Una llanta pinchada casi siempre llega en el peor momento y, aunque para algunos cambiarla no representa mayor dificultad, hay un paso que suele hacerse mal, colocar el gato en un punto incorrecto del vehículo.
Y es que un mal apoyo puede deformar partes del carro, desestabilizar el vehículo mientras está levantado o incluso hacer que el gato se deslice.
De acuerdo con información de Mapfre, empresa aseguradora, el gato es una herramienta diseñada específicamente para levantar cargas pesadas, en este caso vehículos, mediante sistemas mecánicos o hidráulicos. Sin embargo, su funcionamiento depende completamente de que se utilice en el punto correcto.
Y no, no cualquier parte de la carrocería sirve.
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El error más común ocurre debajo de las puertas
Según explica la aseguradora, los vehículos tienen puntos de apoyo específicos diseñados para levantar el carro con seguridad. Generalmente están ubicados en los costados inferiores, entre las ruedas delanteras y traseras, justo debajo de las puertas.
Se reconocen porque son unas barras metálicas reforzadas que recorren los laterales del vehículo. En algunos carros aparece una pequeña marca o un bloque que indica exactamente dónde debe colocarse el gato.
Otros carros incorporan puntos de apoyo adicionales cerca de los parachoques delantero y trasero, aunque esto depende del fabricante.
Por eso, antes de improvisar, los expertos insisten en revisar el manual del vehículo en el que aparecen señalados los puntos exactos de elevación y las indicaciones de seguridad para cada modelo.
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Ojo: no es solo levantar el carro, también importa el lugar
Cambiar una llanta en una pendiente, sobre gravilla o en terreno irregular multiplica el riesgo, el gato puede moverse, hundirse o perder estabilidad mientras el vehículo está suspendido.
Mapfre recomienda estacionar el carro sobre una superficie plana y firme antes de iniciar cualquier maniobra. Además, es indispensable activar el freno de mano para evitar que el vehículo ruede accidentalmente.
En transmisiones mecánicas también se aconseja dejar el carro engranado, mientras que en automáticos debe permanecer en posición “P”.
Otro detalle que se ignora es la capacidad de carga del gato hidráulico o mecánico.
Cada herramienta está diseñada para soportar un peso específico, esa capacidad normalmente aparece grabada en el cuerpo del gato o en su empaque.
Según explica Mapfre, para cambiar una rueda no es necesario levantar todo el vehículo, sino únicamente una parte de él. Por ejemplo, un carro de dos toneladas necesitaría un gato con capacidad mínima de una tonelada para realizar el cambio de llanta de manera segura.
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Así debe hacerse el procedimiento
Una vez ubicado el punto de apoyo correcto, el gato debe deslizarse cuidadosamente debajo del vehículo hasta que haga contacto con la estructura reforzada.
En el caso de los gatos hidráulicos, el sistema funciona mediante presión de aceite, al mover la palanca hacia arriba y abajo, la fuerza se transmite a través del fluido y permite elevar el vehículo progresivamente.
La recomendación es levantar el carro solo lo necesario para retirar la rueda pinchada e instalar la de repuesto con comodidad. No más.
Además, nunca se debe meter parte del cuerpo debajo del vehículo mientras esté sostenido únicamente por el gato. Aunque parezca estable, cualquier movimiento puede hacerlo caer.