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Crecen las filas para cargar carros eléctricos en Colombia y estas son las razones

A pesar del creciente interés en los vehículos eléctricos, persisten desafíos, especialmente en infraestructura de carga.

David Vásquez Herrera

24 de mayo de 2026 - 01:00 p. m.
Entre enero y abril de 2026 se matricularon 14.541 vehículos eléctricos nuevos en el país
Foto: Pexels
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El crecimiento de los vehículos eléctricos e híbridos enchufables en Colombia dejó de ser una proyección para convertirse en una realidad cada vez más visible. Hoy son más los conductores que le apuestan a este tipo de movilidad, pero al mismo tiempo el aumento del parque automotor electrificado comienza a generar una mayor presión sobre la infraestructura de carga disponible en el país.

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Según cifras del Registro Único Nacional de Tránsito (RUNT), durante todo 2025 se matricularon 19.724 vehículos eléctricos nuevos en Colombia y entre enero y abril de 2026 ya se registraron 14.541 unidades, lo que representa un incremento del 207 % frente al mismo periodo del año anterior.

Ese avance también revela un cambio en la mentalidad de los consumidores. Un informe titulado Movilidad Eléctrica Preparada para el Futuro encontró que el 60 % de las personas considera que la infraestructura de carga sigue siendo uno de los principales desafíos, mientras que el 74 % de los fabricantes de carros eléctricos asegura que la falta de una red adecuada continúa siendo el principal obstáculo para la expansión del sector.

Las proyecciones oficiales muestran la magnitud del desafío que se aproxima. El Ministerio de Minas y Energía estima que para 2030 Bogotá, Medellín, Cali, Pereira, Ibagué y Tunja necesitarán al menos 1.888 puntos de recarga públicos, tomando como referencia cargadores de 11 kW. Bogotá concentraría el 56,94 % de esa necesidad, seguida por Medellín con el 20,50 % y Cali con el 16,26 %. El porcentaje restante se repartiría entre Pereira, Ibagué y Tunja.

Sin embargo, el mayor crecimiento estaría en la carga privada. Para 2030 se calcula que habrá cerca de 441.797 puntos de recarga privados en las ciudades analizadas. El Ministerio señala que esta estimación parte del supuesto de que el 90% de los vehículos eléctricos livianos realizarán sus recargas en sistemas privados, principalmente en hogares y empresas.

El país vende más carros eléctricos de los que puede cargar

La escena se repite en varias ciudades, filas en estaciones de carga rápida, usuarios esperando turno y aplicaciones que muestran cargadores ocupados durante horas. Para muchos conductores, la ansiedad ya no gira solamente alrededor de la autonomía, sino también de encontrar un punto disponible para conectarse.

De acuerdo con Andrés Emiro Díez, doctor en ingeniería y docente de la Universidad Pontificia Bolivariana, el fenómeno tiene una explicación, la venta de vehículos eléctricos avanzó mucho más rápido que la infraestructura de recarga.

“Siempre se habló del dilema del huevo y la gallina, de si primero se necesitaban cargadores o vehículos, y lo que terminó ocurriendo fue que llegaron primero los vehículos”, explicó el experto. Según Díez, buena parte de los nuevos propietarios compraron su carro sin resolver previamente la carga doméstica, que para él sigue siendo el verdadero corazón de la movilidad eléctrica.

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El docente recordó que un vehículo permanece parqueado cerca de 20 o 21 horas al día, tiempo suficiente para realizar una carga lenta en casa o en el trabajo. El problema aparece cuando miles de usuarios dependen exclusivamente de estaciones públicas de carga rápida, una infraestructura que, según advierte, se quedó corta muy rápidamente.

Actualmente, Colombia tiene cerca de 150 vehículos eléctricos por cada cargador público disponible, una cifra muy distante de otros mercados más avanzados. “En Europa la relación es cercana a 30 vehículos por cargador y en China puede ser incluso de 10 o 15”, señaló Díez.

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Las cifras también muestran la dimensión del reto, según explicó Juan Esteban Martínez Ruiz, presidente de la Asociación Colombiana de Movilidad Eléctrica y Sostenible (ACOMOVES), hoy circulan más de 55.000 vehículos eléctricos en el país. Sin embargo, con corte a diciembre de 2025 Colombia contaba con apenas 237 estaciones y 774 puntos de recarga registrados oficialmente por el Ministerio de Minas y Energía.

