2 May 2018 - 12:55 a. m.

Reino Unido y Estados Unidos se unen en la investigación más grande de la Antártida

En un estudio que durará cinco años, cien científicos de ambos países estudiarán al glaciar gigante Thwaites, que, de derretirse, podría significar un aumento del nivel del mar de 80 centímetros.

Redacción Vivir y Europa Press

En 1940, Reino Unido y Estados Unidos se unieron para hacer la que entonces fue la investigación de la Antártida más grande: la creación de un mapa del continente helado. Ahora, con la amenaza del cambio climático encima, los dos estados emprenden una nueva investigación de grandes proporciones para estudiar mejor un glaciar crucial del continente helado: el glaciar Thwaites.

Este enorme cuerpo helado, ubicado al este del continente, tiene un tamaño similar a Inglaterra y ha representado el 4% del aumento de los océanos. De acuerdo con cálculos de los investigadores, el colapso de este glaciar significaría un incremento de 80 centímetros del nivel del mar.

Aunque ya se han hecho modelos computacionales que muestran cómo podría darse el deterioro de este cuerpo helado, "todavía hay dudas, en mi opinión, sobre si Thwaites ya entró en una etapa de deterioro irreversible”, le dijo a la BBC de Londres David Vaughan, el director científico del British Antarctic Survey.

La campaña de investigación comenzará en octubre de 2018 y continuará hasta 2023, y busca responder no sólo cuál es el estado real del glaciar Thwaites, sino además predecir cuándo ocurriría un colapso y cuál sería la magnitud del mismo.

Es evidente que el Thwaites ya perdió su punto de equilibrio, y que la cantidad de nieve y hielo que se forma en su superficie, es inferior a la cantidad de hielo que pierde debido a las altas temperaturas, De acuerdo con investigaciones previas, el glaciar se está reduciendo a una taza de 40 centimetros cada año.

“Cuando miramos los registros satelitales, nos dimos cuenta de que este debilitamiento empezó después del año 2000, y que se ha llegado a propagar a una velocidad de 10-12km a al año en su momento más rápido”, le dijo la doctora Anna Hogg, de la Universidad Leeds, a la BBC.

De acuerdo con el periódico inglés The Guardian, el Natural Environment Research Council (o Consejo de Investigaciones sobre Ciencias Naturales) ya destinó £20 millones para que 100 científicos hagan el viaje hasta ese rincón del planeta.

Por su parte, el gobierno norteamericano nombró a Ted Scambos, del Centro Nacional de Datos sobre Nieve y Hielo, como coordinador del proyecto de la contraparte americana.

Scambos explicó que la necesidad del proyecto está basada sobre el hecho de que si bien ya es posible acceder datos satelitales sobre la Antártida, “todavía hay muchos aspectos del hielo y el océano que no se pueden determinar desde el espacio. Necesitamos ir allí, con un sólido plan científico de actividad, y aprender más acerca de cómo esta área está cambiando en detalle”.

El reto logístico de investigar la Antártida

Montar una campaña científica en uno de los lugares más remotos de la Antártida es un gran desafío operativo. La estación de investigación permanentemente ocupada más cercana al glaciar Thwaites está a más de 1600 km de distancia.

Por eso, ambos países coordinarán sus operaciones aéreas para transportar a los glaciólogos a sus sitios de estudio en el hielo, y desplegarán navíos especiales para que los oceanógrafos y geofísicos puedan acercarse al glaciar desde el mar.

David Vaughan, director de Ciencia en British Antarctic Survey y coordinador científico principal para el Reino Unido, declaró: "Aunque la Antártida parece estar muy lejos, lo que está sucediendo allí ya está afectando los niveles del mar en todo el mundo".

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