9 Mar 2019 - 11:45 p. m.

Los microplásticos ya invadieron cada rincón del Reino Unido (y del mundo)

Una investigación analizó la presencia de este material en distintos cuerpos de agua del Reino Unido. Unidos a estudios previos en las costas de España, ríos estadounidenses, ingleses y chinos, y demostró lo que ya se sospechaba: el planeta entero está inundándose en plástico.

Redacción Vivir

La Fundéu BBVA declaró a la palabra “microplástico” como la palabra de 2018. Y es que el año pasado, la palabra –y el material al cual se refiere– se encontró, literalmente– en todas partes. El intestino humano, las barrigas de insectos, aguas subterráneas, el Ártico, la sal… en todos ellos se encontraron trazas minúsculas de plástico. (De interés: Los insectos también comen microplásticos)

Ahora, una investigación comprueba que el fenómeno se extiende a lo largo y ancho del planeta. Christian Dunn de la Universidad Bangor, en Gales, dirigió el estudio que encontró microplásticos en lagos y ríos del Reino Unido. Esta investigación se alinea con otras que han encontrado este material en aguas subterráneas en los Estados Unidos, en el río Yangtze en China y en las costas de España. 

(También puede leer: Los microplásticos del Ártico provienen de la pesca y de la gran isla de basura del Pacífico)

“Los microplásticos se encuentran absolutamente en todas partes [pero] no sabemos los peligros que podrían estar presentando. No sirve de nada mirar atrás en 20 años y decir: 'Si tan solo nos hubiéramos dado cuenta de lo malo que era'. Necesitamos estar vigilando nuestras aguas ahora y debemos pensar, como país y como mundo, cómo podemos estar reduciendo nuestra dependencia del plástico”, le dijo el científico al diario inglés The Guardian. (Puede interesarle: El 90% de la sal de cocina contiene microplásticos)

Y es que investigaciones previas han demostrado que los microplásticos afectan la vida marina, pues muchos peces confunden estas partículas con alimento. Pero el problema se extiende a los humanos: una investigación reciente de la Universidad de Singapur encontró por lo menos 400 tipos de bacterias en 275 piezas de microplástico recogidas en playas locales. 

Entre ellas, hallaron microorganismos que causan enfermedades como la gastroenteritis e infecciones de heridas en humanos, así como aquellos relacionados con la decoloración de los arrecifes de coral. Si se tiene en cuenta que ya una investigación encontró microplásticos en intestinos de personas en Rusia, Japón y Europa, podría tratarse de un problema de salud pública cocinandose a fuego lento. (Lea también: Encuentran microplásticos en el intestino humano)

Aguas invadidas

Uno de los sitios en los que más contaminación encontró fue en el río Támesis, que atraviesa la capital del Reino Unido, Londres. Allí, Dunn y su equipo hallaron una concentración de más de 1.000 piezas de microplásticos por cada litro de agua cerca de Manchester. En su paso por Londres (cuando aún no ha hecho buena parte del recorrido), la concentración alcaza las 80 piezas de microplástico por litro. 

Según reportó The Guardian, el río Blackwater, en Essex, tenía 15. Ullswater tiene 30 y el embalse de Llyn Cefni, en Anglesey, 40. Todos son lugares representativos para los ingleses y para el Reino Unido. “Es bastante deprimente que estuvieran allí, y en algunos de los lugares más emblemáticos de nuestro país”, agregó Dunn ante este hecho.

Este estudio se une a otros varios que demostraron que los microplásticos ya están presentes en acuíferos subterráneos en Illinois, Estados Unidos, donde se encontraron 15 piezas por litro de agua. 

Los microplásticos se desprenden de la ropa sintética, los neumáticos de los vehículos y el derrame de envases de plástico utilizados por los fabricantes. El desgaste físico de la basura plástica también los crea. La lluvia los lava hacia los ríos y así terminan en el mar. 

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