Martínez considera que el desafío no debe verse como una crisis, sino como una oportunidad de transformación. “La movilidad eléctrica no es más parte del futuro, es parte del presente y llegó para quedarse”, afirmó. Según el directivo, el país necesita comenzar a pensar las electrolineras no solo como estaciones de servicio, sino como espacios de experiencia, comercio y permanencia para los usuarios.

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La carga en casa será la clave

Aunque la atención suele concentrarse en las filas de las electrolineras, ambos expertos coinciden en que el verdadero crecimiento de la movilidad eléctrica dependerá de la carga privada.

Según datos de ACOMOVES, cerca del 60,4 % de los usuarios de vehículos eléctricos ya realiza las recargas en sus hogares. Otro 20,1 % utiliza centros de carga rápida y el 19,5 % restante recurre a centros comerciales, universidades o lugares de trabajo.

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Sin embargo, adaptar edificios y conjuntos residenciales sigue siendo uno de los principales retos técnicos y económicos. Andrés Emiro Díez aseguró que los costos de instalación pueden ir desde los COP 2 millones en proyectos preparados para movilidad eléctrica, hasta superar los COP 20 millones cuando la infraestructura eléctrica del edificio no soporta nuevas cargas.

A eso se suman problemas de espacio, transformadores insuficientes y riesgos asociados a instalaciones improvisadas. “Muchas edificaciones no fueron diseñadas pensando en vehículos eléctricos”, explicó el académico, quien además advirtió que instalar carga rápida en sótanos y espacios cerrados requiere protocolos especiales contra incendios y adecuaciones técnicas complejas.

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¿Está preparada la red eléctrica colombiana?

Pese a las imágenes de filas y estaciones saturadas, los expertos señalan en que el problema no está realmente en la capacidad energética del país. “La red eléctrica colombiana es ejemplar en Latinoamérica en niveles de confiabilidad y capacidad disponible”, afirmó Díez. Según explicó, el verdadero cuello de botella no está en la generación ni en la distribución nacional, sino en la velocidad con la que deben adaptarse viviendas, empresas y espacios urbanos.

De hecho, Colombia aparece hoy como uno de los mercados más dinámicos de América Latina en movilidad eléctrica. Según ACOMOVES, el país ya ocupa el tercer lugar regional en número de vehículos eléctricos livianos y fue el primero de Latinoamérica en implementar una norma de interoperabilidad para sistemas de carga.

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Para Martínez, el siguiente paso será acelerar la infraestructura con visión de largo plazo, fortalecer los incentivos empresariales y mejorar la información que reciben los usuarios. “La sensibilización y la ruptura de mitos alrededor de la movilidad eléctrica siguen siendo fundamentales”, sostuvo.

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¿Cuánto cuesta instalar un cargador en casa?

Para Carlos Restrepo, gerente de Soluciones Eléctricas Especializadas SAS, empresa especializada en consultoría técnica y ejecución de proyectos de ingeniería eléctrica, instalar un cargador residencial puede costar entre COP 1 y 9 millones. Este valor depende principalmente de la distancia entre el parqueadero y el tablero eléctrico, además de la capacidad de la red de la vivienda.

En una casa, el proceso puede ser más sencillo porque las distancias son menores y la conexión eléctrica depende únicamente del inmueble. En los conjuntos residenciales el panorama cambia. “Normalmente hay un único transformador que alimenta todo el edificio y eso limita la cantidad de cargadores que se pueden instalar”, explicó.

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Otro de los temores frecuentes es el aumento en la factura de energía. Frente a eso, Restrepo reconoce que el consumo sí sube, aunque aclara que sigue siendo inferior al gasto de combustible de un vehículo tradicional. “En algunos casos, el recibo puede aumentar entre COP 60.000 y 100.000”, concluyó.

Por David Vásquez Herrera

Periodista de la Universidad Uniminuto, con diplomado en comunicación estratégica para las organizaciones.@davas_fcdvasquez@elespectador.com

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