Pasadas las 3:30 p. m. del miércoles 11 de febrero, se registró un ataque sicarial en la localidad de Chapinero que cobró la vida de dos personas. Las víctimas fueron identificadas como Gustavo Aponte Fonnegra, reconocido empresario del sector arrocero y miembro del Consejo Directivo de la Fundación Gustavo Aponte Rojas, y Luis Gabriel Gutiérrez Garzón, escolta y policía retirado desde 2021.
El ataque ocurrió a la salida de un gimnasio ubicado en la calle 85 con carrera Séptima, un sector que, pese a su alta presencia de cámaras de seguridad y CAI cercanos, ya había sido escenario de un hecho similar en 2023, cuando un hombre dedicado a la comercialización de vehículos de alta gama fue asesinado en circunstancias similares a las ocurridas la tarde de ayer.
Policía detalla características del atacante y avance de la investigación
De acuerdo con la Policía Metropolitana de Bogotá, el agresor vestía traje y corbata, una caracterización que le permitió mezclarse entre los transeúntes habituales de la zona y pasar desapercibido durante los momentos previos al ataque. “Se evidencia que es un acto sicarial totalmente planeado. A través de las cámaras podemos evidenciar que estas personas llegaron a esperar a su víctima 15 minutos antes, no fue más. Planearon la forma de caracterizar al sicario porque estaba de corbata y así mismo dónde ubicaron la motocicleta también estaba totalmente planeado”, indicó el brigadier general Giovanni Cristancho, comandante de la Policía Metropolitana.
El sicario disparó repetidamente contra las dos víctimas y luego huyó junto a un cómplice en una motocicleta negra. La Policía acordonó la zona, inició actos urgentes de inspección y revisó cámaras de seguridad para trazar la ruta de escape de los agresores. “Hasta ahora, las primeras indagaciones no manifiestan ningún tipo de amenazas previas, pero llevamos poco tiempo y tenemos que verificar”, agregó Cristancho.
Un equipo de Policía Judicial e Inteligencia trabaja en coordinación con la Fiscalía General de la Nación para identificar y ubicar a los responsables materiales e intelectuales del crimen. “Estamos adelantando un proceso investigativo con la Fiscalía para dar con el paradero de los autores. Seguramente seguiremos reforzando esta zona para que no ocurran hechos similares”, concluyó el comandante.
Por ahora las autoridades avanzan en la trazabilidad del recorrido que realizó la motocicleta involucrada a través de las cámaras de seguridad instaladas en la zona del ataque y en todo el corredor vial de la Carrera Séptima.
Antecedentes de ataques similares en la zona
El ataque se registró frente a un gimnasio de cadena en una de las zonas más exclusivas de Bogotá, donde, a pesar de la vigilancia policial, las cámaras y los CAI cercanos, se han presentado casos de violencia selectiva y robos de alto perfil. Los vecinos y comerciantes han reportado que, aunque se trata de un sector priorizado por las autoridades, hechos de inseguridad de este calibre generan preocupación por la capacidad de respuesta inmediata de las autoridades ante delitos planeados.
Próximos pasos en la investigación
La Policía confirmó que continúa recolectando elementos materiales probatorios y analizando la información de las cámaras de seguridad para reconstruir la secuencia exacta del ataque. Se espera que en las próximas horas se puedan identificar pistas que lleven a la captura de los responsables. Entre tanto, se mantendrá la presencia policial reforzada en la calle 85 y sus alrededores.
¿Quién era Gustavo Andrés Aponte Fonnegra?
Gustavo Andrés Aponte Fonnegra era un reconocido empresario del sector arrocero, con una amplia trayectoria en el ámbito industrial y una participación activa en distintos proyectos productivos del país. A lo largo de su carrera estuvo vinculado a empresas como Flexo Spring S.A.S. e Incoltapas, desde donde impulsó procesos de crecimiento y modernización.
Pertenecía a una familia con tradición en la agroindustria, ligada desde hace décadas al desarrollo del molino Sonora, una iniciativa enfocada en la producción de arroz y alimentos con estándares de calidad, sostenibilidad y apoyo a agricultores nacionales.
Además de su faceta empresarial, mantenía un fuerte compromiso social. Era miembro del consejo directivo de la Fundación Gustavo Aponte Rojas, desde donde respaldaba programas dirigidos a la educación, la nutrición y el bienestar de niños y familias en condición vulnerable.
En su vida personal se caracterizaba por su disciplina y constancia. Era triatleta y practicaba deportes de resistencia, una pasión que reflejaba en sus redes sociales a través de entrenamientos, competencias y actividades familiares.
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