La combinación del cambio climático, la destrucción del hábitat (en su hábitat principal ahora hay una enorme represa), la contaminación, el patógeno quitridio, que es mortal en estas especies, y la introducción de truchas invasoras ha provocado una disminución abrupta de especies de ranas acuáticas en Bolivia, Ecuador y Perú.

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