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Un fin de año “zanahorio”, es el calificativo que empleó la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, al referirse a las festividades que despedirán 2020. Con esa expresión, la mandataria comunicó que, para que la gente no baje la guardia con la bioseguridad, habrá ley seca en la capital durante el 31 de diciembre y el primero de enero.
Lo anterior se traduce en que, durante esos días, estará prohibido el consumo y expendio de licor (aunque sea a domicilio). Del mismo modo, López precisó que cuando se levante la ley seca, continuará en la ciudad la prohibición de consumo de licor en establecimientos públicos, así como su venta (para esa fecha sí se podrá hacer por domicilio).
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Parte de la ciudadanía ha manifestado en redes sociales su apoyo, pero también su descontento frente a esta medida. Incluso, medios de comunicación como Blu radio han publicado imágenes que sugieren que el anuncio pudo haber sido contraproducente, ya que en las últimas horas se han registrado largas filas en las licoreras del centro de la ciudad.
La Asociación de Bares de Colombia (Asobares) también manifestó su descontento frente al anuncio. Su presidente, Camilo Ospina, comunicó que este tipo de prohibiciones “solo benefician y potencian mercados clandestinos ilegales, que nada le rentan al sector privado y muchos menos a las arcas del estado”.
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Según el líder gremial, cerrar el comercio legal de licor “condena a los ciudadanos a que se surtan del mercado clandestino”. Frente al argumento empleado por Claudia López, de que el consumo de alcohol hace que la gente baje la guardia con la bioseguridad en medio de las reuniones, Ospina dice que hay niveles de consumo y que no se puede caer en una generalización.
“El consumo de licor consciente y autorregulado no es problemático. El consumo abusivo de alcohol, como cualquier exceso, es el que hay que controlar tanto individual y familiarmente, con un apoyo amplio de actores tanto del sector público como del sector privado con campañas de moderación que hemos impulsado”, detalló.
Asobares ha manifestado su compromiso con la adecuada celebración, razón por la cual publicó una “Guía de consumo responsable” mediante la cual, con las 6C (Calidad, Conflicto, Cantidad, Consistencia, Comida y Compañía) buscan hacer pedagogía para evitar los denominados ‘malos tragos’.
En lo que coincide Asobares con el Distrito es en el llamado a desarrollar reuniones familiares en perfecta calma y paz, teniendo en cuenta que diciembre es una de las temporadas del año donde crece el número de casos de conflictos entre los mismos familiares.
