18 Nov 2020 - 3:08 p. m.

‘Appagón’: conductores de plataformas preparan una protesta contra las Apps

Hacia finales de noviembre, conductores de plataformas como Beat, DiDi, Uber, InDriver y Way Cali dejarán de utilizar estas aplicaciones para manifestarse en contra de “los precios injustos” y la inseguridad. Conozca los días del apagón.
Diego Ojeda

Diego Ojeda

Periodista
Precios e inseguridad hacen parte de las principales inconformidades de los conductores.
Precios e inseguridad hacen parte de las principales inconformidades de los conductores.

Los grises que genera la falta de regulación en las plataformas de transporte privado como Uber, Beat y DiDi, continúan generando inconformidades en pasajeros, competidores (taxistas) y conductores. Estos últimos, agremiados en el Sindicato Nacional de Trabajadores Informales de Plataformas Digitales (SINTIP) preparan un apagón de aplicaciones para manifestar los reparos que tienen contra estas compañías.

Una de esas molestias tiene que ver con los precios, ya que, por cuenta de la pandemia, aseguran que estas plataformas han bajado el valor de los trayectos, afectando así el ingreso promedio que acostumbraban recibir.

En entrevista con El Espectador, Felipe López, quien es uno de los voceros de esta organización sindical, explicó que como trabajador siente ir “a ciegas”, pues las aplicaciones no dicen cuánto se va a cobrar por el trayecto. “Un servicio al aeropuerto de Cali, por ejemplo. Uno como conductor acepta el viaje y cuando llega se da cuenta de que el cobro fue $19.000, sabiendo que se debe pagar un peaje, que vale $9.000, más la gasolina de ida y de regreso, que son unos $3.000 y a eso súmele la comisión que cobra la aplicación, que es un 20 % o 25 %, es muy poco lo que queda de ganancia”, detalla.

López afirma que en repetidas ocasiones han hablado con las plataformas sobre este asunto, y aún no se explica la razón por la cual no se ha hecho un ajuste en los precios. Le parece desproporcionado que un servicio que, en promedio, puede costar $10.000 en un taxi, las plataformas los cobren a $4.000, “es decir que hay veces que usted trabaja a menos de la mitad de los que se cobra en un taxi. Eso es ilógico”, comenta.

No obstante, es consciente que para ser competitivos se debe cobrar un precio inferior al de los taxis, razón por la cual propone que la tarifa se defina en un 20 % o 22 % de la que se ha establecido para ese servicio de transporte. “Eso sigue siendo barato y la gente estaría dispuesta a pagarlo”, argumenta.

La falta de garantías de seguridad es otra de sus quejas. López explica que el gremio se siente inseguro, pues han ocurrido casos en los que delincuentes crean un perfil falso en los aplicativos para pedir el servicio y, en medio del trayecto, hurtar a los conductores. “A mi hermano le robaron el carro con esa modalidad. Las plataformas no responden en esos casos, estamos desprotegidos”, denuncia.

Este es un tema que tendría solución implementando tecnologías de las que ya disponen estas empresas, ya que para validar la identidad del conductor se le pide pasar un filtro de reconocimiento facial, usando la cámara del teléfono celular. Un mecanismo similar, pero aplicado a los pasajeros, ayudaría a mitigar la inseguridad en esta labor.

Por estas razones es que esta organización sindical prepara para los últimos días de noviembre un apagón, el cual se realizará de la siguiente manera: 27 de noviembre, Beat; 28 de noviembre, DiDi; 29 de noviembre, Uber; y todo el fin de semana InDriver y Way Cali. Aunque se estima que en el país son más de 200.000 los conductores que trabajan en estas plataformas, para esta protesta se espera la participación de al menos 15.000 trabajadores, principalmente en Bogotá y Cali.

Con este apagón no solo buscan llevar un mensaje a las aplicaciones, sino también al gobierno, para que reglamente esta actividad y responda a la realidad de miles de profesionales, madres cabeza de familia, adultos mayores y jóvenes que dependen de esta actividad para llevar un sustento a sus hogares. “Nos están persiguiendo como si fuéramos delincuentes. Eso debe parar”, concluye.

¿Qué dicen las aplicaciones?

Este medio intentó reunir la posición de las diversas empresas relacionadas a este tipo de trabajo. Uber, DiDi y Beat optaron por reservar su opinión. Solo InDriver quiso participar en esta conversación.

Según Eduardo Abud, quien es el gerente de relaciones públicas de InDriver para Latinoamérica, “la compañía entiende la enorme importancia que tienen los conductores inscritos a nuestra aplicación, es por eso que cada día nos damos a tarea de respaldarlos, brindándoles ventajas y libertades únicas en el sector”.

Esas ventajas de las que habla las ejemplifica en que no cobran tasas de servicio durante los primeros meses en los que llegan a una ciudad. Posteriormente el recaudo va del 5 % al 9,5 %. Con relación a los precios, InDriver explica que, a diferencia de otros aplicativos, ellos sí avisan el precio que tendría el viaje, así como el destino final. “Además, tienen la opción de realizar una contraoferta monetaria a los pasajeros”, añade Abud.

“Somos un aliado para todos aquellos conductores que buscan obtener ganancias con un modelo justo para todos nuestros usuarios”, concluye.

¿En qué va la regulación?

A finales de marzo, este medio de comunicación publicó un artículo en el que se explicó el panorama del intento de regular este tipo de plataformas en el país, ya que de base no son ilegales (razón por la cual siguen funcionando), lo que se contempla como ilegal es que este tipo de servicios sea operado por vehículos particulares.

Desde ese momento, el Proyecto de Ley impulsado por el representante a la Cámara, Mauricio Toro, ha atravesado por distintos obstáculos que, nuevamente, espera superar para que en el país esta reglamentación sea una realidad.

“Después de que el Gobierno Nacional había logrado un acuerdo de casi el 99 % del articulado para el proyecto que yo había radicado, que era el 292, se retiró a última hora porque ya no tenía más excusas para que esto avanzara. Había unanimidad de los ponentes para darle ponencia positiva, el gobierno se retiró y no se logró la concertación del último punto, que era la vigencia y se va por miedo a los taxistas y, al parecer, por ciertos compromisos”, explica Toro.

El futuro de esta aspiración de regulación se definiría en los próximos meses, pues el proyecto de Toro se acumulará a otros seis para convertirse en uno solo, el cual tendrá una sola ponencia (que espera darse en aproximadamente un mes) en la Comisión Sexta de la Cámara de Representantes.

“Eso ya ha tenido varias mesas de trabajo y audiencias públicas con conductores de taxis, empresas de taxis, empresas de plataformas, conductores de plataformas y usuarios. Esas mesas buscarán entregarle a los ponentes, quienes acumularán los proyectos, los elementos que debe tener el articulado de esa ponencia”, detalló.

Según Toro, lo positivo detrás de todo esto es que el discurso del gobierno pasó de que no se puede reglamentar y hay que prohibir, a, hay que reglamentar y permitirlas. Lo que se espera definir en los próximos meses es el cómo.

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