Publicidad

¿Qué pasa si se saltan los cambios en un carro manual? Lo que debe saber

Por su diseño, una transmisión manual permite seleccionar prácticamente cualquier marcha en cualquier momento.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
25 de enero de 2026 - 06:00 p. m.
Entre hábitos cotidianos y recomendaciones, una práctica que suele generar dudas recurrentes es el salto de cambios.
Entre hábitos cotidianos y recomendaciones, una práctica que suele generar dudas recurrentes es el salto de cambios.
Foto: pexels
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Conducir un carro con transmisión manual implica una relación directa entre el conductor, el motor y la caja de cambios, donde cada decisión al volante influye en el comportamiento del vehículo. Entre hábitos cotidianos y recomendaciones, una práctica que suele generar dudas recurrentes es el salto de cambios.

Según expertos de Ford, por su diseño, una transmisión manual permite seleccionar prácticamente cualquier marcha en cualquier momento. Sin embargo, lo aconsejable es realizar los cambios de forma secuencial, ya que esta práctica contribuye a reducir el desgaste prematuro de componentes como el embrague y las piezas internas de la transmisión, además de favorecer un mejor rendimiento del vehículo.

Saltar las marchas de forma ascendente

Cuando se decide saltar una marcha al subir de velocidad, la clave está en la forma como se gestiona el embrague. En estos casos, lo recomendable es soltar el pedal del embrague de manera más progresiva de lo habitual, permitiendo que las revoluciones del motor se ajusten gradualmente a la velocidad de giro de la transmisión. Esta sincronización ayuda a que el cambio sea más suave y evita que el vehículo pierda velocidad o sensación de potencia al engranar la marcha superior.

Le puede interesar: La razón por la que no se debe dejar estacionado un carro con las llantas giradas

Saltar las marchas de forma descendente

Reducir de una marcha alta a una más baja de manera directa provoca un efecto inmediato de freno motor, ya que el régimen del motor aumenta de forma brusca para adaptarse a la nueva relación de transmisión. Esta desaceleración repentina no solo puede resultar incómoda para el conductor y los ocupantes, sino que también incrementa el esfuerzo sobre el embrague y los engranajes de la transmisión manual.

Cuando este tipo de reducción se realiza sin una correcta sincronización de las revoluciones, el embrague debe absorber una diferencia significativa de velocidad entre el motor y la caja, lo que acelera su desgaste y puede generar vibraciones.

Uso correcto de la transmisión manual

El uso adecuado de una transmisión manual parte de una correcta gestión del embrague y del acelerador. Para iniciar la marcha, se debe pisar completamente el pedal del embrague, engranar la primera velocidad desde punto neutro y acelerar de forma suave mientras se libera el embrague de manera progresiva, permitiendo que el vehículo comience a avanzar.

A medida que el carro gana velocidad, el proceso se repite de forma secuencial: se pisa nuevamente el embrague, se selecciona la siguiente marcha y se libera el pedal con suavidad, acompañando el cambio con el acelerador.

Este procedimiento continúa de primera a segunda, y así sucesivamente, hasta alcanzar la quinta o sexta velocidad, según el diseño de la caja.

🚗🚗🚗 ¿Ya está enterado de las últimas noticias de Autos? Lo invitamos a visitar nuestra sección en El Espectador.

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.