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Cuando el indicador de gasolina del carro llega al final, es normal que el conductor empiece a preguntarse cuántos kilómetros más podrá recorrer antes de quedarse sin combustible. Sin embargo, el vehículo no siempre se detiene de inmediato cuando la aguja del tablero llega a la “E”. En esos casos queda una pequeña reserva que permite avanzar unos cuantos kilómetros más.
Acá le contamos lo que debe saber en estos casos para estar mejor preparado si alguna vez le sucede.
Así llega la gasolina hasta el motor
Según la firma estadounidense de análisis de datos de consumidores J.D. Power, en los carros con motor a gasolina, el combustible se almacena en el tanque, donde también se encuentra la bomba encargada de impulsarlo hacia el motor, junto con el sensor de nivel que envía la información al indicador del tablero para mostrar cuánta gasolina queda disponible.
Desde ahí, la bomba empuja el combustible a través de las tuberías hasta pasar por un filtro que retiene impurezas y evita que residuos lleguen al motor. Después continúa su recorrido hacia el riel de combustible, desde donde se distribuye a los inyectores de cada cilindro.
Cuando el tanque está cerca de vaciarse, el flujo de combustible empieza a disminuir y el sistema puede comenzar a aspirar aire. Por esa razón el motor suele perder fuerza o presentar tirones antes de apagarse por completo cuando ya no queda gasolina.
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Riesgos de quedarse sin gasolina
Quedarse sin gasolina no solo significa que el carro se va a detener. También puede convertirse en un riesgo para la seguridad, sobre todo si ocurre mientras se circula por una vía rápida o autopista. Cuando el combustible se agota, el motor puede empezar a fallar, perder potencia y finalmente apagarse.
Además, la gasolina cumple otra función importante dentro del sistema. Según explican los expertos de J.D. Power, el combustible ayuda a mantener fría la bomba de gasolina. Si el flujo se reduce demasiado o desaparece por completo, el motor eléctrico de la bomba puede sobrecalentarse y dañarse, lo que obligaría a cambiarla.
Cuando el motor se apaga también pueden verse afectados algunos sistemas de asistencia. Los frenos, por ejemplo, pueden volverse más duros y exigir mayor presión sobre el pedal para detener el vehículo. En los carros con dirección asistida hidráulica, la bomba deja de funcionar y el timón se vuelve más pesado.
En los carros más antiguos, es normal que se acumulen sedimentos en el fondo del tanque y, cuando el nivel de combustible baja demasiado, parte de esas partículas puede ser aspirada por la bomba. Aunque existen filtros para retenerlas, una cantidad elevada de residuos podría obstruir el sistema y obligar a reemplazar componentes como el filtro o incluso la bomba.
¿Qué debe hacer en estos casos?
Si el carro empieza a mostrar señales de que se está quedando sin gasolina, lo más recomendable es reducir la velocidad, encender las luces intermitentes y buscar un lugar seguro para detenerse fuera del flujo del tráfico. Una vez estacionado, lo ideal es contactar asistencia en carretera o conseguir gasolina para volver a poner el vehículo en marcha y evitar intentar seguir conduciendo hasta que el motor se apague por completo.