El amor, tan diverso y tan complejo, no siempre puede explicarse o ponerse en palabras comunes. La intensidad del momento o de los vínculos nos lleva a creer que no existe término suficiente que lo explique en nuestro idioma.
Pero, afortunadamente, en un mundo tan lleno de palabras, es posible descubrir algunas que se acercan a la noción de amor que tenemos. Lo fascinante es que, al menos la mayoría, no cuenta con una traducción literal exacta, igual que muchos de nuestros sentimientos y emociones.
Por eso, seleccionamos nueve palabras provenientes de diferentes idiomas, lenguas y contextos culturales, que nos enseñan cómo las sociedades lo han conceptualizado a través del tiempo. Las compartimos con ustedes.
Onsra, del boro
Se refiere al momento en el que alguien ama por última vez y es consciente de que ese vínculo no perdurará o se salvará. Es una palabra que mezcla la tristeza y la belleza de un amor que termina, pues es una experiencia dolorosa que solo puede vivirse con plena conciencia de su fin.
Kalon, del griego antiguo
Intenta explicar algo que va más allá de la belleza física, y eso se traduce en bondad, justicia y “excelencia” moral. En el amor, específicamente, nos ayuda a describir la admiración hacia alguien cuya presencia y acciones reflejan esa integridad y armonía entre lo interior y lo exterior.
Prema, del sánscrito
Significa un amor puro e incondicional. Un amor que trasciende lo racional, lo físico. Es un afecto muy fuerte, espiritual y desinteresado que, además, se da sin esperar nada a cambio. Esta palabra está ligada tanto a la devoción hacia otros como al respeto por la vida y lo divino.
Aeternum, del latín
Se traduce como “para siempre” o “eterno”. Es la idea de permanencia y continuidad de un vínculo: un amor que se desea que trascienda el tiempo y se mantenga pese a los cambios o las cosas desconocidas.
Piwkenyeyu, del mapudungun (lengua del pueblo Mapuche)
Básicamente, significa “te llevo en el corazón”. Describe un amor lejos de lo superficial, un lazo emocional con alguien que significa e importa mucho. Esta palabra intenta reflejar la cercanía y la importancia de mantener presente al otro, incluso en la distancia o el tiempo.
Philautía, del griego antiguo
Alude al amor propio (pero saludable, lejos del narcisismo y el egocentrismo). Un amor entendido desde el cuidado, la aceptación y la reconciliación con uno mismo. Practicar la philautía permite valorarse, mantener la calma y establecer relaciones equilibradas con los demás.
Raabta, del urdu
Describe un vínculo emocional que supera la simple atracción física. Recoge esa sensación de conexión que alguien interpreta como “única”, casi predestinada, que hace que dos personas se reconozcan y se sientan ligadas de formas que no se pueden explicar todavía.
Tampo, del tagalo
Expresa un enojo “silencioso” o una decepción difícil de digerir dentro de un vínculo. En teoría, explica que no se rompe la relación, pero sí hay malestar.
La palabra incluye la posibilidad de reconciliación y se entiende como una forma de expresar emociones sin que haya confrontación directa.
Augenstern, del alemán
Literalmente, significa “estrella del ojo”. Se usa para referirse a alguien muy querido, un “tesoro” que le pertenece a quien la dice. La palabra representa también cuidado, atención y amor hacia personas que ocupan un lugar central en la vida de alguien.
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