Publicidad

El amor según Morat: entre la rabia, el desamor y las ganas de volver a querer

Morat sabe ponerle canción a casi todo lo que pasa cuando se trata de querer: enamorarse, ilusionarse, pelear, arrepentirse, perdonar y también aprender a soltar.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Leidy Barbosa Ramírez
13 de agosto de 2026 - 06:00 p. m.
Juan Pablo Isaza Piñeros, Juan Pablo Villamil Cortés, Simón Vargas Morales y Martín Vargas Morales, integrantes de Morat.
Juan Pablo Isaza Piñeros, Juan Pablo Villamil Cortés, Simón Vargas Morales y Martín Vargas Morales, integrantes de Morat.
Foto: Amanda Imm
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Morat tiene una canción para casi todo lo que puede pasarle al corazón. Para cuando se enamora de su mejor amigo, para cuando una relación se rompe, para cuando todavía espera un mensaje que sabe que no debería llegar y hasta para ese momento en el que, después de llorar lo suficiente, decide darse la vuelta y seguir adelante.

Morat no solo canta sobre el amor: le pone palabras a esas emociones que muchas veces sabemos que sentimos, pero no sabemos cómo explicar.

Y quizá ahí está una de las razones por las que sus canciones se han convertido en la banda sonora de tantas historias alrededor del mundo: cuatro bogotanos que, con solo anunciar una fecha, logran llenar escenarios, sumar sold outs y reunir a miles de personas que cantan sus canciones a todo pulmón. Sus letras siguen hablando de algo mucho más cotidiano: lo que pasa cuando queremos, perdemos, perdonamos, nos arrepentimos, nos ilusionamos o simplemente intentamos sobrevivir a alguien que alguna vez lo fue todo.

Es por eso que, ahora que Morat regresa a Bogotá con su “Ya Es Mañana World Tour”, con seis fechas programadas en el Movistar Arena durante agosto, quisimos hacer algo diferente: mirar algunas de sus canciones y preguntarnos qué hay detrás de esas historias que tantas veces hemos cantado como si las hubieran escrito para nosotros.

¿Qué tiene de especial esta fecha?

Hay algo especial en estas seis fechas y es que, mientras Colombia enfrenta las consecuencias del sismo de magnitud 7.4, Morat decidió que su regreso a Bogotá también podía convertirse en una oportunidad para apoyar la emergencia. Durante sus seis conciertos, sus seguidores podrán hacer donaciones y la banda destinará parte de los ingresos de estas presentaciones a la recuperación de instituciones educativas afectadas.

No es la primera vez que la agrupación bogotana utiliza su alcance para apoyar causas sociales. Ese compromiso también se refleja en la Fundación Aprender a Quererte, creada por los integrantes de Morat en 2022 para fortalecer la educación pública.

En esta ocasión, la banda habilitará cuatro puntos de donación en el Movistar Arena y sus alrededores: uno en la taquilla de TuBoleta y otros tres en los puntos de venta de mercancía oficial de Morat. Los recursos serán destinados a la atención de la emergencia y canalizados a través de UNICEF, organización con la que la agrupación trabaja desde hace varios años. La decisión busca que las ayudas respondan a las necesidades y prioridades que se establezcan durante la emergencia.

Le podría interesar: Morat donará parte de los ingresos de sus conciertos a colegios afectados por el terremoto

Domingo de bajón | Ira y risa

Te dejaron claro que ya no eran compatibles, que tú no encajabas en lo que esa persona quería y, mientras tú intentabas asimilarlo, ella siguió adelante: salió de fiesta, hizo nuevos planes y dejó claro que tú ya no estabas entre ellos. Pero ¿qué pasa cuando esos planes se acaban y, al llegar el domingo, la soledad empieza a pesar? ¿Será ahí cuando aparece el arrepentimiento y decide volver a buscarte?

“Domingo de Bajón” habla precisamente de esa ironía: de la tentación y el descaro de querer regresar y pedir perdón solo cuando la vida demuestra que pasar la página a la fuerza no funciona. Mientras tanto, tú ya viste esa película, ya sabes cómo termina y, esta vez, tienes claro que no vas a convertirte en el plato de segunda mesa de nadie.

