31 Jul 2018 - 12:38 a. m.

North Sentinel, la impenetrable isla cuyos habitantes aún viven en la edad de piedra

En una pequeña isla en el Océano Indico llamada “North Sentinel” viven los sentineleses, una tribu indígena que parece vivir en la edad de piedra y que se mantiene como uno de los últimos grupos humanos que quedan en el planeta y que permanecen totalmente aislados de la civilización moderna.

Víctor Roman - Agencia N+1

En una pequeña isla en el Océano Indico llamada “North Sentinel” viven los sentineleses, una tribu indígena que parece vivir en la edad de piedra y que se mantiene como uno de los últimos grupos humanos que quedan en el planeta y que permanecen totalmente aislados de la civilización moderna.

De acuerdo a los pocos estudios realizados sobre esta pequeña pero feroz tribu, se mantienen como una sociedad esencialmente cazadora-recolectora que subsiste a través de la caza de pequeñas aves y tortugas, la pesca y la recolección de plantas silvestres. Así mismo, no hay evidencia de prácticas agrícolas ni métodos para producir fuego.

Por otro lado, el lenguaje de los sentineleses es un misterio  que permanece sin clasificar y no es mutuamente inteligible con el lenguaje Jarawa de sus vecinos más cercanos y con quienes comparten el mismo origen étnico.

Una tribu particularmente fiera 

Aunque de acuerdo a las estimaciones los sentineleses no pasan de 500 y no conocen el fuego, si muestran una particular ferocidad. Por ejemplo, en 2006 dos pescadores fueron masacrados luego que se acercaran demasiado a la tribu. Además, se sabe que las tribus dispararon flechas y arrojaron piedras a aviones o helicópteros que volaban a baja altura en misiones de reconocimiento.

"No importa si eres un amigo o un enemigo, ya sea que hayas llegado a propósito o por accidente, los lugareños te recibirán de la misma manera con lanzas y flechas", afirma el narrador de un documental publicado hace algunos años. En la filmación se ve a los miembros de la tribu gesticulando de una manera claramente agresiva a los camarógrafos que esperaban interactuar con la tribu.

De hecho, tras el tsunami de 2004, que azotó varias regiones del Océano Índico, se enviaron helicópteros de la Guardia Costera india para ayudar a los sentineleses y tirar paquetes de alimentos. Uno de los miembros de la tribu respondió disparando una flecha al equipo de rescate.

Antes, en 1967, el gobierno indio había intentado contactar a los Sentineleses, enviando grupos dirigidos por el antropólogo T. N. Pandit, quien llevaría regalos a la tribu e intentaría avisarles. "A veces nos daban la espalda y se sentaban en cuclillas como [haciendo el gesto de] defecar", comentó Pandit. "Esto tenía la intención de insultarnos, como si no fuésemos bienvenidos", intentó explicar el investigador.

Luego, en marzo de 1970, el grupo de botes de Pandit se vio arrinconado después de acercarse demasiado a la orilla. "Todos comenzaron a gritar algunas palabras incomprensibles. Gritamos y gesticulamos para indicar que queríamos ser amigos”, indicó un testigo que se encontraba en un barco diferente.

“La tensión no se alivió. En este momento, sucedió algo extraño: una mujer se emparejó con un guerrero y se sentó en la arena en un apasionado abrazo. Este acto fue repetido por otras mujeres, cada una reclamando un guerrero para ella, una especie de apareamiento comunitario, por así decirlo", agregó.

Sin embargo no todos los encuentros han sido negativos. El 4 de enero de 1991, 28 hombres, mujeres y niños se acercaron a Pandit y su grupo sin hostilidad antes de retirarse al bosque en un gesto que llamó "increíble". Desde entonces, las autoridades indias han convertido en delito el intentar contactarse con los sentineleses. Es ilegal ir a menos de tres millas de la isla.

Los sentineleses están bajo riesgo 

Pero las aguas que rodean la isla parecen estar amenazadas por los pescadores ilegales. De acuerdo a la ONG Survival International, los pescadores estaban atacando la zona, con siete hombres detenidos por la Guardia Costera india. Según informes, uno de los pescadores pisó la isla muy cerca de los miembros de la tribu y logró salir ileso.

El grupo, que defiende los derechos de los pueblos indígenas, describe a los sentineleses como "la sociedad más vulnerable del planeta", ya que es probable que no tengan inmunidad contra enfermedades comunes como la gripe y el sarampión. Debido a su completo aislamiento, las posibilidades de que sean aniquiladas por una epidemia son muy altas, según la organización.

De hecho, en 1880 una expedición británica se acercó a la isla y encontró a una pareja de ancianos y cuatro niños, quienes fueron tomados prisioneros y llevados de regreso con el grupo. Al pasar unos días, la pareja de ancianos enfermó y murió, probablemente por contraer enfermedades a las que no tenían inmunidad.

Los cuatro niños, por su parte, fueron devueltos a la isla, recibieron regalos y fueron liberados. Los niños luego desaparecieron en la jungla. Después de este incidente, los británicos (que estaban a cargo de la India en aquel entonces) no trataron de contactar a los sentineleses de nuevo.

*“Esta noticia ha sido publicada originalmente en la revista N+1, ciencia que sumawww.nmas1.org”.​​​

Comparte:
X