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El aceite del motor es un elemento fundamental para que el carro funcione correctamente, pero con el uso es normal que su nivel vaya bajando. En algunos casos, esto obedece al desgaste propio del funcionamiento, aunque cuando la disminución es más notoria, también puede estar relacionada con un consumo elevado o con una fuga que pasa desapercibida.
¿Cómo revisar el nivel de aceite del motor?
Antes de pensar en fallas mayores, lo primero es comprobar el nivel de aceite. Los especialistas de Volkswagen recomiendan hacerlo al menos una vez al mes o antes de realizar recorridos largos. La forma más confiable de hacerlo es utilizando la varilla de medición, una pieza metálica diseñada precisamente para esta tarea y que incluye marcas que indican el nivel mínimo y máximo permitido.
Para este procedimiento, se retira la varilla, se limpia, se vuelve a introducir completamente en el depósito y, pasados unos segundos, se saca nuevamente. El aceite quedará impregnado en la superficie metálica y permitirá ver con claridad hasta dónde llega el nivel del lubricante. Lo importante es que la marca se encuentre entre los indicadores de mínimo y máximo, nunca por debajo ni por encima de ellos.
Para que la medición sea precisa y evitar lecturas erróneas, conviene tener en cuenta algunas recomendaciones básicas:
- Estacionar el carro en una superficie plana, sin inclinaciones.
- Apagar el motor y esperar al menos cinco minutos, tiempo suficiente para que el aceite regrese al depósito.
- Consultar el manual del propietario, donde se especifica la cantidad exacta de aceite que requiere ese motor en particular.
¿Por qué baja el nivel de aceite del motor?
Que el aceite del motor vaya disminuyendo con el uso es completamente normal. A fin de cuentas, el motor lo consume mientras trabaja. El problema aparece cuando el nivel cae más rápido de lo esperado. En ese caso, conviene estar atento a ciertas señales y actuar a tiempo, porque ignorarlas puede traer consecuencias más serias.
Según los expertos de Volkswagen, algunas de las causas más comunes son las siguientes:
- Manchas de aceite en el suelo
Si al estacionar aparece una mancha oscura en el piso, especialmente en la zona del motor, hay que ponerle cuidado. Revise el color, si es marrón o negro, lo más probable es que se trate de aceite del motor y no de otro fluido.
- Olor a aceite quemado
Ese olor fuerte a quemado, ya sea dentro o fuera del carro, suele indicar que el aceite está cayendo sobre partes calientes del motor o del sistema de escape. No es una señal menor y conviene no dejarla pasar.
- Necesidad de rellenar con más frecuencia
Cuando toca agregar aceite más seguido de lo habitual, algo no está funcionando como debería. Puede haber una fuga o un consumo excesivo, incluso si no se ven manchas en el piso.
- Humo azul en el escape
Un poco de humo al encender el carro puede ser normal, pero si el escape empieza a soltar humo azulado, es una alerta clara: el motor podría estar quemando aceite y necesita revisión.
- El motor se siente diferente
Con poco aceite, algunas piezas dejan de lubricarse bien. Eso puede notarse al manejar, con ruidos extraños, pérdida de potencia o incluso aumento de la temperatura del motor. Son señales que no conviene ignorar.
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¿Por qué hay escape de aceite en un carro?
Las fugas o el consumo elevado de aceite no aparecen porque sí. Según explican los expertos, suelen estar relacionadas con varios componentes del motor y conocer estas causas ayuda a entender cuándo el carro necesita mantenimiento.
- Cárter dañado o tapón de drenaje flojo
- Juntas y sellos desgastados
- Filtro de aceite mal instalado o en mal estado
- Mangueras o conexiones con fugas
- Tapa de válvulas o junta deteriorada
- Anillos de pistón o retenes del cigüeñal desgastados
¿Es peligroso manejar con una fuga de aceite?
Sí, y no es un tema menor. Cuando hay una fuga y el nivel de aceite baja demasiado, las piezas del motor empiezan a trabajar sin la lubricación adecuada. Esto provoca mayor fricción, desgaste acelerado, aumento de la temperatura y, con el tiempo, daños importantes.
A esto se suma otro riesgo: si el aceite cae sobre partes muy calientes, como el sistema de escape, existe la posibilidad de que se genere un incendio. Por eso, ante cualquier fuga, lo más sensato es no ignorarla y revisar el carro cuanto antes para evitar problemas mayores.
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