25 Apr 2016 - 2:39 p. m.

Los árboles más grandes y viejos se están extinguiendo

La deforestación y el cambio climático tienen en declive a gigantes ejemplares como el fresno de montaña y el baobab. Científicos creen que las condiciones actuales no permitirán que sus sucesores crezcan tanto.

Redacción Medio Ambiente

La deforestación y la tala indiscriminada no solo está contribuyendo al cambio climático, también está eliminando a los árboles más grandes y viejos del mundo. Esos gigantes que incluso existían cuando los humanos nos encontrábamos en la Edad de Piedra.

Según explica un estudio publicado en la revista científica “Trends in Ecology & Evolution” las acciones humanas están acabando con grandes árboles como las secuoyas, los eucaliptos de 100 metros o los enormes baobabs. Especies que ya no tienen las condiciones para crecer tan alto y ancho como sus antecesores, por lo que se han ido difuminando del planeta. Entre los botánicos, estos ejemplares que pueden llegar a tener alturas entre los 50 y 225 metros, son conocidos como LOT, Large Old Tress (grandes árboles viejos).

Los LOT están distribuidos alrededor del mundo. En estados Unidos, por ejemplo, crece el fresno de montaña (Eucalyptus regnans) que llega hasta los 100 metros después de vivir 400 años, igual que le sucede al palo rosa que prospera en Filipinas. Mientras en Polonia, en el bosque de Bialowieza, crecen abetos de hasta 50 metros y en África los baobabs llegan a tener 30 metros de altura y más de 10 metros de circunferencia. El problema es que todos están desapareciendo.

De hecho, son varios los estudios que evidencian esta decadencia. En el 2013, investigadores demostraron que en el Parque Nacional del Yosemite, California, Estados Unidos, las secuoyas y enormes árboles como el pino real americano, que puede alcanzar los 70 metros, estaban desapareciendo, debido a que la densidad por hectárea de estos gigantes se había reducido 25% en 30 años. Paralelamente, científicos australianos demostraron que el árbol floral más alto, el fresno de montaña australiano, pasará de un promedio de 5.1 árboles por hectárea a comienzos de siglo a 0.7 árboles por hectárea para el 2070.

El problema, advierten los investigadores, es que el cambio climático solo ayudará a acelerar este declive. "El cambio en la temperatura de la Tierra lleva las condiciones climáticas a niveles fuera del rango normal del nicho idóneo para el crecimiento y desarrollo del árbol. Por ejemplo, la reducción de las lluvias en el sureste y suroeste de Australia provocará que estos grandes y viejos árboles no vuelvan a alcanzar la altura y tamaño que solían. En otros casos, las condiciones son tan diferentes a cuando se produjo la primera germinación hace 500 años, que en la actualidad no podrán volver a germinar en las mismas áreas donde crecen ahora", explicó David Lindenmayer, ecólogo de la Universidad Nacional de Australia, a el periódico español El País.

Además, los científicos advierten que la desaparición de los LOT puede desencadenar varios efectos en cadena. Los grandes árboles cumplen una función clave en sus ecosistemas que no pueden suplir árboles más pequeños. Por ejemplo, los fresnos de montaña son el hábitat de unas 40 especies de vertebrados que también podrían quedar atrás. Caso que se repite con los baobabs de Madagascar. Pues no se puede olvidar que la deforestación, tanto de grandes como de pequeños árboles, ya ha puesto en riesgo la vida de al menos 500 especies en lo que va de siglo.

Por esto, dentro de su publicación, Lindenmayer y Laurance, autores del estudio, dan una serie de medidas que se deben tomar para salvar a los LOT. Pues como lo afirmó Laurance a El País, “tenemos que asegurarnos de que pensamos a largo plazo para coincidir con la manera en que estos árboles han existido durante miles de años".
 

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