Cuando se habla de cambios de aceite, normalmente la conversación gira alrededor del motor. Sin embargo, hay otro lubricante que también juega un papel fundamental y que en ocasiones pasa desapercibido, el aceite de la caja de cambios.
Aunque no recibe la misma atención, este fluido es clave para el funcionamiento de la transmisión, uno de los sistemas más complejos y costosos de cualquier vehículo. Al fin y al cabo, la caja de cambios es la encargada de llevar la potencia generada por el motor hasta las ruedas, sin ella, el carro simplemente no podría moverse.
Según Liqui Moly, compañía especializada en aditivos, lubricantes y productos para el mantenimiento del motor, este fluido no solo reduce la fricción entre los componentes internos, también ayuda a mantener limpia la transmisión, protege las superficies metálicas contra la corrosión, contribuye a disipar el calor y reduce los ruidos durante la operación.
Entre sus principales funciones están:
- Reducir la fricción y el desgaste entre los componentes internos.
- Absorber y disipar el calor generado por la transmisión.
- Mantener limpias las piezas internas.
- Ayudar al sellado de juntas para evitar fugas y la entrada de contaminantes.
- Proteger las superficies metálicas contra la corrosión.
- Disminuir los ruidos producidos durante el funcionamiento de la caja de cambios.
Le puede interesar: Qué hacer en Ciudad de México, Toronto y Nueva York más allá del fútbol
¿Qué ocurre cuando no se cambia a tiempo y cada cuánto se debe reemplazar?
Hay quienes piensan que el aceite de la transmisión dura toda la vida útil del vehículo, pero en realidad, como cualquier otro lubricante, envejece y pierde propiedades con el paso de los kilómetros.
De acuerdo con Mobil, empresa especializada en lubricantes para vehículos, cuando el aceite pierde sus propiedades, la caja comienza a trabajar con mayores niveles de fricción y temperatura, lo que puede acelerar el deterioro de engranajes, rodamientos y otros elementos del sistema.
Los especialistas también recuerdan que no todas las transmisiones son iguales, actualmente existen cajas manuales, automáticas convencionales, CVT, de doble embrague y otros sistemas que requieren fluidos desarrollados específicamente para cada tecnología, por esta razón, siempre es recomendable consultar el manual del fabricante antes de realizar cualquier intervención.
Tampoco existe una única respuesta sobre cada cuánto se debe cambiar el aceite, el intervalo depende del diseño de la transmisión, del tipo de fluido utilizado y de las condiciones de uso del vehículo. No obstante, Mobil señala que los carros sometidos a tráfico intenso, recorridos urbanos frecuentes y trayectos cortos pueden requerir cambios más anticipados que los establecidos inicialmente por el fabricante.
Le recomendamos leer: ¿Qué hacen con las baterías de los carros eléctricos cuando ya no sirven?
Siete hábitos para cuidar la caja de cambios automática
Cambiar el aceite a tiempo es determinante, pero la forma de conducir también influye en el estado de la transmisión. Según el portal especializado Drivek, estos hábitos pueden ayudar a evitar desgastes prematuros y reparaciones costosas:
- Pisar el freno antes de mover la palanca entre las diferentes posiciones de la transmisión.
- Nunca cambiar de D (Drive) a R (Reversa) mientras el vehículo esté en movimiento.
- Mantener la transmisión en D durante las bajadas para conservar un mayor control del vehículo.
- Evitar acelerar en N (Neutro) antes de seleccionar D para arrancar.
- No pasar constantemente a N durante semáforos o detenciones cortas.
- Activar la posición P únicamente cuando el vehículo esté completamente detenido.
- Al estacionar, accionar primero el freno de estacionamiento y luego seleccionar la posición P.