Morat juega con esos sentimientos que permanecen después de una ruptura y que han sido estudiados desde la teoría del apego. Y es que, por ejemplo, una investigación de la Universidad de Illinois encontró que los vínculos emocionales pueden permanecer durante años: su vida media es de aproximadamente cuatro años y, si el contacto con la expareja sigue, incluso podría prolongar esos sentimientos.

Este sentimiento de no poder olvidar al ex también aparece en otras canciones, por ejemplo, está en “¿Cómo te atreves?”, “No Hay más que Hablar” y “Amor con hielo”, tres canciones que transitan por esa misma sensación de incredulidad, rabia y desamor. En “¿Cómo te atreves?” y “No Hay más que Hablar”, aparece ese cuestionamiento casi indignado: ¿cómo puede volver después de todo? Y en “Amor con hielo” ese sentimiento va un poco más lejos: ya no hay tanta duda, sino una mezcla de decepción, rabia y determinación. Es el “ya no vuelvas, porque ya no te quiero”.

Video Thumbnail

Acuérdate de mí | Amigos a novios

¿En qué momento un mejor amigo deja de ser solamente eso? Tal vez no existe un instante exacto. A veces ocurre mientras pasan cada vez más tiempo juntos, cuando empiezas a buscar cualquier excusa para verlo, cuando te descubres pensando en esa persona más de lo normal o cuando una amistad que parecía completamente segura empieza a sentirse diferente.

La psicología social ha estudiado cómo la cercanía y la exposición frecuente pueden favorecer la atracción. Robert Zajonc desarrolló el concepto del efecto de mera exposición, según el cual tendemos a desarrollar mayor afinidad por aquello con lo que tenemos contacto repetido, siempre que exista una recepción positiva inicial.

En “Acuérdate de mí, Morat juega precisamente con esa transición: el momento en el que una amistad empieza a quedarse pequeña para todo lo que uno siente. Y ahí aparece uno de los mayores miedos de enamorarse de un amigo: ¿vale la pena arriesgar una relación que funciona por la posibilidad de que se convierta en algo más? Porque cuando ya existe confianza, complicidad y años de historias compartidas, confesar los sentimientos también significa aceptar que la relación podría cambiar para siempre.

Video Thumbnail

Sobreviviste | Final de la relación

Le terminaste. Y, aunque duela, sabes que era necesario. Y es que después de tanto desgaste, discusiones y situaciones que parecían no tener solución, llegó un punto en el que entendiste que seguir juntos ya no era lo mejor para ninguno de los dos.

Esto no es nada raro, el psicólogo Thomas McNulty explica que todas las relaciones románticas tienen lo que se conoce como “diferencias perpetuas”: desacuerdos que surgen porque dos personas, por más compatibles que sean, tienen personalidades, necesidades y formas distintas de ver la vida.

Dinero, sexo, convivencia, familia, amigos o incluso la manera de enfrentar los problemas pueden convertirse en puntos de conflicto que no desaparecen simplemente por estar enamorados. Y cuando no hay conversación, diálogo ni acuerdos para aprender a manejarlos, esas diferencias pueden terminar desgastando la relación hasta hacerla insostenible.

Según McNulty, lo preocupante no siempre son las grandes peleas, sino esos conflictos pequeños y repetitivos que se acumulan con el tiempo hasta desgastar la relación. Como explica el investigador, muchas parejas no terminan por una gran explosión, sino que se van enfriando poco a poco hasta convertirse casi en compañeros de habitación.

Y sí, vas a sobrevivir.

Video Thumbnail

Sin ti | Tusa

En esta misma línea está “Sin ti”, porque habla de ese momento después de una ruptura en el que le dices a todo el mundo que ya terminaste, que estás bien y que, por supuesto, ya olvidaste a esa persona. ¡Mentira! Lo sabes y, en el fondo, también lo sabe quién te escucha. Repites que estás mejor sin ella, que ya no la necesitas y que puedes seguir adelante, pero muchas veces esas palabras son más una forma de convencerte a ti mismo que una realidad.

