Putin promete vengar a los muertos del atentado

Según dijo, a los terroristas hay que elminarlos y exponerlos.

El primer ministro Vladimir Putin dijo que los culpables de los ataques suicidas con bomba que causaron la muerte de 39 personas en un metro de Moscú deben ser sacados “del fondo de las cloacas” y expuestos.

Las duras palabras fueron emitidas un día después de que el ataque más letal en la capital rusa de los últimos seis años aumentara los temores de una mayor ofensiva por parte de rebeldes con base en el Cáucaso Norte y subrayó el fracaso del Kremlin para mantener a raya a los militantes.

Putin dijo en una reunión de seguridad de transporte que las cámaras de vigilancia no pueden evitar ataques terroristas, pero podrían ayudar a la policía a identificar a sus organizadores.   “(...) es un asunto de honor para los cuerpos de orden público que los saquen del fondo de las cloacas y a la luz del día”, comentó en relación a los responsables de los ataques.

Los potentes comentarios iban a la par con la imagen dura de Putin. En 1999, mientras llevaba a Moscú a una guerra contra separatistas chechenos que selló su llegada al poder, prometió perseguir a terroristas en todas partes.

Duelo en Moscú

Moscú guarda el luto oficial por las víctimas de las explosiones, que según autoridades fueron provocadas por mujeres suicidas con bomba vinculadas al Cáucaso Norte, una serie de provincias mayoritariamente musulmanas que incluyen a Chechenia.

Las banderas ondeaban a media asta en la capital rusa y los moscovitas depositaban flores o encendían velas en las dos estaciones afectadas por los atentados del lunes, perpetrados a la hora de mayor tráfico. Parientes de las víctimas identificaban cuerpos en la Morgue Número Dos del centro de Moscú. Un anciano con los ojos llorosos comentó que su hijo solía manejar al trabajo, pero que su licencia había sido confiscada recientemente. “Así que tomó el metro y murió”, agregó Vladimir Petrovich, quien dio su patronímico, pero declinó revelar su nombre completo.

En un tono menos confrontacional que Putin, el presidente Dmitri Medvedev, también prometió justicia. “Hemos destruido a terroristas y los destruiremos a ellos”, puntualizó en comentarios a una reunión sobre derechos civiles que fue transmitida por la televisión.

La presencia policial fue aumentada en las estaciones de metro de Moscú y la seguridad también se reforzó en las redes de transporte de ciudades como San Petersburgo o Novosibirsk en Siberia, según medios locales. Según algunos medios, representan el fracaso de la política gubernamental de seguridad. Años de propaganda oficial han adormecido a los rusos, haciéndoles creer que hay poco que temer de la insurgencia islamista en la turbulenta región del Cáucaso Norte, de mayoría musulmana, añadieron.

En los últimos años, los atentados se han limitado sobre todo el Cáucaso Norte, aunque uno atribuido a los insurgentes en noviembre causó la muerte de 26 personas en un tren entre Moscú y San Petersburgo.