Se terminaron de organizar los equipos por temas, se definieron los sitios de reunión, se abrieron las cuentas en las redes sociales, se habilitó un espacio en una página web, todo para que arrancara ayer en firme el empalme entre las administraciones entrante y saliente de Bogotá, en cabeza de Gustavo Petro y Clara López, respectivamente.
El paso final antes del inicio del proceso fue el anuncio de los nombres que integran el equipo que, por parte de Petro, liderará el empalme, conformado por 134 personas divididas por temas en 34 grupos. Ellos tendrán que tratar con los 12 secretarios de despacho actuales que, en representación de la administración que se va, harán la convergencia.
Los encuentros institucionales tendrán lugar en la respectiva entidad, pero, además, el equipo Petro realizará reuniones temáticas periódicas de evaluación en el Archivo Distrital. El grupo está integrado mayormente por técnicos y destacados funcionarios o exfuncionarios, como por ejemplo la exsecretaria de Hábitat, Catalina Velasco, o el secretario de Planeación de Cundinamarca, Claudio Galán.
Sin embargo, llamó la atención de muchos encontrar en la lista del equipo de empalme del alcalde electo el nombre de Alejandro Botero, exsubcontratista del Distrito y uno de los principales testigos en el proceso al llamado cartel de la contratación en Bogotá.
Botero, que fue subcontratista del empresario Julio Gómez, a quien la Fiscalía le imputó tres cargos en el marco de dicho escándalo, aseguró a las autoridades que el cartel de la contratación estaba manejado por tres cabezas y que se animó a denunciar porque le habían incumplido con unos pagos.
Su presencia en el equipo de empalme de Petro llamó la atención de concejales como Carlos Galán y Antonio Sanguino, dos de los denunciantes del cartel en la corporación. Galán dijo que si él fuera el alcalde no lo llamaría al empalme y, en cambio, le pediría seguir ayudando a las autoridades a develar todo el escándalo. Sanguino, por su parte, agregó que se trata de una inclusión polémica, pero que no hay que olvidar que Botero “ha entregado información valiosa para destapar el cartel”.
Ricardo Bonilla, uno de los coordinadores del equipo de empalme de Petro, explicó que el alcalde electo quiere a Botero en el proceso “porque parece que es el que mejor sabe qué está pasando, entonces veremos si nos ayuda a ubicar las cosas”.
Bonilla reconoció que el gesto podría, efectivamente, conllevar un “riesgo político”, pero, después de advertir que el equipo de empalme no es necesariamente el equipo de gobierno, agregó que es mejor interpretar la decisión como parte de la lucha contra la corrupción. En el mismo sentido, el concejal electo Carlos Vicente de Roux agregó que Botero “puede contribuir a destapar errores en la macrocontratación”.
Botero hará parte de los grupos de convergencia que hablarán con las secretarías de Gobierno y General. Al respecto, el exsubcontratista declaró que se siente tranquilo y que cree que Petro podrá limpiar de corrupción a la ciudad.