7 Jun 2020 - 2:55 p. m.

Así recuerdan sus amigos al ‘General Sandúa’, legendaria personalidad del centro de Bogotá

Por decisión propia, el 'general Sandúa' vivió por más de 30 años en las calles del centro de Bogotá.
Por decisión propia, el 'general Sandúa' vivió por más de 30 años en las calles del centro de Bogotá.

No hay un solo bogotano, habitante o visitante del centro de la capital, que no supiera de la existencia del ‘general Sandúa’. El mítico habitante de calle durmió, habitó y exaltó el Parque Santander y los alrededores de la carrera Séptima por casi tres décadas. Aníbal Muñoz Valencia, nombre de pila del legendario personaje, murió este fin de semana por culpa de la enfermedad que tiene a más de la mitad de capitalinos aislados en sus casas.

A pesar de su bogotanidad, los orígenes del ‘general Sandúa’ están muy lejos de la capital. Su cuna fue Pácora (Caldas), municipio que lo vio nacer el 15 de agosto de 1927. Se trasladó hace más de 30 años a Bogotá y desde entonces, en parte por rebeldía y en parte por necesidad, decidió ser protagonista de la vida callejera de la ciudad.

En medio del dolor, sus amigos sonríen al describir al ‘general Sandúa’ como un amante de las calles. Aseguran que desde que decidió habitar las calles se puso en la tarea de representar a esos seres aventureros y callejeros, siempre perseguidos por los uniformes debido a que no quisieron someterse a ley ni autoridad alguna. Así era Aníbal, quien con su reconocido uniforme, sus palabras de ánimo y sus discursos sobre paz y justicia, se ganó el corazón de universitarios, trabajadores, vendedores informales y todo tipo de transeúntes del centro capitalino.

Para el sacerdote fray Gabriel Gutiérrez, conocido en las calles como “Fray Ñero” debido a su apoyo absoluto a los habitantes de calle de Bogotá, asegura que ‘Sandúa’ es símbolo de las expresiones callejeras de la ciudad y que su despedida fue como nadie imaginó. “Él murió solo, en su cama, sin la compañía de los seres que lo amamos. Él es la voz de miles de seres humanos que viven en la soledad, la tristeza y el olvido de las calles. No era un habitante de calle cualquiera, era un habitante de calle que decidió optar por las calles y cuando eso pasa hay que respetarlo porque las calles se convierten en espacios que dan libertad”, expresó Gutiérrez, uno de los más cercanos al general.

El sacerdote recuerda que ‘Sandúa’ “desafió las calles y quiso luchar hasta el final por mantenerse allí. Cuando se enfermó, no quedó de otra que llevarlo a un centro de atención, para que tuviera un final digno, pero siempre se resistió a eso porque su lugar eran las calles”. Gutiérrez recuerda la polémica que hubo cuando planteó que dejaran al general en las calles, porque era su lugar. “Al final lo llevamos a un centro para que su salud fuera atendida”, dice.

Como siempre, siempre según su voluntad, en septiembre de 2018 el ‘general Sandúa’ aceptó ingresar a los servicios de protección para las personas mayores de la Secretaría de Integración Social. En ese entonces tenía 91 años y el ajetreo de las calles ya le pasaba factura.

Desde entonces, el Distrito lo acogió en el Centro de Protección Social Bosque Popular, donde estuvo hasta el 18 de febrero de 2019, cuando tuvo que ser trasladado al Centro de Protección Social La Colonia, en el que recibió atención especializada de los diagnósticos que presentaba. Trastorno afectivo bipolar, artritis reumatoidea, hernia inguinal bilateral, cataratas seniles y glaucoma, fueron algunas de las patologías que tenía el general. Aníbal pudo soportar todos estos padecimientos, pero no las desastrosas consecuencias del coronavirus, que terminó por agravar sus achaques.

Según sus cuidadores del Distrito, el general quería que lo recordaran como “un luchador por la paz, los viejos y los pobres de Colombia y América”.

El ‘general Sandúa’, según cuenta Alberto López de Mesa, exhabitante de calle y columnista de este diario, “murió riéndose de esta sociedad hipócrita”. Para el amigo de 'Sandúa, es necesario honrarlo porque supo como pocos cómo enfrentar la vida callejera. “El ‘general’ capoteó la vida en las calles, guerreando contra la pobreza y la discriminación. Se murió riendo, siempre criticando a los politiqueros y la doble moral de ‘la gente de bien’”, asegura.

La secretaria de Integración Social, Xinia Navarro, lamentó la muerte de Aníbal y destacó que "la presencia del 'general Sandúa' en las calles de La Candelaria en distintos hechos de esta ciudad nos genera nostalgia y muchos recuerdos"

Por su parte, Jorge Rojas, exsecretario de Integración Social, aseguró que ‘Sandúa’ se convirtió en" símbolo de los derechos de los habitantes de calle" y recordó que él fue uno de los primeros beneficiarios de los “Centros Noche”, iniciativa de la administración de la que hizo parte para atender a los adultos mayores que habitaban de calle.

El ‘general Sandúa’ murió en la noche del sábado en el Hospital El Tunal. Allí permaneció hospitalizado él último mes, luego de ser trasladado desde el Hospital Mario Gaitán, de Soacha, al que fue remitido luego de presentar diagnósticos de “sepsis de tejidos blandos y cáncer prostático”, según anunció el Distrito. De acuerdo con esa información oficial del Hospital El Tunal, la prueba de COVID-19 que le realizaron a Aníbal resultó positiva.

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