Entre 2015 y 2025, Sudamérica perdió unas 41 millones de hectáreas de bosque, más que cualquier otra región del mundo en el mismo periodo. Esa cifra, revelada recientemente por un informe de las Naciones Unidas, equivale a unas 4,10 millones de hectáreas por año. Para intentar hacerse una idea, es como si un área equivalente al departamento de Casanare desapareciera cada año.
El Informe 2026 sobre los Objetivos Forestales Mundiales, publicado por la ONU este 11 de mayo, señala que los bosques a nivel mundial siguen desapareciendo, “no al ritmo apocalíptico que se temía en los años noventa, quizá, pero sí a un nivel preocupante”.
(Puede leer: Las imágenes ganadoras de un concurso de fotografía de naturaleza)
La pérdida de bosques a nivel mundial estuvo liderada por Sudamérica, con la cifra ya señalada, seguida por África, que perdió 2,96 millones de hectáreas cada año en promedio durante la última década. Mientras tanto, Asia, Europa y Oceanía ganaron cobertura, con 1,62 millones de hectáreas, 1,43 millones de hectáreas y 140.000 hectáreas por año, respectivamente.
A pesar del balance, que revela retos y avances heterogéneos, el informe tiene dos conclusiones contundentes: el mundo sigue lejos de detener y revertir la deforestación para 2030, así como para aumentar en un 3 % la superficie forestal mundial para finales de esta década.
(Le puede interesar: Caribe colombiano está atravesando una fase de tiempo seco. La DIMAR explica las razones)
Si bien la pérdida neta de bosques a nivel mundial es baja respecto a lo registrado en los años 90, el informe alerta que el ritmo volvió a aumentar en la última década. Entre 2015 y 2025, el planeta perdió más de 40 millones de hectáreas de bosques netas, es decir, tras el balance de las regiones que perdieron bosques y las regiones donde su área de bosques aumentó.
Uno de los apartes alentadores del informe tiene que ver con la pérdida de bosques primarios, “un sistema vivo que ha evolucionado durante siglos, capaz de almacenar más carbono, sostener mayor biodiversidad, regular mejor el agua y resistir con más fuerza sequías, incendios y plagas que muchos bosques jóvenes o plantaciones recientes”, según los autores del documento.
(También puede leer: En video: registran a un zorro perruno aullando en humedal en el norte de Bogotá)
De acuerdo con el informe, la pérdida de estos bosques se redujo de forma significativa frente al periodo anterior, aunque aún desaparecen a un ritmo de 1,61 millones de hectáreas al año.
La principal causa de pérdida de bosques durante esta década siguió siendo la expansión agrícola, representada en la demanda de alimentos, el ganado, los cultivos comerciales y la explotación de leña.
"El crecimiento urbano, el desarrollo de infraestructuras y el aumento de la población también incrementan la presión sobre los bosques", apuntan los autores del informe.
(Puede interesarle: Seguirán las altas temperaturas en parte de Colombia esta semana: Ideam explica por qué)
Si bien los “bosques se encuentran entre los recursos naturales más vitales de nuestro planeta”, como señaló el Secretario General de la ONU António Guterres en el prólogo del documento, persiste una enorme brecha financiera.
Aunque la financiación mundial destinada a la gestión forestal sostenible alcanzó los USD 84.000 millones en 2023, la cifra se mantiene “muy por debajo” de los USD 300.000 millones anuales que se necesitan hasta 2030.
“La situación es especialmente difícil en países de ingresos bajos y medios, donde los bosques enfrentan fuertes presiones económicas y existen menos recursos para protegerlos”, agregan en el informe.
🌳 📄 ¿Quieres conocer las últimas noticias sobre el ambiente? Te invitamos a verlas en El Espectador. 🐝🦜