Lo que comenzó como una “megatoma” de las autoridades terminó en el hallazgo de un laboratorio de drogas que funcionaba en pleno sur de Bogotá. La Policía Metropolitana adelantaba inspecciones en bares y discotecas, así como en pagadiarios de la zona de rumba del barrio Restrepo, cuando dieron con una vivienda que operaba como un centro de fabricación y distribución de estupefacientes.
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Las acciones de inspección se concentraban en 26 establecimientos abiertos al público, entre ellos locales de venta de repuestos y expendios de licor. Como resultado, tres personas fueron capturadas por tráfico, fabricación o porte de estupefacientes.
Laboratorio clandestino y licor adulterado
Aparte del hallazgo de licor adulterado, infracciones en normas de seguridad en algunos bares, lo que más llamó la atención fue la ubicación de una vivienda, donde funcionaba un laboratorio clandestino utilizado, al parecer, para el procesamiento y distribución de drogas sintéticas.
Allí fueron incautados 850 gramos de marihuana, 163 pastillas sintéticas, 32 frascos de ketamina, nueve frascos de analgésicos, tres grameras digitales, una prensa manual, 10 celulares y dinero en efectivo.
En medio de los operativos también fue capturado el propietario de un establecimiento comercial en el barrio Restrepo, señalado por el delito de corrupción de alimentos, luego de que las autoridades hallaran 10 botellas de aguardiente adulterado listas para su comercialización.
Además, las autoridades suspendieron temporalmente la actividad de un establecimiento por incumplimientos al Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana, mientras que agentes de Tránsito impusieron 10 comparendos durante los controles adelantados en la zona.
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