Wildlife Conservation Society Colombia, en colaboración con Turtle Survival Alliance (TSA) y Rainforest Trust, adquirió un predio rural de 120 hectáreas, ubicado en San Benito Abad (Sucre), con el objetivo de crear una zona de reserva para la tortuga carranchina, una especie endémica del Caribe colombiano que está en peligro crítico de extinción. Según estudios recientes sobre genética del paisaje, “la afectación sobre este reptil se debe a la fragmentación sufrida por el bosque, causando la división de sus poblaciones, que están aisladas. Por eso, los individuos han tenido que reproducirse entre parientes (endogamia), lo que ha incrementado la probabilidad de que adquieran genes defectuosos que podrían derivar en enfermedades, cambios físicos o incluso en la muerte”, explica la organización. Para su conservación, diseñarán un programa de restauración, en el que se incluirá la rehabilitación y expansión de los humedales y bosques secos que aún existen en la reserva. Su objetivo es recuperar y proteger su hábitat. Además se realizará un monitoreo para saber si la población comienza a aumentar con la protección.