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A pocas horas de que comenzaran a circular 60 buses de Transmilenio por la calle Sexta para descongestionar la troncal Caracas, se conoció la primera crítica a la medida de choque puesta en ejecución por la Administración Distrital.
El concejal Jairo Cardozo se mostró en desacuerdo con que 60 articulados circulen por la calle Sexta, pues según él, esa vía no se ha acondicionado para el sistema de transporte masivo.
“Es indiscutible que los buses rojos deben circular por la calle Sexta para permitir la interconexión entre las troncales Décima, Caracas y NQS, pero lo que es inconcebible es que en esta obra, que hace parte de la Fase III y que fue adjudicada en 2010 a la firma Icein S.A por un valor cercano a los 61 mil millones de pesos, no se ha pegado el primer ladrillo”, puntualizó.
Para Cardozo, la intención de la administración de descongestionar la Caracas y mejorar la calidad del servicio es aceptable, “pero lo que no está bien es que por la falta de planeación y por la negligencia administrativa, los ciudadanos tengan que pagar los platos rotos y tengamos que acudir a las improvisaciones”.
El concejal señaló que “ultimamente los bogotanos hemos tenido que irnos acostumbrando a ver ingresar los buses de Transmilenio a vías que no están acondicionadas para el sistema masivo; esperamos que esta medida de choque de la administración no vaya a causar más traumatismos”.
Las críticas del concejal Cardozo se soportan en que si en la Autopista Norte y la Caracas, las losas han sufrido tantas fisuras habiéndose construido de manera especial para soportar el peso de los articulados, en la calle Sexta, que no ha sido acondicionada para tal fin, el pavimento podría sufrir daños peores.