La canción de Morat junto a Jay Wheeler habla precisamente de ese autoengaño que puede aparecer durante el duelo amoroso: intentar mostrar que estás bien mientras por dentro todavía extrañas, recuerdas y te duele la ausencia. Porque después de una ruptura no siempre se supera a alguien de un día para otro. A veces primero tienes que repetirte que puedes vivir sin esa persona hasta que, con el tiempo, finalmente empiezas a creértelo.

Video Thumbnail

Cuando nadie ve | Amor prohibido

Luisa y María se aman, pero su familia no acepta la relación. Daniel y Carla también se quieren, aunque parece que él no puede darle el lugar que ella espera. ¿Qué tienen en común? Que, de una u otra forma, lo suyo parece estar prohibido.

Y es que sí, a veces basta con mirar a esa persona para saber que te gusta, que te vuelve loco y que, por un momento, todo lo demás deja de importar. El problema es que afuera hay un mundo que les dice que no deberían estar juntos: los padres, el contexto, las circunstancias o las reglas que alguien más decidió imponerles. Y aunque saben que vivir ese amor a escondidas puede doler, cuando están juntos parece que todo lo demás se olvida.

Pero ojo, como hemos analizado aquí, la salud sexual también comprende el bienestar emocional, la intimidad, el placer, la autonomía y la posibilidad de construir vínculos seguros y libres. Poder expresar afecto —o decidir no hacerlo— también hace parte de una vivencia saludable de la sexualidad.

Según Valentina Cepeda Monsalve, psicóloga clínica, docente e investigadora de la Universidad El Bosque, distintas investigaciones han encontrado que anticipar rechazo o discriminación por expresar afecto puede aumentar el estrés, la hipervigilancia y la tendencia a reprimir esas manifestaciones.

Video Thumbnail

Aprender a quererte | Responsabilidad afectiva

El amor no es solamente sentir algo muy fuerte por otra persona. También implica estar dispuesto a conocerla, escucharla, respetarla y entender que nuestras decisiones tienen un efecto sobre quien tenemos al lado.

“Aprender a quererte” habla precisamente de ese proceso: de enamorarse no solo de lo que una persona muestra, sino de querer conocer sus sueños, sus defectos, su historia y todo aquello que la hace ser quien es.

Ahí aparece un concepto del que hablamos cada vez más: la responsabilidad afectiva. La psicóloga Mariana Gutiérrez Lara, de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México, explica que está relacionada con entender que nuestras decisiones dentro de un vínculo tienen consecuencias y que saber escuchar lo que otra persona quiere, siente o necesita, y de esa misma forma comunicarlo también, es una forma de cuidar.

Video Thumbnail

Desastre natural | Arrepentimiento y perdón

A veces una pelea escala, el orgullo gana y terminamos diciendo o haciendo cosas que, cuando pasa la rabia, desearíamos poder borrar. Es ahí cuando aparece el arrepentimiento: cuando el silencio pesa, empiezas a repasar lo que ocurrió y entiendes que quizá tenías razones para estar molesto, pero eso no significa que no hayas lastimado a la persona que querías.

Y entonces llega una pregunta difícil: ¿cómo se pide perdón cuando sabes que unas simples palabras no pueden deshacer lo que pasó? “Desastre Natural” de Morat juega precisamente con esa idea. La canción convierte las crisis de pareja en una especie de tormenta: hay discusiones, heridas, orgullo y momentos en los que parece que todo se está viniendo abajo, pero eso no significa necesariamente que la relación haya llegado a su final.

A veces, después de la tormenta, todavía existe la posibilidad de reconstruir, siempre que ambos quieran hacerlo. (Podemos nombrar a “Mil Tormentas aquí” es la canción hermana de esta)

Y pedir perdón, en ese sentido, va mucho más allá de decir “perdón”. Una disculpa sincera comienza por reconocer lo que hicimos sin buscar excusas, entender cómo nuestras acciones afectaron al otro y asumir la responsabilidad por ellas.

Video Thumbnail

👗👠👒 ¿Ya te enteraste de las últimas noticias sobre Bienestar y amor? Te invitamos a verlas en El Espectador.

Leidy Barbosa Ramírez

Por Leidy Barbosa Ramírez

Periodista de la Universidad Externado de Colombia, con énfasis en la producción audiovisual y en animación digital. Apasionada por temas medioambientales y sociales.@leidyramirezbLbarbosa@elespectador.com

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.