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¿Los carros eléctricos ya mejoran la calidad del aire? Esto dice un estudio

Una investigación en California (Estados Unidos) reveló que, por cada 200 carros eléctricos que circulan en una zona específica, la calidad del aire mejora cerca de un 1,1 %.

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30 de enero de 2026 - 06:00 p. m.
La investigación, liderada por estudiantes y profesores de la Escuela de Medicina Keck, analizó cómo el aumento de vehículos eléctricos y electrificados —incluyendo híbridos enchufables y modelos de pila de combustible— se relaciona directamente con cambios medibles en la calidad del aire.
La investigación, liderada por estudiantes y profesores de la Escuela de Medicina Keck, analizó cómo el aumento de vehículos eléctricos y electrificados —incluyendo híbridos enchufables y modelos de pila de combustible— se relaciona directamente con cambios medibles en la calidad del aire.
Foto: Pexels
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Durante años, uno de los principales argumentos a favor de los carros eléctricos ha sido su potencial para mejorar la calidad del aire. No solo como una promesa ambiental a largo plazo, sino como una solución concreta frente a la contaminación que hoy respiran las ciudades.

Con el crecimiento sostenido de las ventas de vehículos eléctricos en los últimos años, la discusión dejó de ser teórica. Así lo señala un estudio desarrollado por investigadores de la Universidad del Sur de California (USC) que aporta evidencia cuantificable sobre este impacto. La investigación, liderada por estudiantes y profesores de la Escuela de Medicina Keck, analizó cómo el aumento de vehículos eléctricos y electrificados —incluyendo híbridos enchufables y modelos de pila de combustible— se relaciona directamente con cambios medibles en la calidad del aire.

La investigación puso la lupa sobre un contaminante especialmente relevante, el dióxido de nitrógeno (NO₂), un gas ligado al uso de combustibles fósiles y clave en la contaminación del aire. Según el estudio, a mayor presencia de vehículos eléctricos y electrificados, menor es la concentración de este contaminante.

Cuando el dióxido de nitrógeno aumenta en el aire que se respira, también lo hacen los problemas de salud. Su presencia se ha asociado con más ataques de asma y bronquitis, además de un incremento en enfermedades cardíacas e incluso accidentes cerebrovasculares.

En ese contexto, la doctora Erika García, profesora universitaria y una de las autoras del estudio —publicado en la revista médica The Lancet— subraya que la mejora en la calidad del aire que traen los carros eléctricos tiene efectos inmediatos. Según explica, cuando disminuyen los contaminantes, el beneficio no se queda en las estadísticas ambientales, sino que se refleja casi de forma directa en la salud de la población.

Ahora bien, los resultados invitan a la cautela. El análisis, que evaluó la calidad del aire en el estado de California, muestra que la reducción de la contaminación no es drástica en el corto plazo. De acuerdo con los datos, por cada 200 carros eléctricos que circulan en una zona específica, la mejora en la calidad del aire alcanza alrededor del 1,1 %. No parece una cifra llamativa, pero el valor del estudio está en la tendencia que marca y en cómo, con el tiempo, el impacto positivo podría ser cada vez mayor.

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Así se midió el impacto de los carros eléctricos en el aire

Para llegar a estas conclusiones, el estudio se apoyó en mediciones satelitales del dióxido de nitrógeno. En concreto, los investigadores utilizaron datos de Tropomi, un instrumento de la Agencia Espacial Europea que permite identificar la concentración de NO₂ en la atmósfera a partir de la forma en que este gas absorbe y refleja la luz solar.

Con esa información como punto de partida, el equipo de la Universidad del Sur de California dividió el estado de California en 1.692 áreas geográficas, similares en tamaño a los códigos postales. A partir de ahí, cruzaron esos datos con los registros de matriculación para estimar cuántos carros eléctricos y electrificados circulaban en cada zona.

El análisis reveló que, entre 2019 y 2023, en promedio se incorporaron 272 vehículos eléctricos o electrificados por cada una de estas áreas. Y que, a medida que aumentaba la presencia de este tipo de carros, los niveles de NO₂ disminuían de forma sostenida, reflejando una mejora constante en la calidad del aire.

En palabras de la profesora Sandrah Eckel, otra de las autoras del estudio, los resultados muestran que la transición de California hacia los carros eléctricos ya está generando cambios medibles en el aire que respiran sus habitantes.

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Guillermo(n5sqs)30 de enero de 2026 - 06:21 p. m.
Si y No. Si contaran la huella de carbono involucrada en la producción de todos los minerales de la transición energética, salen incluso más contaminantes que los vehículos tradicionales. Es un espejísmo de los ambientalistas furibundos, que son más discursivos que reflexivos.
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