Ya es habitual que año tras año se anuncie la llegada del fenómeno del Niño o de la Niña en Colombia, algo que también ocurre en otros países del continente. Estas variaciones en el clima podrían estar relacionadas con eventos climáticos que ya están causando problemas y podrían empeorar. (Le puede interesar: MinAmbiente promete revelar el plan de manejo de hipopótamos en Colombia)
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Las sequías, caracterizadas por ser períodos de tiempo prolongados en los que escasea el agua en un territorio determinado, son causadas por variaciones bruscas, en las que se pasa de temperaturas muy bajas a unas muy altas y con ausencia de lluvias.
Estos eventos suelen estar monitoreados por autoridades de cada país. En el caso de Colombia, lo hace el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), emitiendo alertas sobre períodos de lluvias o altas temperaturas.
Sin embargo, en el mundo ha ocurrido con frecuencia que algunos fenómenos del clima llegan de manera impredecible o, en algunos casos, aunque estaban en los planes, se dan con más fuerza de lo esperado. Un ejemplo de esto son las sequías inesperadas. (Le recomendamos: Estos son los municipios en alta amenaza por actividad del volcán nevado del Ruiz)
Una investigación publicada en la revista Science revisó los registros de temperatura de 64 países alrededor del mundo desde la década de 1950, y encontró que este es un fenómeno que se está presentando cada vez con más frecuencia.
Si bien ya existen múltiples alertas sobre la posibilidad de tener más sequías en el futuro, más duraderas y con mayores consecuencias, lo preocupante de las sequías inesperadas, dicen los investigadores, es la velocidad con la que se generan y la falta de preparación para afrontarlas.
Según el estudio, desde 1951 hasta 2014 se han presentado sequías repentinas en, por lo menos, 74 % más regiones en el mundo. Además, estas suelen presentarse en zonas húmedas o semi húmedas, en donde el impacto por la escasez de agua es mayor. (También puede leer: Procuraduría pide a Consejo de Estado realizar audiencia pública sobre hipopótamos)
Lo que sostienen los investigadores es que se está presentando una transición significativa entre sequías lentas y sequías rápidas, que es donde se encuentra lo agravante de la situación.
Una sequía lenta puede durar entre 40 y 60 días, y no disminuye con mucha velocidad el porcentaje de humedad en una región. Además, estas dan tiempo para tomar acciones y prevenir los daños.
Mientras tanto, una sequía repentina suele no durar más de 40 días, y en un mes puede disminuir drásticamente los niveles de humedad en la zona en la que ocurre. (Lea también: Expedición científica estudiará la bahía Tukakas, en el norte de La Guajira)
Esto genera preocupación porque la ausencia de agua y las olas de calor que le suceden tienen un impacto fuerte en el crecimiento de vegetación, afectando también a especies de fauna y al ecosistema en general.
También, las sequías se caracterizan por generar pérdidas económicas en la agricultura, problemas de salud en zonas alejadas de los centros urbanos y hasta procesos de migración humana por las consecuencias que trae.
Para los expertos que participaron en la investigación, es claro que la influencia humana en el cambio climático explica gran parte de esta problemática, que además podría empeorar en los próximos años. (Le puede interesar: Empresa alemana crea plásticos de un solo uso con materiales biodegradables)
Aunque en el 74 % de las regiones la transición hacia sequías repentinas es innegable, en otras, como la Amazonia, están presentándose con más frecuencia las sequías lentas que las inesperadas. En África, hay una tendencia al crecimiento de ambas.
Estas regiones podrían presentar una tendencia en el futuro hacia las sequías repentinas, como ha pasado en el resto de los países analizados.
En un futuro, además de prestar atención a las acciones humanas que están generando el cambio climático, habrá que mejorar los mecanismos de predicción y prevención, para mitigar los impactos medioambientales y sociales que se presentan, concluyen los autores.
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