¿Qué hace a un ícono? ¿El legado? ¿Lo que simbólicamente pudo representar? ¿Lo emocional —con un tinte de nostalgia? Bien, cuando Ford reinventó su icónico Bronco creó una camioneta que representara las bondades —o valores— que en su momento transmitió el 4x4: un vehículo todoterreno, con rasgos únicos que hicieron de su silueta, también, icónica.
Y es que ¿qué se le pide a un todoterreno? A grandes rasgos, la síntesis de las experiencias que entrega Bronco. Un generoso ángulo de ataque: el de Ford tiene 43,2°. Un sistema avanzado de tracción en las cuatro ruedas que entrega seguridad en el destapado: Bronco lo incluye. ¿Bloqueos de diferencial? ¿Mayor recorrido de la suspensión en cada eje? Sí y sí.
Antes de entrar al detalle de sus características y sensaciones, hay que decirlo: Bronco es uno de esos productos que resaltan en el mercado por su intención. Por su público objetivo. Por su naturaleza. Por respetar su origen y tradición. Un ícono. Otro que suma Ford en la industria global, junto al “muscle car” Mustang que se mantiene vigente y aún conserva su bloque V8.
Bronco a primera y segunda vista
No es necesario observar cómo en la parrilla reposa el nombre Bronco para darse cuenta de que se trata de la actual versión del producto. Sus enormes neumáticos y esos ángulos en una forma casi rectangular —que en ningún momento busca aumentar la aerodinámica— ya dan a entender que se trata de su reinvención.
Sobresale en su parrilla frontal un sistema LED con dos faros redondos y una línea que los cruza. Afuera también contrasta el tamaño de sus neumáticos, de unas llamativas 35 pulgadas, con un rin de 17”. Hay apliques y detalles en negro, piezas plásticas en el mismo tono que buscan proteger la carrocería y pintura, así como ganchos de remolque y estribos laterales.
Aunque causa impresión a primera vista, el Ford Bronco que se vende en Colombia es una camioneta mediana. Tiene 4.839 mm de largo, 1.877 de alto y 2.189 mm de ancho. Su distancia entre ejes es de 2.948 mm. Las cifras y configuración permiten que el vehículo se desenvuelva sin mayor dificultad aún en los cada vez más reducidos espacios de estacionamiento de conjuntos residenciales y centros comerciales.
Adentro no es austero, ni simple, ni mesurado. Ford incorporó en el interior del nuevo Bronco las tecnologías que hoy equipan sus vehículos de gama tope. Usa un sistema multimedia con pantalla de 12” y otra que funge como panel de instrumentos de ocho pulgadas.
Los norteamericanos también le incluyeron ajuste eléctrico a las sillas delanteras, calefacción, punto de carga inalámbrico para celular y otros detalles que contrastan con el carácter rudo, todoterreno y, básicamente, preparado para ensuciarse, como la silletería en cuero Black Onyx y el piso alfombrado tanto adelante como atrás.
El espacio es suficiente para cumplir con lo señalado en la tarjeta y transportar a cinco personas. Sobresale el sistema de audio firmado por Bang & Olufsen, siempre entregando la mejor versión del sonido mientras compite con los ruidos del exterior, del motor, del roce de la llanta con el suelo y del techo desmontable.
Al volante
Bronco es un soberbio 4x4, punto. Incluye en su equipo diferentes tecnologías que le facilitan moverse en terreno destapado. Por ejemplo, incluye el sistema GOAT o “Goes Over Any type of Terrain” (“Se adapta a cualquier tipo de terreno”) con siete modos de manejo que incluyen Barro, Arena, Baja, Resbaladizo, Eco, entre otros.
En ciudad contrasta su intención con lo que materializa en lo urbano. Sus ruedas, M/T (Mud-Terrain), diseñadas para el lodo, generan ruidos y vibraciones que fácilmente invaden la cabina y se transmiten a sus ocupantes. Sumándose a otros ruidos como el de la carrocería y, por supuesto, el trabajo que ocurre bajó el capó: el del motor de 2.7 litros EcoBoost Bi-Turbo V6.
El bloque entrega una potencia de 330 caballos y su torque llega a los 562 Nm. Se acopla a una caja automática de diez velocidades que se ajusta y desempeña según el modo de manejo que se le indique.
Los consumos, siempre dependientes de un diverso número de factores como el clima, el suelo, los hábitos de la persona al volante, la carga, la altitud y la calidad del combustible, fueron de entre 42 y 45 kilómetros por galón en carretera. Bajo las condiciones de las vías de Bogotá en la tarde de un día entre semana, la cifra se redujo a entre 19 y 22 km/gal.
Su equipo de seguridad incluye seis bolsas de aire, EBD, monitoreo de presión de los neumáticos, sistema de alerta del conductor y el Ford Co-Pilot 360, con tecnologías como el encendido de luces bajas y altas automáticas, frenado post-colisión, control crucero adaptativo, sensores de estacionamiento delanteros y traseros, asistente de tráfico cruzado, entre otros.
Bronco es la correcta reinvención del 4x4 norteamericano que se dejó de producir hace tres décadas. Un vehículo para el publico que disfruta del “off-road”, del lodo, del destapado. Ese que busca aventura y a quien le apasiona la personalización de sus vehículos. Su precio, a febrero de 2026, es de COP 330.000.000.