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Psicología del color: ¿cómo afectan los colores a nuestras emociones y sentimientos?

Un mismo color puede despertar sensaciones distintas según el contexto, la cultura o incluso la combinación con otros tonos.

Redacción Amor

07 de marzo de 2026 - 06:58 p. m.
No es coincidencia que algunos tonos nos despierten sensaciones específicas. Aquí le contamos.
Foto: Pixabay
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Si alguna vez ha sentido que un color en particular lo hace sentirse más feliz, melancólico o fastidiado, o se ha preguntado por qué justamente ese —y no otro— terminó siendo su favorito, déjenos contarle cómo puede sustentarse esa elección; los gustos que desarrollamos a lo largo de nuestra vida tienen también una base y explicación psicológica.

Los colores están presentes en todo lo que vemos a diario: en la ropa que usamos, en los espacios que habitamos, en los objetos que compramos, en el cielo (o el techo, según el caso) que solemos contemplar durante horas o incluso en los lugares en donde comemos. Y, aunque muchas veces no lo notemos, son los responsables de despertar sensaciones muy específicas.

¿Por qué cree que algunos tonos transmiten tranquilidad o familiaridad, mientras que otros parecen recargarnos de energía, entusiasmo o incluso abrirnos el apetito?

Foto de referencia: hamburguesa clásica con aguacate./ Receta con cerdo, Porkcolombia.
Foto: Cortesía Porkcolombia

La psicología del color ha sido estudiada durante años en campos como el marketing y el comportamiento del consumidor. Esto, para comprender qué asociaciones despiertan ciertos tonos y ayudar a construir productos, campañas o experiencias que conectan emocionalmente con las personas y obtener mejores resultados en los proyectos.

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Es toda una maquetación: antes de definir una paleta, se analiza qué se quiere comunicar, qué sensación se busca transmitir y, sobre todo, a qué público se le está hablando. A partir de esas decisiones se diseñan identidades visuales, empaques o espacios que muchas veces terminan siendo recordados más que los jingles o los mensajes publicitarios en sí.

Foto: GettyImages

Pero, por supuesto, esto no funciona exactamente igual en todos los contextos culturales o sociales. Lo que en un lugar puede asociarse con la pureza, en otro puede apelar al luto, como en el caso del color blanco en occidente y Asia, respectivamente.

De acuerdo con Jonathan García-Allen, psicólogo, fundador y director de comunicación de la web de Psicología y Mente, estas son algunas de las interpretaciones más comunes que sustenta en su artículo Psicología del color: significado y curiosidades de los colores.

  • Amarillo: suele vincularse con la luz, la felicidad y la energía. También puede relacionarse con emociones negativas como la envidia o la ira y, en exceso, puede resultar agresivo para la vista.
  • Rojo: se asocia con la pasión, la fuerza y la estimulación. También puede evocar peligro o agresividad. Nos habla de emociones fuertes.
  • Naranja: entusiasmo, acción y optimismo. También puede relacionarse con la sensualidad, como el rojo, o la exaltación.
  • Azul: representa calma, frescura e inteligencia. Es un color que suele transmitir confianza y pureza, por lo que es muy utilizado en el mundo corporativo.
  • Verde: la naturaleza, la esperanza y la renovación. También se relaciona con el bienestar y la relajación.
  • Morado: la sofisticación, la espiritualidad y el misterio. En marketing suele utilizarse para transmitir elegancia o exclusividad.
  • Rosado: suele representar dulzura, afecto y delicadeza. Culturalmente, también se ha asociado con la “feminidad”, un debate que aún se mantiene.
  • Gris: puede interpretarse de maneras distintas según el contexto cultural. Por una parte, neutralidad o falta de definición, pero también calma y estabilidad.
  • Negro: la muerte o lo desconocido, pero también la elegancia, la formalidad y la sobriedad.
  • Violeta: habla de creatividad, introspección y espiritualidad.
  • Beige o color “hueso”: la simplicidad, la calma y la estabilidad. Es un tono neutro que transmite naturalidad, aunque en exceso puede tornarse aburrido.
  • Fucsia: se asocia con energía, dinamismo, intensidad, creatividad y optimismo.
  • Turquesa: combina características del azul y el verde, lo que da como resultado tranquilidad, equilibrio y claridad mental.
  • Morado: tradicionalmente se relaciona con la realeza, el lujo y la sabiduría, además de con procesos de introspección o transformación.
  • Dorado: riqueza, éxito y prestigio. También puede evocar lo divino o lo sagrado.
  • Plateado: nos habla de modernidad, elegancia e innovación.
  • Celeste: representa tranquilidad, claridad y apertura emocional. Suele relacionarse con paz mental y reducción del estrés.
  • Café: estabilidad, seguridad y conexión con la tierra. También puede transmitir calidez y sensación hogareña.

A propósito: ¿alguna vez se ha preguntado por qué ciertos colores le favorecen más que otros? En esta, nuestra lectura sugerida, le explicamos cómo funciona la colorimetría.

🗞️El poder del color: ¿cómo puede saber qué tono le sienta bien?

Imagen de referencia. / Leandro Rodríguez
Foto: Eder Rodríguez

El efecto de un color depende, además, de lo que lo rodea

Para esta nota también tomamos como referencia la obra Psicología del color: cómo actúan los colores sobre los sentimientos y la razón, de la socióloga, psicóloga y escritora alemana Eva Heller, quien analizó cómo las personas asocian determinados tonos con emociones, valores o impresiones.

Entre sus planteamientos encontramos que un mismo tono puede despertar sensaciones diferentes —e incluso opuestas— dependiendo de la situación. El rojo, por ejemplo, puede percibirse como “apasionado o noble, pero también como agresivo”. Algo similar, menciona, ocurre con el verde, que puede remitir tanto a lo saludable como a lo venenoso, o con el amarillo, que se percibe luminoso o que puede resultar hiriente o “chillón” para la vista.

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Parte de esa variación tiene que ver con las combinaciones entre ellos que modifican el efecto que producen. Heller se refiere a estas asociaciones como acordes cromáticos, es decir, conjuntos de colores que, al aparecer juntos, generan una impresión particular. Pero, además de las combinaciones, un color puede apreciarse de manera diferente según el lugar en el que aparece. Es distinto el análisis en una prenda de vestir, en una habitación, en un plato de comida o en una pintura: cada escenario activa diversas asociaciones mentales.

Ahora que conoce algunos de estos significados, ¿qué color cree que influye más en su estado de ánimo? Lo leemos en los comentarios.

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Por Redacción Amor

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