Drogas, alcohol y Amy Winehouse

 Según sus padres y su ex esposo, la cantante británica no ha dejado atrás los malos hábitos.

Según su ex marido, Blake Fielder-Civil, Amy Winehouse estuvo a punto de morir en sus brazos: "Estaba aterrorizado. Nos hallábamos sentados en la cama hablando. De repente, sus ojos se pusieron en blanco y le dio un ataque. Yo sólo sentí pánico", ha declarado al diario británico The Sun. Según este tabloide, cuando Amy recuperó la consciencia de camino al hospital, lo único que le pidió a Blake fueron... más drogas.

Blake Fielder-Civil, productor de videos musicales y esposo de Winehouse hasta hace diez días, explica con todo detalle este oscuro episodio al diario británico The Sun y califica la experiencia como "la más aterradora" de toda su vida.

En la entrevista también cuenta que cuando Amy se derrumbó, el joven se vio obligado a sacarle la lengua de la boca para evitar que se atragantara y le realizó la respiración boca a boca.

"La abracé, pensé que se me estaba muriendo en mis propios brazos y no podía dejar que eso pasara", relata el ex marido de la ganadora de cinco premios Grammy. Los hechos tuvieron lugar, según indica el periódico, en 2006, "cuando Winehouse decidió celebrar el éxito de su álbum Back to Black con una bacanal de drogas y alcohol que se prolongó durante tres días", afirma el ex de Amy.

Con estas sensacionalistas declaraciones al tabloide, Blake parece querer rentabilizar el circo de su separación y divorcio. El juez concedió hace diez días el "divorcio rápido" a la pareja, que se conoció en un bar londinense en 2005 y se casó en Miami dos años más tarde.

En enero pasado, Fielder-Civil, de 26 años, interpuso contra la cantante la demanda de divorcio que ahora ha sido admitida, después de que el diario sensacionalista británico News Of The World publicara fotos de Winehouse, de 25 años, coqueteando con otro hombre durante sus vacaciones en la isla caribeña de Santa Lucía.

En ese dominical, la cantante aseguraba haber abandonado las drogas y haber encontrado a un nuevo amor, el actor Josh Bowman, de 21 años, con quien aparecía abrazada en varias imágenes.

Desde que contrajo matrimonio, la pareja había sido objeto de polémica en reiteradas ocasiones por sus problemas con las fuerzas del orden como consecuencia de su adicción a las drogas. Tras pasar un año en la cárcel por agredir al dueño de un pub londinense y ofrecerle dinero a cambio de que retirara la demanda, Fielder-Civil obtuvo la libertad condicional en noviembre de 2008.

Entonces, el ex operador de vídeo ingresó en un centro de desintoxicación de drogas, una de las condiciones para su liberación, pero regresó a la cárcel apenas un mes más tarde al dar positivo en una prueba de detección de estupefacientes.

La cantante, por su parte, aseguraba el pasado mes de abril en una entrevista a la revista alemana Gala que Fielder-Civil seguía siendo "el amor de su vida", a pesar de haber solicitado el divorcio, y expresaba su voluntad de comenzar una nueva vida a su lado en una casa en plena campiña inglesa.


Los padres de Amy

Sin embargo, los padres de Amy se negaban a contemplar esta posiblidad. Según dijeron hace unas semanas al canal británico de noticias ITV News, su hija se niega a reconocer que tiene un problema con las drogas y sigue bebiendo en exceso.

"La necesidad de salvarla es enorme. Amy se niega a reconocer su problema todo el tiempo", dijo su madre Janis, que explicó que hablar en público sobre este tema responde al deseo de que su hija esté bien: "Haría lo que fuera necesario para conseguirlo".

La madre de la cantante explicó que su hija "está atrapada en su cuerpo" y que no tiene la capacidad de decidir por sí misma a causa de su drogodependencia.

Mitch, el padre de Amy, aseguró que la familia lo ha intentado todo, y que por eso permitirá la difusión de un video en el que aparece su hija intentado tocar la batería en estado de embriaguez.

"Lo he intentado todo. Le he dicho: 'Amy tienes que ir al médico, tienes que hacer esto, tienes que hacer lo otro, me estás matando, estás matando a tu madre. Nada ha funcionado", dijo el padre.

Mitch Winehouse aseguró que ha visto "una recuperación sorprendente" en su hija en los últimos seis meses en lo que se refiere al uso de estupefacientes, pero que en lo referente al consumo de alcohol "ha dado varios pasos hacia atrás".

El padre de la artista, conocida por canciones como Rehab y Love is a Losing Game, sigue culpando al marido de su hija, Blake Fielder-Civil, de la adicción de la cantante y aseguró que no es probable que la ya ex pareja se vuelva a ver en un futuro próximo.

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